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10 consejos para parecer más listo en los Juegos Olímpicos

La verdadera magia de unos Juegos Olímpicos, es que pueden ayudar a reducir un poco la información insulsa sobre los rumores de fichajes del Real Madrid, Barcelona, y los otros dieciocho secundarios que forman la Primera División. Los interminables reportajes de voz en off sobre fondo de aburridos entrenamientos con las ausencias de los internacionales, dan paso a información sobre deportes interesantes, que no son otros que aquellos en los que España opta a medalla. Algunos ni sabíamos que existían. Para afrontar con seguridad la cita olímpica, es importante decir una serie de frases que nos situarán como auténticos expertos en el mundo del deporte. Anoten:

1) Los españoles vivimos la edad de oro del deporte. Nadal, Gasol, Fernando Alonso (¿?), Alberto Contador, las chicas de la “sincro”, la selección española de fútbol… es el momento de reivindicar el nexo entre estos grandes campeonísimos, que es su españolidad, compitan donde compitan, y tributen donde tributen. Desde los Juegos de Barcelona el deporte español ha entrado en una dinámica ganadora, muy diferente a la dinámica perdedora de antaño. Lástima que la prima de riesgo, el paro, o las caídas del PIB no sean deportes olímpicos, porque teníamos medalla segura.

2) Es una pena que durante el resto del año (rellenar con cualquier deporte que no sea fútbol) no tenga espacio en los medios de comunicación, es un deporte apasionante. Es una reflexión que suelen hacer los medios, un poco presos del síndrome de Estocolmo, mientras señalan que tal futbolista, o tal jugador de la NBA están en el pabellón. Al acabar la entrega de medallas, se vuelven a olvidar de la frase y del deporte transmitido hasta dentro de cuatro años. Y si su país tiene opciones a medalla.

3) Introducir el concepto “modernos” tras hablar de los “Juegos Olímpicos”. Aporta control, sabiduría, señorío. Es importante que sepan que conocemos que hubo unos juegos antiguos antes de los que impulsó el barón de Cubertén -introducir este nombre siempre que podamos-, que supongo que en su momento también se llamarían modernos. O, si eran más humildes, contemporáneos.

4) Citar mucho el “espíritu olímpico”. Todos sabemos que lo importante no es participar, es ganar. Pero también sabemos que en la ceremonia inaugural se homenajeó a una activista en contra de la tala de árboles, y que los juegos están patrocinados por empresas que destruyen el Amazonas, y no nos rasgamos las vestiduras. Es una cuestión cosmética. Luego pasan cosas como la del negro aquel que no sabía ni nadar en Sidney, se te ablanda el corazón, y una marca de ropa se hace un spot muy chulo. También se puede abrasar al personal con los “ejemplos de superación“. El sudafricano Oscar Pistorius, por ejemplo, participará con sus dos prótesis en los cuatrocientos metros y en el cuatro por cuatrocientos. Magnífica historia de gas lacrimógeno.

5) Para este país, del que apenas conocemos nada, estar aquí ya es un premio. Si eres periodista, está permitido ser rematadamente parcial, favorable a tu país, como si el atleta en cuestión fuera tu primo el de Murcia. También puedes ser ignorante en el deporte que narras, e ignorante en cuanto a geografía, además de faltón y patriotero, pues te convertirá en cercano para el público. Si eres aficionado bastará con ser como siempre.

6) Dicen que cuando empieza el atletismo, empiezan los Juegos. Esta frase revela el pufo superlativo en el que se han convertido los propios Juegos. Decenas de deportes absurdos con importantes campeonatos internacionales, sobradamente profesionalizados, pero cuyo tirón mediático ayuda a que el COI haga una buena recaudación con su producto. Así es amigos, parece que el rugby-7 no es un deporte excesivamente susceptible de ser considerado un deporte serio, pero es olímpico. El proceso que ha de pasar un deporte para convertirse en olímpico, conlleva muchas comidas caras, vuelos en primera y opíparas estancias de los miembros del COI, además de sobornos y peloteos varios. Así se pueden ver disciplinas como el korfbol, el softbol, el surf o la moto náutica.

7) El boxeo es un deporte precioso, para nada violento, que tiene poco que ver con la imagen que tenemos de él. Qué duda cabe, el boxeo es una de las disciplinas que mayor y mejor relación tienen, por ejemplo, con la literatura, por su belleza plástica, lo metafórico que resulta, y la épica que lo rodea, pero igual vale ya de venderlo cada vez que hay ocasión. Da la sensación que, en lugar de hostias, se reparten piruletas. Todos los deportistas creen que su deporte debería ser tratado durante todo el año como el fútbol: abrasando todo el puto día, ocupando páginas y llenando la Cibeles. Los boxeadores principalmente, se sienten maltratados por los medios, ayudémosles.

8) En baloncesto los americanos cuentan con la ventaja de que no les pitan los pasos de salida. Que se note que controlamos, y que tenemos el culo pelado de ver basket. Es importante resaltar el enfado cuando los colegiados permitan más contacto de lo normal. Debemos señalar que, y aquí la frase ha de ser textual, “o jugamos con reglas FIBA, o con reglas NBA, pero esto es un cachondeo“. Luego tienen el mejor equipo de largo, pero eso no hace falta resaltarlo.

9) Es el reinado de palabras que se convierten en familiares durante quince días como: villa olímpica, pebetero, medallero, universalidad, el pez de Baltimore, salidas clavadas, abanderados, familia olímpica, calles y corcheras, plusmarcas personales, tiradores, penalti-corner, décimas y centésimas, siete metros, canoa monoplaza, cuatro por cuatrocientos, adelantar por la cuerda… conceptos que volveremos a manejar dentro de otros cuatro años, postrados en un sofá.

10) Al final, los Juegos han estado muy bien organizados, pero no llegan al nivel de los de Barcelona. El mito nacional es inalcanzable: fuimos los mejores, los más artistas, los más mediterráneos, los de la canción de los Manolos y Fermín Cacho, los de la plata de waterpolo que dio como resultado al Hermano Mayor, los de KIko, Alfonso y Cobi, la mascota más genial que vive junto al mar en Barcelona.

bonus track) Con el cierre de los Juegos Olímpicos de Londres, comienzan los paralímpicos, igual de importantes que los anteriores. Eso es lo que dicen aguantándose la risa. No sé, un par de comentarios sobre que ellos -los tulliditos- encarnan el verdadero espíritu del deporte, y a correr, que nos vamos de vacaciones y la doble moral y la corrección política tienen un límite.

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