Ernold same

La presidenta del PP balear, Rosa Estarás, dijo ayer para la radio que “el atentado de ayer es algo que no volverá a pasar jamás en Palma“. Creo que se le calentó la boca, o bien es omnipotente y es capaz de realizar dicha afirmación con algún tipo de fundamento. El patriota, demócrata, chapucero con el tema de los aviones, mentiroso, y con una dignidad bastante regulera (por lo que tiene de doblemoralista, que me da especial asco) y fan de Shakespeare, Federico Trillo, también se sumó a la comitiva de los buenos. No deja de sumarse Leire Pajín, ese muñeco de trapo descerebrado que defiende a capa y espada cualquier cosa que le digan que defienda a capa y espada, dejando el más mínimo ejercício intelectual en un discreto segundo plano.

José Antonio Alonso, a la SER: “están condenados a desaparecer”. Olé. El presidente del govern balear, Francesc Antich comenta en El Mundo que “los terroristas están cada vez más cercados y por eso realizan actos más brutales como el de Palmanova“. Todos unidos y demócratas frente a los malos. Frases como “no tienen ninguna razón de ser“, “son unos asesinos“, “nunca derrotarán a los demócratas“… joder qué pesadez. Principalmente me extraña que los que ponen la bandera en Colón, tan grande como una pista de tenis, los de los funerales de estado, los de los himnos… sean incapaces de comprender la estupidez nacionalista, porque son ellos los que la escriben un día tras otro. Para que se hagan una idea, dice el presidente del PP en Euskadi que “ellos no son vascos. Los vascos no son asesinos, son gente estupenda, vasca, española“. Ese “española” final es tan peligroso y valorable en el conflicto, como cualquier otro empellón.

Y en esas estamos, en un cuento, en una historia, y como toda historia, en una ficción. Cualquier atisbo de acercamiento intelectual, atropológico o politológico al conflicto, es tildado de controvertido, como le sucedió a Julio Médem. De ahí a la marginación hay un paso, y a seguir con ese carrusel eterno, con las mismas declaraciones vacías y estúpidas, los mismos buenos, los mismos malos… la vida del Ernold de Blur. ¿Cómo pensar que no le resulta interesante a la clase política? ¿De qué otro modo podrían aparecer tras una pancarta dando coherencia a la farsa?

Que se autodenominen demócratas, es para que se les caiga el rostro. Por votar. Qué grimilla dan. Cuando el estado es el monopolio legítimo de la violencia, llamar a otro violento, es también inquietante. Pero lo que riza el rizo es el lanzamiento indiscriminado de declaraciones autotranquilizadoras, dichas incluso con desgana. Igual habría que darles un toque, porque la gente sale subnormalizada del sistema educativo subnormalizador (y las, no menos subnormalizadoras alternativas de guitarra y diávolo), pero igual no tanto.

Como los americanos siempre van (con los misiles) por delante, Terminator hace campaña por legalizar la marihuana en California. Con los impuestos que cobrará podría mitigar la enorme deuda del estado. Que se quiten las máscaras, por favor, que ya van demasiados cadáveres.

Armas, cárceles: mierda cagada culo. Si logran encontrarlo lean “El Político“, de Azorín. Su epílogo futurista es impagable. pero les advierto que les resultará democráticamente complicado encontrarlo. Curioso, ¿Que no?

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Notas de miércoles

-Aunque parezca increíble hay dos mujeres sin las que sería imposible entender el siglo XX. Y no son Madonna y Audrey Hepburn, pese al retorno de los calentadores, el miedo a la vejez y el neomodernismo sixty. Son dos tías a las que verías en un garito y no les dirías nada. Sí amigo, increíble pero cierto: Susan Sontag y Hanna Arendt. La segunda politóloga y filósofa fundamental, la primera me está volviendo loco con las diferencias entre fondo y forma del arte en su ensayo Contra la interpretación. Lo dicho: fundamental.

-Ayer grabando un restaurante una señora dice el clásico “a mí no me grabes, que no quiero ser famosa“. Debe ser el único ser humano que rinde pleitesía a todas y cada una de las personas que salen en la tele. Desde los testimonios de malos tratos en plan “si eran un pareja muy normal“, hasta los extras de películas de romanos. Se los debe conocer a todos. Cuando ve un partido de fútbol no ve deporte, ve famosos interactuando, y reza para que no enfoquen al público, porque serán un buen puñado más de famosos a los que archivar. Se juntará con sus amigas y se preguntará qué fue de aquel niño que bebía agua en una escena suprimida de Roma città aperta.

-Dos horas para ir de Prosperidad a Lavapiés (sí, me muevo por las zonas más inn). Corte de madrugada de la línea uno, sin previo aviso. Dos horas. Hubiera llegado antes andando. Metro, vuela, dicen luego los hijosputa.

-Conversación en el metro. Dos veinteañeras:

Veinteañera1: Me he sacado de la biblioteca dos libros. Uno de Almudena Grandes. Es una autora que me gusta mucho, Almudena Grandes. Y el otro el Romancero gitano, de Lorca. Ese ya sí lo conoces ¿no?

Veinteaera2: Sí, claro. Yo a ver si voy y me saco uno.

-Resultados de la jornada entre literatura controvertida: Trilogía Millenium 0-6 Henning Mankell; Trilogía Millenium 0-4 Petros Márkaris. En la comida basura tengo también mis favoritos.

-Hoy me quedo sin ver al gran Burt Bacharach. Oportunidades que pasan y no vuelven.

-Estoy hasta los cojones de que la gente de Guadalajara con la que ya no tengo contacto y que sólo me siguen por el blog, me digan que “sigo estando fatal de la cabeza”. ¿Es un decir por decir?, ¿Es en plan “cómo vives” o “tú si que te lo montas bien“, o “eres un fenómeno“, o es que piensan que, de verdad estoy loco? y, sobretodo, ¿Por qué?

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Trampa

teleQue te concedan un crédito mola, porque significa que un señor con corbata y traje horrible se ha reunido con otros señores con corbatas y trajes horribles, han hablado de tí, de tus ideas, de tu iniciativa, y de tus posibilidades, y han considerado que las cosas te van a ir bien. Es un arma de doble filo, porque muchas veces tienes las sensación de que no te va a ir bien, y eso me sienta como si me hubiera puesto una camiseta talla M.

La incertidumbre, andar por el filo de la navaja, rodeado de cuervos esperando  tu caída para posarse sobre tu hombro y graznarte un “ya te lo decía yo“. Debería defender que la incertidumbre también posee cualidades vasodilatadoras, como andar por la orilla de una playa fría mojándote los pies (¿enésima afición de viejuno?), te activa, te mantiene alerta, despierto, vivo. Pero supongo que es una conversación estéril y que si hay dos posturas que no se comprenden, será porque hay dos tipos de seres vivos.

Por otro lado tienes una peya, lo que significa que tienes que pencarla porque si no viene el coco y te comerá. Esto también significa que estamos atrapados en la tele. Ya le buscaremos las vueltas. Además, con lo de la TDT la gente tira sus televisores a ruedabrazo, como si los nuevos fueran gratis, así que aprovecharemos para salir y colarnos por otros sitios, como por ejemplo éste… ¿O es que pensaban hace diez años que podrían leerme cada día?

En definitiva, no tengo ningún tipo de conclusión. Bueno sí, que lean fruta y verdura, y coman a los clásicos.

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Lo post

El Recuenco es un pueblo creado en el lugar en que cayó el coyote desde un barranco, en su incansable persecución al correcaminos. Oscila entre los quince habitantes permanentes y los setenta que se le suman aprovechando el verano. El clima es desértico, con una temperatura desmesurada durante el día y una noche donde el sol retira todo atisbo de calor, de manera que la vegetación no crece, resiste entre la roca caliza. La gente es sencilla y mola, porque donde no pasa nada nunca, cuando hay un día en que pasa algo molas, y si no te sientas en la terraza de uno de los dos bares del pueblo, abres la boca y te quedas mirando a toda la gente.

premio Alber PonteManolo Peco es uno de esos seres que aparecen en los lugares más insospechados, que pelea contra viento, marea y lógica, para intentar que brote una de las plantas anteriormente citadas en mitad de la nada. Lo consigue a base de esfuerzo y bailes con la más fea, de la misma escuela de otro gladiador del cine, Julián de la Fuente, baja por boda. Se lo hubiera pasado bien, porque la gala tuvo su aquel. Público frío al principio, premiados concisos, entregadores de premios a los que se pudo sacar jugo (en especial al alcalde del pueblo, joder qué figura) y momento de máxima tensión.

Albert Ponte. Quédense con el nombre porque es importante pronunciarlo bien, y porque fue mi mayor pecado: añadirle una última “o”, cual frutero que regala perejil a la señora de turno. La lió parda al salir y sentir el poder del micro. Cuando uno se pone ante un micro, debe tener una relación muy sana con su ego, porque si no aceleras demasiado y corres el riesgo de salirte en la primera curva, que fue lo que le pasó. Afortunadamente a mí, que me gustan mucho las carreras, se me pasó por la mente todo el esfuerzo de Manolo, me puse el frac, e invité a un baile a la estrellita.

En las copas de luego me tocó ser Contador y ver cómo Armstrong me observaba viejo y con recelo, sabedor de que  esa noche éramos los únicos que dormíamos en la misma casa (esto último no es metáfora). Recomendaciones: 1) Cuando hablen del mundo del cine, piensen en la meseta cinematográfica, y olvídense de las grandes alturas. Hay mucha gente, muy pequeña, en muchos sitios, con nada de ayuda, luchando porque se sigan haciendo, viendo y contando historias; 2) El tal Ponte tiene 49 cortos. ¿Joder, no me digan que no han visto ninguno?; 3) Un viaje en la compañía perfecta, aunque la compañía no se deje llamar perfecta, acaba resultando perfecto.

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Lo pre

Esta noche repetiré el mismo soniquete de tantas veces. Unos minutos antes de subir al escenario nervios mortales, lección de nudos marinos estomacales, sudor frío, aceleratos, que diz mi güela, y primera hostia contra el público. Con el calor de las sonrisas, el cuerpo recupera la temperatura normal, y luego se siente con el puntillo, todo bajo control.

Ahora mismo no escribo desde casa, pero mola. Queda el viaje a El Recuenco y, como diría Salva “todo lo demás”. Menos mal que llevo un buen guión.

Ya les contaré, señal de que no habrá ecos, ni acabaré en la cárcel. Eso sí, me llevo el traje de neopreno, que el pilón en el Alto Tajo está bastante frío.

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Limón

PTDC0007Todo el mundo tiene amigos gays except for me and my monkey. Es lo que pienso mientras me incrusto en Tribulete, atravesando como un golpe de cámara de Wes Anderson (es la última referencia cultural, prometo. Denle una oportunidad al post, sigan leyendo) y diseccionando un pequeño conflicto enmarcado en metros y segundos. En el estanco, el de la tienda de chucherías florea entre babas a una señora que acaba de entrar riendo cómplice. A diez metros, en la tienda de chucherías, la mujer del tendero barre ajena a la escena dos paredes más allá.

El sexo picotea en sms y los vestidos del barrio me dan la impresión de que sólo bastaría una chispa para que todo el latinismo y negritud contagie a los oriundos de la zona, propagando una pandemia sexual callejera. En verano el sudor ajeno sabe bien, y eso lo conocemos todos. O por lo menos nadie se ha negado a probarlo. Hasta los desconchones de los bajos parecen desnudar las casas empezando por lo primero. En la mía, Radio Gladys Palmera no ayuda a enfriar el ambiente. Limon & Nada, de Minute Maid, la última tentación del moderno, se desliza por el gaznate y recuerda el color de la camisa que me ha gustado esta mañana.

Ir al Corte Inglés tiene algo de ese sueño que tenía de pequeño: quedarme encerrado en un centro comercial. Puedes pulular, probarte cosas. Me voy a pillar camisetas de la NBA, y voy a ser Nowitzki, Ginobili, Rudy y Garnett. Cuando me pruebo la de Boston me dan ganas de pegar o hacer llorar a alguien así que las dejo y paso por Puri, donde veo la camisa blanca y limón que me gustó, o por Hugo. Un rato en Caramelo, pero un rato, se está volviendo muy cascuda esa firma. Armand Bassi tiene cosas que no me podría permitir ni ahora, que está al 50%, es de coña. Odio tener clase, no es nada barato. Me molaría ser feliz con unos pantalones pirata y una camiseta sin manga que ponga “Italy”. Iría a hacerme fotos con una poligonera en la fachada del Prado.

PD: Mañana presento el Festival de Cortos de Humor de Guada. Por algo se empieza, pensaría Billy Crystal. Siempre empezando. Pericles se tocaría.

PD2: El post de ayer no significaba nada. Era parte del juego del propio post. Soy la leche ¿eh?

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112

No sólo es que no se avance en el fichaje de Samuel, es que tampoco avanza nada la investigación de la muerte de la estrella del pop, ni otros muchos de los frentes veraniegos abiertos. Ni un mal incendio, ni una estadística pública a la luz, ni un nuevo pufo de Correa, pero cuando llamé a mi amigo y me contestó “nada” a la pregunta “¿Alguna novedad?”, empecé a sospechar.

Del repaso de diarios en su versión digital, a la búsqueda exhaustiva, y nada. Salí a la calle desnortado en busca del kiosco y ojeé todas las cabeceras como hacía cuando no tenía un duro. Las secciones de esquelas estaban copadas de recordatorios de tal o cual aniversario de la muerte de fulanito y fulanita y, por un momento pedí que se rezara una oración también por mi alma. Ni un muerto. Así que enseguida llamé a neonatos del Doce de Otubre, y me atendió la misma chica que me atendía siendo redactor de la radio. Nada. Que hoy sí, pero que ayer nada.

El programa de los Veranos de la Villa, azotado en la mesa del comedor, sonreía irónico y desdentado: ayer no había actuaciones. Ni en los jardines de Sabatini, ni en Lago, ni en la puta su madre. Blogs insulsos, páginas de bares musicales cuyas actuaciones no hacían más que apretar el nudo de mi corbata. Llamadas rutinarias de sucesos a comisarías y juzgados obtenían igual respuesta. No sé si lo que más me inquieta es que la maquinaria siguiera funcionando, o el hecho de que ayer no pasara absolutamente nada.

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On/off

la_decima_vittimaImaginen ese pueblo gallego de diez habitantes heptuagenarios a los que la información sobre la nueva tele digital jamás ha llegado. Estaban viendo su programa favorito o su anuncio más odiado. Estaban oyendo a Belén Esteban, o enganchados al tono afectado de Buruaga, al que parece que siempre se come el cuello de la camisa, cuando sin mediar aviso alguno la pantalla se fue a negro.

Si fueran más jóvenes hubieran reinado el caos y el desconcierto, pero debido a su avanzada edad, caos y desconcierto se conformaban con presidir una aburrida e insulsa democracia. Apartaron las cataratas para mirarse con incredulidad, comprobaron  las conexiones de los cables y , un mes después, siguieron haciéndose cruces ante el milagro del día que la tele dejó de exisitir. Algunos se subieron al carro del oportunismo, recordando la inmoralidad de los últimos tiempos catódicos, otros se refugiaron en la radio buscando un boletín cómplice que les aclarase lo acontecido.

Y si algún cuentacuentos cogiera la historia, le daría por decir que se entregaron a los libros, en el poder de la transmisión oral, que valoraron su entorno, que se comunicaron con la naturaleza, y todo tipo de sandeces que sirven para abrillantar al mito del buen salvaje, pero como no hay fumetas despreocupados que tengan acceso a las claves de este blog, seré yo quien acabe la historia. Los viejos accedieron a las escopetas y empezaron la persecución, como en La Decima Vittima, de Elio Petri, se reventaron a tiros y todavía retumban los disparos en las paredes.

Los reporteros siguieron el rastro de los cartuchos verdes y rojos e inauguraron la nueva era digital picoteando sobre los cadáveres de los habitantes del pueblo.

Alberto Suárez, para Informativos Telecinco.

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Notas de verano

PTDC0085-Desarrollo una teoría paranoica de  corrientes filosóficas ocultas. Si hay evangelios apócrifos, modelados por el poder de cada época, que dotan a la acción del tal Jesús de una visión completamente distinta de la imagen que nos dan los cuatro evangelios oficiales,  seguro que hay teorías psicológicas, filosóficas, sociológicas, y biológicas ocultas. Una sociedad paralela con capacidad para desarrollar mucho más que nosotros. Y los muy cabrones han utilizado el tópico de los extraterrestres como sociedades avanzadas a modo de metáfora. Igual es una forma de tranquilizar mi conciencia, de pensar que esto no puede ser la mierda estancada en la que estamos. Estoy convencido. Casi.

-Odio a la gente que dice que no cree en dios, pero que Jesús fue un revolucionario. Es gente-transistor: escuchan, no procesan, repiten.

-¿Por qué me está apeteciendo echar siestas? ¿Por qué las siestas se echan? ¿Qué ha cambiado en mi metabolismo? Me saldrá una panza peluda, me dejaré bigote, trabajaré en una central nuclear y tomaré coñac, y si no al tiempo.

-¿Por qué Lou Reed hizo el mierdón de concierto que hizo? ¿De qué coño va? ¿Es que no se cansa nunca de transgredir? ¿Te crees que voy a verte para escuchar el taller de instrumentos de El Conciertazo? ¿Es un consejo de Proyecto Hombre lo de tocar una sola canción de la Velvet? Esa mujer está jodiendo tu carrera. ¿Te imaginas a McCartney, o a Brian Wilson haciendo distorsiones y la puta mierda que te tiraste, Lou? ¿Te crees más mayor que los demás? ¡Puag!

-Hay un fuera de serie en el barrio. Uno de esos pegados a un cartón de vino blanco del Día. Mira que odio el rollo moderno de respetar a mendigos y drogadictos por el mero hecho de serlo, pero reconozco que me ganó: “Esta perra es muy cariñosa. Hay que ser cariñoso con la gente. Bueno, con algunos no“. Me la apunto.

-Popland se ha convertido en una mierda. Ha traicionado al vintage de los 60 para arrodillarse ante la bazofia de los 80. Naranjitos, relojes Casio. Mierda pura.

-No estoy muy al loro de lo de la trama Gurtel, por aquello de no enfadarme, pero ayer tiré de hemeroteca para enterarme un poco y es genial. Muy divertido. Verano de Gurtel y Lost. ¡Y hoy destapan fiestas-bacanales de alcaldes de la Comunidad de Madrid! ¡Berlusconismo-Leninismo!. Sé de un alcalde de capital de provincia castellano-manchega, que hacía viajes a Brasil, acompañado de unos empresarios… de trabajo el viaje, claro.

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Agradecimientos

PTDC0129A los chavales por el fin de semana. Por las charlas individuales y colectivas que cosen las familias elegidas. Por su comprensión a mi elitismo, por la comunicación a lo Beautiful Girls, y por el cable que nunca me han negado, préstamos de Banco Paco incluído.

Al punk por existir. Al concepto do it yourself, a los suelos donde se puede dormir y los garitos donde te pones como el tenazas por cuatro pavos. A los sandwiches caseros y a las duchas comunales.

A la abuela por la calidez, la fabada, el rapapolvo, y el arroz con leche de concurso.

Al coche como concepto de libertad traído desde los años veinte hasta nuestros días, pasando por la obsesión beat.

A Jóse y Amaia por sacar y alimentar a la pequeña bastarda en mi ausencia.

A la ciudad cambiante, que nos recibió con la mejor cara, desplegó un sol desconocido, desató al ejército de tías buenas, ocultó a los pijos, y lanzó la bomba de salitre sin la que me costaría tanto sobrevivir.

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