Dos pelícanos

Veo más que nunca la tele
Y lloro en los concursos donde regalan fama.
Dime cuánto puedes amar
A alguien que no vuelve a casa con dinero ni
la prensa lo aclama.
Francisco Nixon

Queridos veinteañeros tengo una buena y una mala noticia. La buena es que cuando lleguéis a la treintena le resultaréis atractivos a las chicas. Lo malo es que la veintena no os la quita nadie: esa piva que os mola se va a ir con el cachitas del tatoo, aún sabiendo que la hará sufrir. En la treintena las chicas valoran más a un buen tío que a un tío bueno. Los que sois buenos tíos tenéis vuestro momento gracias a la llamada del reloj biológico en el que las tías dejan a un lado a los carambanas de la vespino, porque quieren elegir bien.

Teoría desarrollada desde las tesis de Rafa del Prado, cuando una tía cumple 31 -os veo venir, estoy generalizaaaaaaando con todo lo que ello implica- quiere tener hijos con el tipo con el que está. Puede haberse encontrado al amor de su vida con diecisiete, veinte, o todavía no haberlo hecho, pero cuando llegan esas fechas, ése es el elegido, y punto pelota. Y todo esto porque ayer ví Gran Hermano y me sorprendí.

Me sorprendí empatizando con Arturo, el concursante chuloputas de la edición. Me parece un buen tío en tanto que no oculta su lado oscuro. Sintió vergüenza, por momentos, viendo los montajes que le prepararon en el programa, y anuló a una buitre Milá, que le tenía más ganas que todas las cosas, y que se vió impotente para meterle mano. Lanzó perlas como “yo soy conservador“, o “lo que quiero es una vida normal“.

Analizando su actividad en la casa, me dí cuenta que yo hubiera tomado casi todas las decisiones en el mismo sentido que él: Nagore me gustaba, pero la tensión sexual habría derivado en enfrentamiento. En lugar de con cachas, gracias al pico me habría liado con Indhira, que a los quince minutos me habría parecido subnormal. Carol me habría encantado y no me habría hecho ni puto caso. Tal cual. Así pues, he visto el programa dos días, con tres meses de diferencia entre un visionado y el otro, y he pasado de odiar a comprender al chulo.

Llevaban razón con lo de que el concurso no es perverso. Lo perverso es la interpretación bienpensante-marujil que le dan al mismo, es el marco lo chungo. Igual debería dejar de ver la tele.





Share

Pick&roll

Hay días en los que no sé si sería mejor que las paredes que me rodean fueran acolchadas o, como son, desconchadas. Porque hay días en que los desconchones caen al suelo, esparciendo las costras de pintura blanca contra la madera, en una especie de efecto hongo nuclear . Hoy es uno de esos días en los que los trocitos de pintura blanca caen del cielo, y el mundo se convierte en una especie de gran proyecto desarrollado desde la maqueta que representa mi casa.

La gente que sabe estar donde tiene que estar, lleva un Iphone y me pasa con el dedo. Llega un correo de la 20th Century Fox, y me pregunto qué gilipollas creerá que me interesa algo de lo que cuecen. También me pregunto quién será el imbécil que me habrá envíado el pseudospam, y no puedo dejar de preguntarme si se sentirá satisfecho al llegar a casa. No sabe que su bonito pareado, mañana tendrá desconchones, porque para eso están las cañerías, para joderse.

Echo de menos que los peces gordos vuelvan de sus vacaciones, que obligan a la vacación de los demás, y también a la hiperactividad de mis nervios. La única buena noticia de los últimos días, es que he descubierto que Hugh Jackman es de los Knicks. Le llamaré para hablar de basket y tomarnos unas cervezas. No me gusta la cerveza, pero a lo mejor es mi fallo, igual si sucumbiera a la cerveza, la lógica imperaría en mi mundo. En el mundo.

Share

Somos estúpidos y geniales

Cuando era adolescente visitaba mucho la biblioteca. Era un gilipollas, es cierto, iba de guay, de culto y tal. Quemé la sección de discos. De Dinosaur Jr a Nirvana, de canción ligera italiana a Bowie, casi todo -lo siento, Ana Belén- pasó por mis oídos. Grababa todo lo que podía en cintas para tener aquellos discos. Creedme si os digo que me planteé muy mucho una seria duda en mi comunista edad: si puedo disfrutarlos estando a disposición pública, ¿Por qué cojones mola más tenerlos en mi casa?

Quiero decir, si pillaba el Let it bleed de los Stones, y lo volvía a pillar a los tres meses, podría haber dejado un billete de cincomil en el cedé, porque seguiría allí, nadie lo habría prestado. Tenía un enorme archivo de discos a mi antojo pero, cuando pude comprarlos, sin duda, los compré. Necesitaba tenerlos, comprarlos, pero seguía siendo comunista (ya con dudas, claro). Ese gusano, esa perversión de la lógica que nos metieron las discográficas, es lo que ahora las devora.

Llegan los reyes y vuelvo a tener esa sensación. No son los primeros, ni los segundos, ni los terceros que amaneceré en mi casa. Sin hijos, ni padres. Mañana me levantaré y no pasará nada. Ni carbón dulce, ni revoltijo (insana bolsa de chucherías, magnífica costumbre gijonesa), ni He-Man, ni gameboy, ni el clásico y agradecido balón de fútbol. No pasa nada, y sí pasa. Es una especie de balanza entre lo racional y lo estúpido, que este año, aunque sea por instinto de supervivencia, caerá del lado racional.

Seré positivo, y pensaré que me ahorro todas esas patrañas que me dejaron en su día, en forma de mudas, libros chungos, rotring ydemás lindezas que, en mi infancia, me hicieron interesarme por la fabricación de cóckteles molotov. Todo lo que necesitamos está en nosotros.

Share

Mexpresso

George- Me apetece café. Pero café café, que estoy de lo otro hasta las pelotas.

Alberto- Guay, aquí tienen Lavazza, que no es que sea la polla, pero tampoco es agua de limpiar…

G- Me vale, me vale. Ya ves…

A- Te he leído en El País estos días… ¿Qué vas, de cercano, o qué?

G- Qué se yo, tampoco quiero quedar como un progre tontín

A- Pues un poco has quedao. Vamos, es que la izquierda norteamericana siempre me ha parecido un poco de progres tontines, como tu colega Al Gore y toda esa jarfia…

G- Es lo que hay. La otra opción… ya sabes…

A- Ya.

G- También es que quiero hablar con la prensa, no sé… Mi padre fue periodista…

A- El mío técnico ajustador, y no voy con un torno fresador haciendo tornillos. (sorbo) Esa piva te está mirando.

G- Te mira  a tí.

A- Claro que sí estrellitadeHollywood, dice “mira, ¿Quién será el canoso que está con el del Fila8?“, no te jode…

G- Me va a pedir un autógrafo. Y una foto. Ahora con los putos móviles siempre la foto. Y mañana en las redes sociales, y pasado ilustrando una noticia falsa promovida por la FOX.

A- Joder, qué paranoico, Georggie, relaja un poco macho, que te va a salir una úlcera.

G- ¿Otra?

A- ¿Tienes una úlcera?

G- El mal café. John está igual. John Malko

A- ...yaaaa. ¿Por qué eligen a los progres tontines de la industria? ¿Quieren que los socialdemócratas consuman café?, ¿Es que a los republicanos se los tienen ganados?

G- Somos más de vodka. El café espabila, y ya sabes que los espabilaos son ellos. Oye, ¿Al final te sacaste las dos asignaturas?

A- ¿Tú también Bruto?, ¿Te paga mi madre? Sí, seguro que te paga ella. ¿Podría una mujer pagar a George Clooney por… dar la vara a su hijo? Sí es mi  madre sí.

G- Por curiosidad…

A- ¿Curiosidad?, ¿Qué carrera tienes tú? Esa media sonrisa es tu puta carrera, tu máster y lamadrequeteparió. Menuda tarjeta de presentación…

G- Tampoco actúo mal.

A- Paga y llévame a tu casa, que quiero que me enseñes el baño.

Share

Notaría Piedad Pómez

Ante algunas polémicas acontecidas en las últimas horas, sobre la celebración de la última noche del año, declaro:

Primero- Que entre ser un putero borracho, como afirman algunas fuentes, y ser un amargao, como aseveran otras, debe haber un término medio donde todo el mundo pueda acomodar mi cliché para tenerme debidamente clasificado.

Segundo- Que igual que mi falta de sangre hace que me pueda jugar el último tiro sobre la bocina, tiene su anverso en la falta de preocupación por no formar parte de acontecimientos masivos. De igual modo esta actitud tampoco me hace sentirme mejor, ni superior, ni es una pose forzada por demostrar ser esto o lo otro.

Tercero- Que soy actor vocacional, que no me cuesta nada actuar, pasarlo bien, ser el que más desfase, meterme entre todo tipo grupos de lo más variopinto, y hacer como que todo es guay, que cualquiera es mi mejor amigo, reirme de cosas que no me hacen gracia, ser el rey de la fiesta, el más sociable, participar de chascarrillos estúpidos, y que todo sea superdivertido y que no pueda ser que nos veamos cada tanto tiempo, que a ver si nos llamamos. Ser así, se acordó en junta, sí es ser un hijoputa, así que lo evito cuando puedo.

Cuarto- La nochevieja no es atractiva. Siempre que lo he intentado he salido escaldado. ¿Te vienes a ver gente disfrazada, escuchar a Bisbal, barra libre de matarratas…? Ummm… ¿Te vienes a un curso de motivación comercial de Burguer King? Claro, ¿Te vienes a la plaza, que vamos a quemar a una bruja? ¡Vamos todos, no seas así! Claro hombre.

Quinto- No salir en nochevieja no está bien visto ni por unos, ni por otros, dado que es una fiesta pagana (parafraseando los maravillosos versos de Mago de Oz), de la que HAY que disfrutar. Demasiadas series americanas con demasiados bailes de graduación. Si no sales, eres inmediatamente agredido por el resto ¿eres un chico gris, eh? (Razonamiento: si salimos todos, y tú no, y todos somos superdivertivertidos, no puede haber otra interpretación que no sea porque tú eres aburrido)

Sexto- Feliz año a todo el mundo. Aunque para los que ayer lo dísteis todo, el resto de 2010 os resultará decadente.

Share