Bang, bang

-Cuando un equipo lleva jugando muy bien mucho tiempo, y otro lleva mucho siendo muy eficaz, pero jugando peor, lo normal es que gane el que juega mejor, pero para Mourinho esa premisa no existe, porque él ha demostrado que es capaz de ganar renunciando a casi todo. Ayer el Barcelona fue claramente mejor que el Real Madrid en cuanto a posesión, ocasiones y sensaciones.

-Cuando un equipo sale a defenderse, con la idea del 0-0, y cerrado a la italiana -con una agresividad considerable- se expone a castigos. Cuando Mourinho se queja de acabar siempre con diez, igual debería pensar que obliga a sus jugadores a emplearse con tanta energía, que a veces, roza la violencia. Encarna un espíritu de antifútbol que no es nuevo -hablé otras veces de sus paralelismos con Clemente- y al que se ha regalado legitimidad, presentando los duelos como “dos estilos diferentes”, igual que el citado Einstein podría tener, para con Yola Berrocal, un “cerebro diferente”.

-Este tipo de discursos siempre tienen eco en el vestuario, al que Mou tiene unido. Clemente era defendido por los jugadores a capa y espada. Es ya sabido que resulta más fácil vertebrar un grupo “contra” algo, que “con” algo. Ambos se ceban con prensa, árbitros, suerte, y un sinfín de excusas que, inédito en el de Barakaldo, hasta aparecen en una lista en rueda de prensa.

-La expulsión de Pepe es comprensible, por tanto justa. Ese tipo de entradas han partido tibias y peronés, y el personal se ha echado las manos a la cabeza. Cuando juegas al límite de la violencia, te puede pasar. En los clásicos anteriores, el portugués ya debió irse antes a la caseta. Pega siempre, y pega duro. Arbeloa, sin la pelota, igual. En cada jugada deja recado. No lo duda ni Marca, que ya es decir. Y la amarilla de Ramos es evidente hasta para él. Por no hablar del golpe de kárate de Manolito en el segundo tiempo, igual que Pinto, mereció ser expulsado.

-Me da apuro ver a Xabi Alonso entrando en el discurso de Mourinho y, en general, la mala suerte deportiva que ha tenido a nivel de clubs. Ni Benítez, ni Mou deben ser fáciles para alguien con esa clase y ese gusto por la pelota, que ahora sólo vive de la contundencia de la que no puede vivir el fenomenal Özil. Me da menos apuro el cortocircuito de CR7 en su peor versión, la del bueno de la clase protestando a sus compañeros y andando por el campo.

-La sala de prensa acabó de dinamitarlo todo. Me gustaría saber qué piensan hoy Di Stéfano, Valdano, Raúl desde AlemaniaMou quitó legitimidad a los títulos del Barcelona, al partido de anoche, a la Champions League, a la UEFA, al colectivo arbitral, insinuó que Villar -citado con todas las letras- había preparado todo, dio por perdida la vuelta… no le quedó pilar institucional o espiritual del fútbol al que atacar. Como un acabado en la barra de un bar, tomando la siempre penúltima, y explicando al camarero la mala suerte que le hizo esquivar el camino para reinar en el Universo. El día que se vaya el camarero, se acabó Mourinho.

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El tema de siempre

-1999. Clase de Mundialización Económica en la Complutense. Jorge Verstrynge nos pregunta quién compra habitualmente el diario Gara. Setenta alumnos, cero manos levantadas. De esa manera se cortó un encendido debate sobre el cierre de Eguin, el diario cuyo target pasó a informarse por Gara.

-En 1996 la derecha española exigía que el PNV condenara la violencia de ETA. Aquí lo podéis ver. El PNV la condenaba, pero daba igual. Lo hacía, según ciertos sectores, “con la boca pequeña”. Es decir, que una mentira -que el PNV simpatizaba con los terroristas- repetida mil veces, era una verdad. En los slogans repetidos sabíamos de memoria determinadas palabras clave como “brazo político de…”, o “cachorros de…”. Discurso machacón que cala. Esto es, queridos niños, que lo que hoy es Bildu, ayer fue el PNV.

-El Partido Popular siempre habla de los nacionalismos, como si en su ADN no lo hubiera. El PP es un partido nacionalista español, proclive al cierre de fronteras ante el extranjero, al que durante años ha atribuido el papel de delincuente. El Partido Popular hizo de la no-negociación su bandera electoral. La agita cada cierto tiempo. El PP negoció con ETA. Podéis ver la cronología de la negociación aquí. Lo podéis ver también aquí. Y aquí. Y aquí. Y aquí

-Sortu prepara sus candidaturas para las elecciones municipales. Estos eran sus estatutos. El rechazo absoluto a la violencia está en su génesis, como se puede ver aquí. Pero tampoco valió. Recurso al canto que se puede ver aquí. Los dos partidos mayoritarios, que tienen el monopolio legislativo (y contra lo que manda el Estado de Derecho, también el judicial), enredan con una comunidad autónoma (con un pronunciado sentimiento de nación) esperando obtener réditos políticos que, obviamente obtienen.

-Si no fuera porque hay personas que mueren, otras que matan, otras sin libertad, derechos fundamentales cercenados, incomunicación entre Euskadi y Madrid, y kilos y kilos de demagogia, este sería un tema que ya aburriría a las ovejas. Luego nos extraña que Belén Esteban, y las señoras de la limpieza de Ambiciones copen el prime time… ¿Memoria histórica? Sólo con un poco de retentiva me conformaba.

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El incidente

Mark Wahlberg, el hombre que pone palote a mi señora, y a la de todos.

Cubrí la presentación de “El Incidente” para la Guía del Ocio de Barcelona. Era 2008. Entrevisté a su director, M. Night Shyamalan, quien había admitido recibir cinco millones dólares sólo por el guión. Todavía desprendía el aroma del éxito que le había proporcionado el pelotazo de El Sexto Sentido. Ese aroma era una chaqueta de Armani, de dos mil dólares. Ese aroma era una piel tratada con las cremas más exquisitas a las que podrá aspirar el culo de un rey. Ese aroma era una capea en el Hotel Ritz, toreando a periodistas zalameros, que parecían no haber visto el preestreno de aquel bodrio.

Ante una y otra pregunta, intentando ver tres pies en el gato, interpretando números, colores, personajes secundarios o terciarios, hilazones invisibles, es decir, tratando de dar una explicación a algo que no la tenía, el director se sinceró: “señores, no le den más vueltas. La película es lo que han visto, y nada más. no hay significados, ni segundas lecturas“. Le faltó añadir que había creado una mierda de cincuenta millones de dólares.

Mirad a vuestro alrededor. En vuestra casa. En vuestro trabajo. Vivimos rodeados de mierda que no nos atrevemos a señalar. No sólo eso, sino que somos capaces de crear toda una mitología capaz de hacer que la existencia de la mierda se justifique, y defenderla a brazo partido. Puede que incluso esa mierda sea la que explique gran parte de nuestros movimientos. Sólo el paso del tiempo, y la ausencia de compromiso con la mierda nos hará reconocerlo y reflexionar.

Aquella mañana de mayo también entrevisté al protagonista de “El incidente”, Mark Wahlberg. Respondía riendo. Hoy reconoce: “Una vez comiendo con Amy Adams nos pusimos a hablar de una película horrible en la que yo había trabajado. No quiero decir cuál. Bueno, sí, era El incidente, al carajo. Ya lo he dicho. Los putos arboles, tío. Las plantas. Qué mierda. Eso me pasa por intentar hacerme pasar por profesor de ciencias naturales“.

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Goliat F.C.

“Muchas veces, la victoria empobrece a las personas. Yo prefiero la estética a la victoria”

Julio Llamazares.

Cualquiera que me conozca, puede sospechar de mi simpatía por la frase del escritor leonés, incrustada en un artículo que pretende ser una loa a la derrota, en la edición de ayer (por hoy) de El País, firmado por Juan Cruz, ese editor con voz de chica, que es el intelectual del Grupo PRISA. Es decir, que si sacaran una línea de muñecos articulados del grupo empresarial de Polanco, “el intelectual”, el “smart spice“, sería Juan Cruz.

De ahí, me bajo a Mercadona pensando en el puto relato de David contra Goliat, y me doy cuenta, años después de haberlo oído en el colegio Marista, que en realidad voy con Goliat, o que el personaje y la historia de Goliat, honestamente, me resulta más atractivo que el de David. A mí también, como a Llamazares, me seducen más los perdedores, pero creo que en la historia bíblica, el que tiene todas las de perder es Goliat, el favorito.

Ya he comentado en otras ocasiones, que mi Elvis preferido es el de Las Vegas, el acabado, el decadente, el devorado por un personaje incontrolable, comido por contratos, marcas de gomina y barbitúricos. El Lennon interesante no es el colocado de ácido clamando por la paz, sino el que pega una paliza a unos mariachis que, en un resturante newyorkino, intentando agradarle, interpretan Yesterday.

En el último minuto de una liga, David no era Djukic. El central yugoslavo del Deportivo, con la Liga en sus botas, tenía 24 pies de ancho por 8 de largo para ganar, y González, el portero del Valencia, sólo sus dos manos para detener una historia ya escrita. Y ganó David, y los focos huyeron de Goliat a Barcelona, donde años después, Guardiola ya lo advirtió: “algún día perderemos“.

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Cinco notas, que me voy.

-Mi padre trabaja en una central nuclear, vaya por delante. Vaya por delante también la chapa que me ha dado toda la puta vida con la seguridad, con que es la forma más segura de producir energía, con su vídeo para escolares, con dibujitos y cositas y todo muy fino. Hoy desayunamos con un desastre nuclear japonés imparable, y de consecuencias desconocidas, y con la noticia de la falta de fondos para cerrar el “supersarcófago” en Chernobyl. Que vuelvan todos esos y me lo expliquen, por favor.

-Ante la ausencia de argumentos socialistas, Aznar aparece para hacerles la campaña electoral, en su versión superhéroe-viejocachas-sinbigote. Da más miedo por su físico que por su discurso, que ya es decir. Su físico hace intuir que tiene mucho más dentro, que podría destruir el mundo con un solo dedo. Preguntas ¿Qué coño es esa especie de chaleco raro, diez tallas mayor, que lucía tras el púlpito ayer?, ¿Quién le contrata para dar charlas en universidades?, ¿Creen los yankis que es un deportista famoso español?, ¿Esos que van a sus charlas serán los directivos del futuro?

-Ha muerto Jean Claude Darnal. De éste se sabe poco. Hizo canciones para Édith Piaf (toque a los modernos), o para Petula Clark. Si el mundo fuera de culturetas,las salas de cine se hubieran llenado para verle repartiendo leña entre ninjas, y no a Van Damme.

-Oriente de desangra. Pero se desangra, oiga. Pasando de Libia, lo de Siria en el 24 Horas de anoche, con Vicente Vallés, era un clamor. Imágenes caseras en mitad de un tiroteo eterno. Desinformación, desinterés, descontrol. Tribus a tiros, y la sombra europea de las eternas divisiones con escuadra y cartabón. La ética de la diplomacia occidental huele a muerte.

-El pequeño delantero del Manchester, eterna promesa, muñeco roto, ídolo con pies de barro, Michael Owen, le da a la materia gris, y escupe que son los titulares los que joden las entrevistas, y hacen parecer a los jugadores como subnormales. Hay casos, como el de Albiol, o Güiza, por ejemplo, en que se lo ganan a pulso. Otros no, y Owen lleva razón. El titular es atención, la atención son minutos, o visitas. No se puede tener todo, Michael.

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Cuatro notas sobre la red

-Internet ha supuesto un cambio cultural tan asombroso, que no somos capaces de ver más que un porcentaje mínimo de sus posibilidades. En este artículo, por ejemplo, un jurista le da vueltas al concepto cloud computing. La famosa nube donde todo será hecho. Ese lugar que trasciende leyes y países, y esos legisladores que creen que Internet es algo parecido al Word. Muchos años por delante. Mucho interés, mucha filosofía detrás, y unas estructuras muy blanditas en quienes viven en la ficción de que lo controlan. El principal reto está en la privacidad pero el cuestionamiento del concepto de privacidad… ¿Está más cerca de profundas filosofías que de la vida televisada de Belén Esteban, o de las calles de Lavapiés? Y lo más interesante ¿Están esos dos ejemplos tan alejados de la filosofía como creemos?

-Sigo observando la filosofía barata y compartida. La basura digital, el ruido, que se dice. Encontramos artículos en los que se nos cuenta cómo explicarles a nuestros jefes que todo esto del dospuntocero es imprescindible. Mal vamos. Lamentable última frase, digna de tratamiento: “Si después de todo esto, tu jefe sigue resistiéndose a los social media, acéptalo: es un dinosaurio y terminará por extinguirse en el ecosistema de la empresa 2.0″. Lo dicho: patético.

-Marcos de Quinto, el presidente en España de Coca Cola, le mete la hostia a Telefónica vía twitter. Vamos a ver cuántos clientes de la compañía de Alierta (el señor del vídeo del otro día. Sí, ese que estaba borracho en una rueda de prensa, diciendo que le quería cobrar a Google), se dan de baja en solidaridad por la decisión de la compañía. Oleada de críticas en las redes, cero impacto en su clientela. Lainformación se acelera en Internet. Parece que nos vuelve más espectadores. Si cabe.

-Otros le dan una cierta profundidad a la conversación. Lo hace Fran Nixon desde su blog. Lo que me llama la atención en los debates sobre el marketing, es la ausencia de cuestionamientos radicales ante lo que hacemos. CRM, Social CRM, coockies… Pero me encuentro a poca gente que se sienta sucia. Jodidamente sucia:

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Clásico diario

Todos están contentos, y como diría cualquier abuela del mundo, eso es lo importante. El Barcelona porque ya tiene la Liga en el bolsillo, y porque ayer, llegaron a ofrecernos jugadas con cincuenta o sesenta toques, y nos mostraron un equipo reconocible. El Real Madrid porque cortó la sangría que en los últimos años vienen representando los encuentros frente a los blaugranas.

Guardiola arriesgó la recuperación de Puyol, y Mourinho sorprendió con el tribote, ese concepto con el que no se atrevía ni Javier Clemente, y dejando en el banquillo a su jugador más talentoso. Dos detalles que mostraban preocupación y respeto por el envite, pero que diferenciaban las propuestas de uno y otro. El central catalán se resintió de sus molestias, Pepe, defensa metido a centrocampista, se dedicó a barrer el juego interior del Barcelona. Con un colegiado normal, Pepe debería haber visto no menos de 5 ó 6 cartulinas: entradas duras, corte de jugadas claves, reiteración…

El Barcelona tuvo momentos de desconexión, de pausa. Xavi, Iniesta, Messi, Busquets, parecía que querían dejar pasar los minutos para ahorrar combustible, convencidos como están, de que el chispazo siempre surge, aunque esta vez no encontró chispazo. El chispazo es Villa, muy revoltoso, pero poco integrado en la excelencia que ya se da por supuesta cada vez que vemos al Barça. Tuvo opciones pero no las aprovechó. El Real Madrid, tras aceptar la dimisión de Xabi Alonso, se limitó al pelotazo. Una y otra vez balones largos, y fútbol eludiendo cualquier tránsito de la pelota por el centro del campo, que es el lugar en el que las jugadas se vuelven inteligentes.

En la primera parte Iker hizo penalti al Guaje. Los de La Sexta todavía están buscando una toma de la repetición en la que vean dudas. No las hay. En la segunda se lo hizo Albiol, y fueron casi tres penaltis en un mismo forcejeo, así que el valenciano se marchó sin rechistar, que para eso ya está su entrenador. El empate llegaría por una pasada de frenada de Alves que debería haber visto su segunda amarilla. Ni hubiera significado gran cosa, ni equipara los errores del colegiado. El árbitro fue casero sobre todo por la permisividad con Pepe, matón a tiempo completo. Mou acabó metiendo balones a la olla para Adebayor, cual Julio Salinas.

Hoy los periódicos aparecen repletos de interpretaciones, Eduardo Inda estará más o menos inspirado en función de la drogas que haya tomado (no os perdáis en Wikipedia su biografía y sus amigos en Baleares), y Mourinho seguirá engañando al personal, cobrando nueve millones limpios al año por no ser capaz de proponer más que la sombra de un entrenador oscuro y cavernario, que en su día fue seleccionador. Seguirá esta historia de autoengaño. Para quien no le aburra ya.

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Calderilla

A ver si me entero. Resulta que una empresa levantada por todos a base de impuestos y monopolio, es entregada al compi de pupitre del Presidente Aznar. Una de las pocas empresas públicas que da dinero, y mucho, ha soportado todo su desarrollo pagado de nuestros bolsillos y, cuando esa inversión, empieza a revertir en mejorar nuestra sanidad, educación , pensiones… se privatiza. Obviamente, tras una campaña brutal en la que lo público es mierda, y lo privado fenomenal.

A ver si me entero. Resulta que esa empresa se plantea reducir al 20% de su plantilla. Poner en la calle a más de seis mil trabajadores, en un momento nacional crítico, y tras presentar los mayores beneficios de su historia. Beneficios obtenidos por la toma de grandes decisiones, y por otras cosas, como la web de la presidencia española en la UE, que se adjudicó mediante un concurso ideado para Telefónica (2 millones de euros por una web de 6 meses), o la adjudicación del 50% del presupuesto del Plan Avanza I (que son fondos aportados por todos).

A ver si me entero. Resulta que hoy amanecemos con la noticia de que los directivos de dicha empresa se van a repartir bonus por su magnífica gestión, por valor de cuatrocientos cincuenta millones de euros. Calderilla. Huelga de consumo, por favor.

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El blog que no gusta

El otro día un tipo me dijo que mi blog nooo… Que nooo… Que no… me pillaba bien. Lo entendí. No es que sea de un nivel intelectual superior, o esté escrito en castellano antiguo, que para eso ya está Juan Manuel de Prada. Lo que me quería decir era que un día hablo de una cosa y otro de otra, y casi siempre con un criterio regulero.

Ya veo a los listos de los huevos: que si la especialización, que si el posicionamiento… Hay quien no se cree que no tenga pretensiones con el blog. Una cosa es que sea un pretencioso de mierda en mi vida, en mi día a día, en mis conversaciones y acciones, y otra es que afile todas y cada una de las cosas que hago, hacia ese objetivo. No me interesa tener muchas visitas.

El blog es personal, en él cuento lo que me viene en gana, más que nada porque soy incapaz de disciplinarlo, y porque me gusta hablar y compartir cosas que pienso sobre temas variopintos. Si me centro en un tema, contacto con gente de ese sector, establezco relaciones, enlaces, mejoro mi posicionamiento, me convierto en una referencia, Tatá, Mimí, Fofó, Tutú.

Ahora mismo tengo a unas 150 personas que me leen cada día. Ni 1, ni 15 millones. 150 seres vivos, 5 clases de un colegio, que se meten a ver en qué cojones ando. La cuestión es que me gusta tanto encontrarme a gente que le gusta el blog, como a gente a la que no le gusta. Me interesa no generar indiferencia. La única idea con la que posteo es la de no defraudar a aquella persona que pone en Googlesu perfecto caballero británico“, y se encuentra con esta colección de cosas inconexas.

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#manubravo

Creo que uno de los puntos más apasionantes del debate sobre las nuevas formas de contar cosas, radica en la relación entre los medios tradicionales, y los que surgen de las posibilidades que abre Internet. Frente a los gurús de la red, siempre he defendido el peso brutal de teles, y radios y, algo menos de la prensa tradicional, que venía herida de muerte desde hace tiempo.

Hay quien hace apuestas por ver cuál es el diario de papel que echará el cierre primero, sin preocuparse por el proyecto informativo online que será rentable primero. Preguntad en la calle por Enrique Dans, y hacedlo por Matías Prats. Las personalidades offline se convierten, ipso facto, en celebrities online. Desde pioneros como Buenafuente, hasta recién llegados como Leo Messi que, en las 7 primeras horas de vida de su fanpage en Facebook, registró 7 millones de fans, que se dice pronto.

A la inversa, me llama la atención lo estanco del mundo socialmedia, representado por el instrumento que mejor mezcla lo popular con lo trendy: Twitter. Suficientemente minoritario como para gustar a unos, y sobradamente conocido como para importar a muchos (2 millones de cuentas en España, un tercio de ellas empleada, y una décima parte que aportan contenido).

Estudian pagar a los redactores en función al número de visitas que generan. Estudian que las empresas entren en las Universidades con la rentabilidad por delante. Una rentabilidad que, según cree la UE, podría marcar nuestros salarios. ¿Quién definirá los conceptos?, ¿Quien rellenará el significado de la palabra “rentabilidad”? Como siempre sucede en este, nuestro capitalismo, el problema no son las letras que forman palabras y teorías como la del libre mercado o competencia. El problema está en la definición, y en la desviación entre teoría y realidad.

Manu Brabo es un fotógrafo de Gijón. Quinto mío. Estaba cubriendo en Libia la guerra civil cuando las fuerzas de Gadafi le sorprendieron, junto a otros compañeros, y le secuestraron. Ha aparecido en informativos de medios on y offline. Su cuenta de Twitter tiene 134 seguidores. Pues eso. Rumbo directo al populismo.

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