Ciegos

La mayoría de ustedes, estimados lectores, viven en una cosa que los hijosdeputa privilegiados llamamos Primer Mundo. Ese primer mundo cada vez más fracturado, en el que, entre 1979 y 2007, los ingresos del 1% más rico crecieron un 275%, mientras que los de los más pobres crecieron un 20%. Para poder vivir tranquilamente aquí, es necesario desactivar la perspectiva. La perspectiva enriquece la visión, pero no nos interesa una mierda, porque nos sitúa como cómplices de la mayoría de “cosas malas” que no sabemos muy bien por qué pasan. Si es usted de ese tipo de persona, le recomiendo que no siga leyendo el post de hoy, que navegue por la red leyendo porno y sucesos a partes iguales, y que mire en Facebook de quién es hoy el cumpleaños. Hasta mañana.

Si se han quedado leyendo, es porque tienen el morbo de saber qué les querrá decir el desgraciado abajo firmante. Sudáfrica nos trae magníficos recuerdos mundialistas, de goles de Iniesta y reportajes de periodistas descerebrados hablando de seguridad y otras mandangas. Una vez finalizados lo fastos de la FIFA, que van desde el voluntario más humilde, hasta la puta de lujo más deluxe, queda Sudáfrica, que es un país al que nadie había hecho ni hará puto el caso. No es por ser ellos, es una cuestión continental. Los mensajes forzados sobre el desarrollo que supone para los países organizar un gran acontecimiento deportivo, las cifras mareantes e incomprensibles con las que se concluyen las presentaciones, bla.

El trece me mayo de mil novecientos nueve, al Reino Unido, que se dedicaba a llegar a un lugar y conquistarlo -y más si era habitado por razas inferiores, como negros, indios, o asiáticos-, se le puso por las pelotas apropiarse de lo que llamó la London and Rhodesian Mining and Land Company Limited, conocido como Lonrho, unas minas de extracción de platino en Johannesburgo. Los colonizadores hacían estas cosas que, de haber sido al revés, se hubiera denominado robo. Los liberales, la propiedad privada, la apropiación privada por parte del más fuerte, esas cosas. En el 68, Lonrho se hace con una empresa minera de Ghana llamada Ashanti Goldfields Corporation, y el exministro conservador británico Duncan Sandys, que era director de la mina ghanesa, pasa a ser presidente de Lonrho. Sandys estaba casado con la hija de Winston Churchill. Para que acaben de hacerse una idea del personaje, en 1935 veía con muy buenos ojos la expansión alemana en el continente.

En los thatcheristas ochenta -y ya sin Sandys-, Lonrho entra por la mente de los británicos comprando el diario The Observer, y relanzando el diario Hoy. Buena prensa para las minas que su presidente necesitaba, ya que había sido acusado de violar acuerdos internacionales con sus empresas. Lonrho pasa a convertirse en Lonmin. Además de para hacerle discos a Julio Iglesias, y tabiques a Belén Esteban, el platino se emplea  para el disco duro de tu ordenador, el catalizador de tu coche (51% de la demanda total de platino), el cable de fibra óptica de tu casa, o el refinado de la gasolina para tus desplazamientos. Sudáfrica copa el 75% de la producción mundial de platino, la empresa Lonmin, el 12% del total. Los trabajadores que lo extraen están expuestos a sus sales, que producen desde reacciones alérgicas, hasta cáncer o alteración del ADN. Es decir que para que tú tengas todas esas cosas, unos negros de mierda tienen que padecer esas otras, dadas las actuales condiciones laborales, que los trabajadores pelean por cambiar.

En plenas pugnas territoriales entre sindicatos, y bajo la amenaza de paro temporal de la producción, la dirección de Lonmin decide llamar a la policía. Joseph Mathunjwa, presidente de la Asociación de Mineros y Sindicato de la Construcción (AMCU), dijo que si se presentaba la policía “habría derramamiento de sangre“, y vaya si lo hubo. Lonmin dijo, con los cadáveres calientes en el suelo, que había perdido el equivalente a 15.000 onzas de platino en los seis días que ha durado la interrupción de operaciones. Total, qué son treinta y cuatro mineros negros en la inmensidad del mundo. Las imágenes han dado la vuelta al mundo, adornadas por información confusa, pero es lo mismo. El espectador -en el sentido de Debord- quiere imágenes. Las consume, finge que le conmueven, habla en la café -si acaso- y ya.

Los problemas latentes son que los procesos de producción en Sudáfrica son cada vez más caros, y que el precio del metal ha bajado. Sudáfrica empieza a notar signos de pérdida de competitividad.Lo malo de ser competitivo, lo que no pone en los libros, es que dejas cadáveres por el medio. A sangre fría. Los matas como a perros, sin dignidad. Lo que sabemos del suceso es que ha muerto una treintena de negros. La prensa habla de tres mil mineros en huelga, de dos sindicatos, de piedras, palos y “armas de fuego”, la prensa da coartada a la policía sin aportar datos. Tampoco se esperará demasiado de la investigación.

El 2008, el fallo en un oleoducto transnigeriano provocó un vertido de petróleo en Bodo, región nigeriana habitada por sesenta y nueve mil negros de mierda. El vertido duró semanas. Shell, responsable del oleoducto, afirmó que se vertieron en total 1.640 barriles; sin embargo, una estimación independiente sugiere que salían hasta 4.000 barriles diarios. Casi dos meses después, se paraba el vertido. Durante mes y medio, momento en el que un nuevo fallo provocó un nuevo vertido que duró diez semanas. Los daños permanentes causados en los caladeros de pesca y en las tierras cultivables provocaron escasez de alimentos y una subida en los precios. Según la ONU, entre 1976 y 2001 se produjeron más de 6.800 vertidos en esta zona, con una pérdida aproximada de tres millones de barriles de petróleo. Que se sepa.

Algunos años antes, en 1995, varios activistas locales, en contra de las explotaciones petrolíferas en el delta del Níger, fueron condenados a muerte por su oposición pacífica. Defendían que la explotación de crudo sólo ha llevado miseria y pobreza a la zona, y que todo el capital que se produce con el petróleo se marcha fuera, mientras la población local se queda con la condición de explotados. Los nueve activistas fueron ejecutados en la horca. No se permite la crítica ni pagando. Todo esto sucede por el bien de todos nosotros. Para que tengamos combustible y podamos ir al trabajo, o disfrutar de nuestros viajes.

Aunque parezca lo contrario, África está mucho más cerca de lo que creemos. Ese continente en el que los lavapieseros pasan quince días año, y en el que los médicos guays limpian su conciencia, ese lugar que las viejas piensan que se salvará con los 20 euros que donamos a Manos Unidas, está en cada uno de nuestros movimientos. No hay que ser un genial investigador para encontrar pruebas de nuestra complicidad. A no ser que, como siempre, queramos seguir mirando a otro lado, para lo que el sistema nos propone mil alternativas. La supervivencia del sistema es directamente proporcional a la capacidad que tiene para hacernos mirar a otro lado. Pero lo malo de la muerte, es que huele.

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Ambición

Como dijo el presidente del Athletic, Josu Urrutia, el verdadero fracaso que se esconde tras el “caso Llorente“, es institucional. Un jugador formado en la cantera de Lezama, que lleva más de diez años bebiendo la singularidad del club, quiere irse por medio millón de euros más al año, y por la sempiterna “posibilidad de ganar títulos“. El delantero internacional, campeón de Europa y del Mundo, por más que su participación fuera residual, tiene “ambición”, y la parroquia rojiblanca anda dividida por la decisión del riojano de no renovar. Tampoco viene nadie con el dinero, como sí parece hacerlo el Bayern de Munich con Javi Martínez.

A pocos días del cierre del mercado de fichajes, y con un área de influencia limitado por su politica, el Athletic no vende caro por el precio real de sus jugadores, si no por el panorama que la ausencia de esos jugadores crea en San Mamés. No hay tiempo para inventar refuerzos. Entro en la cabeza de Fernando Llorente, y me cuesta entender la diferencia entre ganar cuatro millones y medio de euros, y ganar cinco. Luego pienso que me gustaría ganar títulos, y observo a los clubs interesados en mi: el Tottenham, campeón de dos ligas inglesas (años 1951 y 1961) y, cuyo último entorchado internacional (una UEFA) data de 1982, y la Juventus de Turín, club que pasó por la Serie B, implicado en el escándalo de las apuestas, con un entrenador inhabilitado diez meses por un escándalo de amaños de partidos, y ninguna garantía real.

En su día tampoco me cupo en la cabeza que el portugués Luis Figo decidiera marcharse al eterno rival por dinero. Y lo entiendo en casos que beneficiaron a una u otra orilla, como Luis Enrique, Milla o Laudrup. Cuando un equipo te aporta garantías de brillar, te encuentras cómodo, bien pagado, y muy querido por la afición, no hay coartada para la traición y, mucho menos, a diez días para que se cierre el mercado de fichajes, implicando una puñalada en la despedida al club que te ha formado. Además, al no haber ofertas sobre la mesa, provoca un escenario crítico que pone en una situación incómoda a todo un club: desde el presidente, obligado a dar una rueda de prensa-teletienda para transmitir que el jugador es transferible, hasta sus compañeros, pasando por el entrenador, que ya viene trastocado de fábrica.

Cada día quedan menos casos de jugadores a los que envuelve un halo de misticismo y admiración por parte de cualquiera al que el fútbol tenga conquistado un pedazo de corazón. Pienso en Nick Hornby en Fiebre en las gradas, en su pasión por el Arsenal, y su necesidad, aún siendo gunner, de ir al fútbol cada domingo en el campo del lugar en el que viva (recuerdo Oxford), y animar con la misma pasión a su equipo, sea un grande de la Premier, o un equipo humilde de barrio. A esa casta de aficionados, los que no financian megaoperaciones comprando, cada año camisetas, los que han sido cuidadosamente alejados de los campos con una estrategia de aumento de precios que ha poblado los estadios de espectadores de teatro, les llenan casos como el de Julen Guerrero, o Matt Le Tissier, jugadores casados con Athletic y Southampton respectivamente.

Que les vaya bien, que encuentren lo que buscan, pero que sean conscientes de formar parte de ese manto de desafección por el balompié, por ese odio al fútbol moderno en cuyas tripas se difuminan fondos de inversión, equipos-escaparates, estrellas arrogantes, besos que acaban cada año en un escudo diferente, y otras sandeces de millonarios. Que no me interesan esos campos en los que no sabes dónde acaba el juego y dónde empieza la tienda. Por mi parte me declaro oficialmente ciarista, y dejo un trozo de alma en el campo de La Cruz, en el pequeño barrio de Ceares, en Gijón, entonando el “últimos en dinero, primeros en corazón“, y recordando, cada vez que paso por allí que, como dijo Bill Shankly, el fútbol no es una cuestión de vida o muerte, es algo más importante que eso.

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Gordo cabrón

Es evidente que no pertenecemos a una sociedad moralmente ejemplar. Al menos no como la entendíamos antes, seguro que está mutando la moralidad, y nos estamos adaptando, o al revés, es igual. Hay mucho escrito sobre nuestra condición postmoderna y la falta de legitimidad del Gran Relato, sea este cual sea, como referente. Para Jean Françoise Lyotard, por ejemplo, resulta muy difícil hablar de un proyecto común, más bien la preocupación es “¿quién decide lo que es saber, y quién sabe lo que conviene decidir?“. La asunción de las castas y de la inmovilidad social, es algo que empieza a darse por supuesto. Hablo de inmovilidad social refiriéndome a las imposibilidad de que un individuo que nace perteneciendo a una clase social, sea capaz de cambiar de clase durante su vida adulta.

La movilidad social va de la mano de la meritocracia, y debería ser santo y seña del capitalismo, de no ser porque el capitalismo es un fracaso tan grande como resultó el comunismo, pero capaz de revenderse como triunfo. El capitalismo ha demostrado dispararse en el corazón con dos balas: la consolidación de los conservantes de status quo, y la tendencia natural a la acumulación de capital, el monopolio. Hasta el momento no hemos tenido educación gratuita porque sí, hemos gozado de ese servicio público, porque es la educación la que, sobre el papel, puede ayudar a nuestra movilidad social y, como hemos dicho, es una de las principales ficciones necesarias en una sociedad liberal. La posibilidad de mejorar nuestras capacidades, parece, podría hacer que el hijo de un albañil, sea ejecutivo en una gran empresa. Motiva.

Lo que ocurre es que no es tan así. En la realidad, las escuelas de negocios, o los másters, suponían una traba, un límite en el cuento de la Cenicienta. Debías tener dinero, y la capacidad de moverte en ciertos ambientes, para tener acceso a buenos puestos de trabajo. Curiosamente los tipos de esas escuelas de negocios, son catapultados a tal o cual departamento de marketing de multinacional, son absorbidos por prestigiosas empresas por el mero hecho de haber cursado estudios en determinadas escuelas de negocios, o por haber realizado tal, o cual máster, es decir, esa traba económica, ese filtro, se da, se pasa, y garantiza que las personas de un estrato social bajo, que no pueden permitirse nada que no sea educación pública, no puedan acceder. Te contratamos porque eres de los nuestros. Con la crisis, la tendencia no sólo se acentúa, si no que tiende a que la educación pública desaparezca, a generar en las clases bajas la idea de que jugar en igualdad de condiciones es, para las clases dominantes, injusto. Esa igualdad era una broma, y no tienen por qué pagarla.

España ya está a la cola del gasto público en educación, un 4,6% del PIB, frente al 9% de Noruega, una de las sociedades con mayores índices de movilidad social. Existe una correspondencia. El recorte en educación supone una menor movilidad social y, por tanto una menor motivación. Seamos claros, el colectivo de Empresarios Viejunos (en adelante EV), lo que quiere no es que exista una motivación social real, sino que sus trabajadores, ante un entorno hostil, se comporten individualmente de manera más sumisa, pensando que ello les garantizará eficiencia y mejora en sus resultados. Lo que quieren es que los pobres sean motivadamente pobres. Los EV quieren arrasar con cualquier garantía en los derechos laborales, ya que suponen que el trabajador se “acomode” y baje su rendimiento.

Luego están los pobres, los que trabajan para los EV, los que se apuntan al sindicato cuando ven sus nombres en la lista de un ERE. Los ERE se “flexibilizan”, ya saben ustedes, para atraer-inversión-que-garantice-el-crédito-que-genere-riqueza-y-puestos-de-trabajo. En los meses siguientes a la aprobación de la última reforma laboral -marzo, abril y junio-, se han registrado un total de 4.490 ERE no pactados entre las partes, una cifra que casi multiplica por diez la registrada en el mismo periodo de 2011. Los despedidos por un ERE no pactado se han multiplicado por cinco (de 2.262  a 10.121), los afectados por un ERE de suspensión temporal se han multiplicado por más de diez (de 3.774 a 39.392), y los afectados por la reducción de la jornada laboral, por catorce (de 1.024 a 14.053). Los despidos por ERE entre enero y junio ascendieron a 29.844, lo que representa un 17,75% más que en el mismo periodo de 2011. No parece que se hayan creado muchos puestos de trabajo.

Siguiendo con Lyotard, “Cada uno se ve remitido a sí mismo. Y cada uno sabe que ese sí mismo es poco“, y en esas andamos. Parece evidente que la bancarrota del sistema financiero lleva gente al paro, y que si mucha gente está en paro, y poca gente cotiza, las cuentas no salen, pero también parece claro, que el problema no está en el sistema de protecciones y garantías, sino en la debacle financiera original. Por supuesto sin responsabilidades. Erns Mach, en La problématique du sujet dans L’homme sans qualités, cita los siguientes testimonios: “Teniendo en cuenta  el estado de la ciencia, un hombre no  está hecho más que de lo que se le dice que es o de lo que se hace con lo que es (…) Es un mundo en el cual los acontecimientos vividos se han vuelto independientes del hombre (…) Es un mundo del porvenir, el mundo de lo que sucede sin que eso suceda a nadie, y sin que nadie sea responsable“.

Y en ese contexto de falta de contextos, de Historia como cuento, como escenario para parques temáticos, en ese mundo de ausencia de responsabilidades, donde parece que no hay realidades, sólo interpretaciones, en ese entorno donde las cosas no suceden, se opinan, pueden aparecer empresarios que manden a los parados a Laponia, héroes del emprendedurismo que nos pongan como ejemplo el trabajo de los chinos, o cualquier tipo de exhibición de ignorancia multiplicada por los voceros, los medios. La última es la de Severino García Vigón, presidente de la Federación Asturiana de Empresarios. El intelectual ha pedido que los parados de larga duración limpien montes y cunetas.

En la papada de Severiano podría cimentarse una nueva civilización. Esas papadas salen o bien al limpiar montes y cunetas, o bien a ser un gran empresario que empieza de cero. Sí, salen esas grandes papadas. Lleva diecisiete años en el puesto de presidente de la Federación, lo que habla muy bien de éste nuestro capitalismo, de la movilidad, del mundo de oportunidades. Dice el hombre detrás de la papada que “cuanto menos peso tenga el sector público, mejor“. Dice que “hay que tocar Educación y Sanidad“. Pues claro que sí, gordo, claro que sí. Toquémosla, hagámosla privada, que nos cuenten que las cosas son así, que sigan siendo así, como si la mentira, repetida y aumentada en libros de texto, pudiera parar lo que se le viene encima. Al hijo de puta que está detrás de la papada.

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Entremeses

1) Nuestro Ministro de Medio Ambiente, Miguel Arias Cañete, tiene trescientos mil euros en acciones petrolíferas, y setenta mil euros en acciones de bancos. Dice mucho de su apuesta por la industria nacional. Y de qué industrias en concreto. Y luego sí, está en los toros, en mitad del caos de los incendios en Canarias. Lo de liarla en desastres naturales es un gran clásico de nuestra clase política. Además, que los canarios son mediomoros.

2) Con el objetivo de crear empleo, el Gobierno va a meter la tijera en el presupuesto de las políticas de empleo. En el subsidio para parados, esos locos vaguitos, el recorte alcanzará los 1.900 millones en 2012, 5.810 en 2013 y 6.050 en 2014, para un recorte total de 13.760 millones de euros. Recortarán 10.000 millones de euros en pensiones. Este documento, que no ha sido publicitado, se presentó a mitad de julio al Consejo Europeo para convencer al resto de países de la UE de la seguridad de las medidas de austeridad.

3) El encargado de redactar el fallo del Constitucional sobre el aborto, es un antiabortista. Teniendo en cuenta que quien propone la contrarreforma es el más molón de la derecha española, igual hasta vemos cómo el magistrado se manifiesta en contra de la vuelta atrás.

4) Los poderes reaccionarios son liberales de cintura para arriba, y conservadores de cintura para abajo. Una de las principales características de las sociedades liberales es que se trata de estados laicos y tolerantes en cuanto a la variedad de religiones. Dios salve América, a la Reina, y a la casilla de la declaración de la renta. Liberales a veces sí, a veces no.

5) Aborto no, niños cosiendo balones sí. Es mera adaptación. Tienen la pasta y quieren seguir teniendo la pasta. Son católicos porque es una religión que cree en una vida futura, y nos prepara para vivir en este valle de lágrimas. La Iglesia Católica ha convertido al cristiano pobre, en un pobre desactivado. La religión católica invita a la pasividad, al silencio, a poner la otra mejilla. El liberalismo desprotege a los pobres. Pobres desactivados y desprotegidos, mantenimiento del estatus. A esto sumamos el darwinismo social, y los capaces viven en la cúspide de la pirámide, los pobres no valen. El cóctel del inmovilismo. Interesante Máximo Sardin.

6) Retiran once productos de Mercadona porque Mercadona vende once productos cuya composición produce, a largo plazo, cáncer. Sólo El País lo explica bien. Puede que sea la técnica de Juan Roig, ese trabajador nato, para acabar con Sánchez Gordillo, ese vago ladrón nato. Le ha envenenado. Qué pájaro Juan Roig. Es el mismo que obliga a los vagos de sus empleados de baja a que se incorporen al trabajo. El mismo que soportó una de las mayores huelgas de Cataluña. Putos vagos. Encima que ofrece puestos de trabajo…

7) Y ahora sacan un videojuego con etarras. Bueno, lleva cuatro años funcionando, pero estamos en agosto. El colmo. Soldados con boinas. ¿Y las víctimas? Podemos hacer videojuegos en los que seamos soldados norteamericanos que vacían cargadores sobre los cuerpos de rusos, panchitos, putos moros, o cualquier otra raza inferior de mierda. Podemos ser salvajes asesinos, podemos hacer campañas antidroga en España identificando a un camello con un negro, pero soldados con boina…¿Quién piensa en los familiares de esos jugadores que aparecen en el PRO Evolution con una mierda de puntuación?, ¿Quién piensa en los conejos en aquel videojuego de la Atari 2600 de conejos cruzando carreteras?, ¿En qué clase de mundo de desalmados estamos criando a nuestros hijos?

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Odio eterno al deporte moderno

En este país tenemos un problema considerable con la prensa deportiva y eso es así, y eso es tan así como una casa muy grande. Como aquella casa de Boyer y Preysler que tenía nosecuantos cuartos de baño. Se da una cosa que se llama patriotismo, se agita con una ignorancia supina, sueldos de mierda, y falta de reflexión, y tenemos cualquier portada del As, Marca, Sport o Mundo Deportivo. Se meten imágenes que pasen a gran velocidad, con música animada, se mezcla con marujeo del bueno, y tenemos el informativo de los Manolos riéndose de un mendigo por Europa, a Silvia Barba preguntando “Bueno, dos a cero, ¿No?“, o a Camacho y sus rodales camiseros, gritando en medio de una cena familiar. De entre toda esa mierda sobreviven el Informe Robinson, Gonzalo Vázquez, Paco Grande, Proyecto Panenka, Santiago Segurola, José Sámano, Iñako Díaz Guerra, Juanma Trueba, y un corto etcétera que sale a flote, cuando puede, de aquella manera, o por tal o cual carambola. Porque ser bueno y económicamente sostenible, es una carambola.

Para que nos entendamos, a la prensa deportiva de masas, a la que se dirige a un público enorme, heterogéneo, para el que hay que comunicar de manera muy básica, para esa prensa catch all, es más rentable tirar el gancho seguro, el que impacta en el mayor número de púgiles posible: el fichaje de Florentino de turno, la polémica entre capital y periferia, o la nueva novia de Alonso. Cada vez más fotos -y Sport Ilustrated sólo hay uno-, cada vez el deporte tocado de manera más tangencial. Secciones deportivas engordando en los informativos con reportajes basados en lecturas de labios de banquillos, presentación de equipaciones… Llegar al gran público por el amarillismo. Impactar al aficionado al deporte, y entretener al que no lo es, persiguiendo grandes objetivos de audiencias, que permitan llevarse un buen pellizco publicitario, acaba convirtiendo a las secciones deportivas, en creativos que se encargan de entretener entre clásico y clásico.

Y esa necesidad de ser catch all, identificada por parte de deportistas y directivos, arrastra demasiados problemas muy evidentes. Por ejemplo, las polemicas con el atuendo del deporte femenino que han obligado a que las jugadoras de bádminton lleven falda por obligación, que todo un presidente de la FIFA sugiera shorts ajustados para el fútbol femenino, o que la FIBA haya obligado a cambiar los atuendos de las chicas, definiéndolos de manera explícita: camisetas y calzones que sigan los contornos corporales, calzones con un máximo de 2 centímetros entre los mismos y la piel, y un espacio mínimo 10 centímetros por encima de la rodilla. Aseguran que se trata de una medida tomada para “proporcionar una identidad común a todo el baloncesto femenino, como acontece ya en otros deportes“. Se les olvida decir que también es para que caigan unas buenas pajas. El mensaje implícito es que el deporte femenino no puede vivir con sus aficionados, ha de resultar atractivo a los pajilleros, fanáticos del onanismo siempre necesitados de heroínas para sus fantasías sexuales, dispuestos, por qué no, a unirse al carro del deporte. Entonces sí, con un público objetivo de aficionados al deporte, y a la masturbación, las empresas, que es el meollo de todo esto, pondrán su dinero en el deporte. Bien.

Diana Taurasi

No les sonará el nombre de Diana Taurasi, algo más el de Antonia Misura, la jugadora de baloncesto croata calificada como “bellísima” o “escultural”, que está revolucionando a los medios en Londres. La primera, es una jugadora norteamericana del Galatasaray turco, que ya acumula más de medio millón de dólares en multas de la FIBA, por negarse a asumir las nuevas reglas de vestimenta. De Taurasi poca prensa, poco reportaje. Bien por la prensa, mejor por los pajilleros.

Intentando obviar que, mediante esa teoría, los pajilleros son el principal lobby mundial, tenemos a los deportistas que viven para y por las cámaras (el mito Beckham-Kournikova), o las variaciones en las reglas deportivas para hacer a las disciplinas “más interesantes”. Se ve natural, por ejemplo, encontrarse el siguiente texto en medios especializados: “la competición de Taekwondo ha estado evolucionando continuamente para llegar a convertirse en un deporte limpio, emocionante y vistoso para los medios de comunicación“. Modelos de competición como la NBA, la Premier League, o la Champions, resultan casos de éxito que buscan repetirse por múltiples vías. La búsqueda del patrocinador, del dinero fresco, cambia nombres a competiciones, a estadios, a equipos. Y la propia presencia del capital en el deporte empieza a trastocarlo todo.

Leíamos ayer que el jugador murciano Alberto Botía que, hasta la pasada campaña militó en el Sporting de Gijón, se marcha al Sevilla, cedido por el fondo de inversión propietario de sus derechos. El fondo se llama Doyen Group y, ahora mismo, es patrocinador de Sporting, Atlético de Madrid y Getafe, pero su idea es patrocinar, al menos, a nueve equipos más, esto es, al sesenta por ciento de la Primera División, o Liga BBVA. Además, el grupo se dedica a invertir el jóvenes jugadores, como el caso de Botía. Pueden imaginar ustedes el resto. Como refleja un reportaje de Faustino Sáez y José Marcos para El País, las operaciones pueden llegar a utilizar a los clubs como plataforma: “Son operaciones en las que el club de destino se beneficia durante un tiempo del jugador, no arriesga dinero -en ocasiones ni el salario- y se presta como escaparate para que el fondo luzca y revalorice su producto“. Si a esto sumamos que las próximas Supercopas de España (partido entre el campeón de Liga, y el campeón de Copa del Rey), se jugarán en China, podemos proclamar a los cuatro vientos el odio eterno al fútbol moderno.

La clave está en el punto de inflexión en el que la desnaturalización del deporte sea tan colosal, en el que la brecha emocional sea tan grande, que cuando la falta de raíces y contextos convierta la pasión en un escenario de realidad virtual, ningún aficionado al deporte lo seguirá siendo, y serán otros los que se acerquen y lo hagan más rentable. La industria mantiene su tensión por alejar al deporte de algo tan básico como su génesis: la lucha del hombre contra los límites. Pretende dotarlo de una sofisticación cuyo único objetivo es que un gordo de Kentucky se gaste ciento cincuenta dólares en unas zapatillas técnicas que va a usar para ir al supermercado.

Para que esto sea así, para que a los aficionados les vaya entrando semejante aparato por el recto, es necesaria vaselina, y ese lubricante es una prensa descerebrada, que premia el entretenimiento sobre todas las cosas. Entretenimiento mientras el jugador, en mitad de un partido, se ata una bota, ganándose un buen primer plano de su zapatilla, generando así un pequeño spot al que la televisión se presta. Entretenimiento en el movimiento de las tetas de una tenista, o entretenimiento en la celebrity que acude al estadio, da igual. El deporte se ha convertido en una excusa para el product placement, en el que las rubias de bote con micrófono, y los ignorantes de barra de bar, se mueven como peces en el agua. No hay mayor felicidad para el cortito de mente, que saber que no necesita más para ganar un buen dinero, que la reflexión penaliza.

Así pues imagino a Calderón, Pau y compañía ayer. Sus reacciones de rabia, sus mantras repetidos “Creemos que merecemos más crédito“, “En cuanto hay algún problema surgen las dudas, como si no hubiéramos demostrado nada todavía“. Pues claro. Es la misma prensa que habla de ÑBA, los mismos para los que Pau es mejor que Kobe, los que creen que USA son unos paquetes, quienes consideran que McMillan cortó la carrera de Rudy y Sergio hacia el All Star. Son esa panda de ignorantes a la que alguna vez habéis reído las gracias. Os quejáis de esa panda de inútiles que os piden ganar todo siempre, creo que eso es darles crédito. Allá vosotros. En cualquier caso, quienes sabemos que no volveremos a ver algo así en la vida, lo tenemos claro: gracias.

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En directo

Onda Lavapies

Probablemente hacer radio sea una de las cosas más bonitas del mundo. Y saben que no soy dado ha referirme a nada como lo más bonito del mundo, porque conocen mi pesimismo, y blabla. Era maravilloso disfrutar como oyente, sentirte acompañado. Barato, flexible y móvil. Pero la sensación de que tú puedas contar algo, y que te escuchen en cualquier otra parte, es un alborozo tan primario, que ni el paso de los años logra combatirlo. Con el tiempo Internet me produjo algo parecido, gracias a esa facilidad para plasmar ideas y que éstas se compartan y trasciendan veloces. La comunicación, que tiene ese punto de adicción tan característico.

Hace unos años, unos zumbados pusimos en marcha Onda Lavapiés, con el triple objetivo de ayudar a que los ciudadanos afinen su criterio a la hora de discriminar las toneladas de información que reciben al día, acercar la adicción por comunicar, y contar al mundo el barrio de Lavapiés desde abajo, buscando la foto más real posible, la que huye de los tópicos que hablan de buen rollo multicultural, o de la delincuencia a partes iguales. Intentamos contar el barrio, que no es tarea sencilla.

Ayer en la plaza de Cascorro, en el meollo de las fiestas en honor a San Cayetano, entre pruebas de sonido, olor a panceta, y niños con algodón de azúcar, entrevisté a dos políticos bien diferentes: el alcalde de Alburquerque, Ángel Vadillo, y la concejala socialista en el Ayuntamiento de Madrid, Marisa Ibarra. Lo que podría resultar mero contenido de una escaleta, se convirtió en un viaje humano de lo más profundo, a lo más superficial de la política real/local.

Ibarra respondió a los estímulos como un robot que debe escupir las directrices que el partido marcó esa mañana mediante su dictado.doc -referencias a RTVE incluidas-, y coló sin mucho acierto sus consignas vacías de contenido. La distancia más absoluta. Ciudadanas y ciudadanos. Los populares son esto, y lo otro. La prensa de derechas es lo otro y esto. A preguntas directas, ni un amago de autocrítica. Verán ustedes, a cierto nivel, y el Ayuntamiento de Madrid no está nada mal, los partidos pagan por tener esa guardia pretoriana, para nada sorprendente, adolescente del más mínimo brillo, tacto, o inteligencia social.

Afortunadamente también pudimos charlar con Ángel Vadillo. El alcalde extremeño lleva cincuenta y cuatro días en huelga de hambre frente al Ministerio de Industria. Abatido por la falta de inversión pública en renovables, expoleado por un pueblo que se hunde, y que ya no tiene nada que perder. No todos los políticos son iguales. Hay políticos con mayúsculas, que pelean por sus ochocientos cincuenta puestos de trabajo y por un mensaje. El mensaje es que existen hombres dispuestos a partirse la cara frente a, por ejemplo, el oscuro monopolio de la energía. Hay gente dispuesta a renunciar a una vida más cómoda por plantarse a soltar cuatro verdades. Es entonces cuando los micrófonos recuerdan quién les paga, y se retiran.

Vadillo habló de los medios de toda América Latina, Estados Unidos, o Alemania, que habían reflejado su caso. Expresidentes y exministros que pasaban de gobiernos a energéticas en viajes de ida y vuelta. Apuestas por la limpieza, por la rentabilidad, la sostenibilidad y el futuro. Los ojos del alcalde reflejaban la pesadumbre de quien se ve necesitado de escuchar a su conciencia, y ésta le pone en el ojo del huracán, en la muerte silenciosa. Pero en la mirada de ese hombre tan delgado, que tanto mide las fuerzas, hay fulgor. Es el brillo de quien ha conquistado gran parte de la verdad. Algo tan grande.

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Palmeros

“Debo, luego soy”

Eduardo Galeano

Ya en el colegio nuestros profesores atinaban “lo peor no eres tú, lo peor son los que te ríen las gracias“. Los valores, cánones o tabúes de una sociedad vienen marcados por las reacciones de sus miembros ante determinados hechos. Reir las gracias legitima, para que nos entendamos. En la expresión del profesor de turno, encontramos más resignación que otra cosa. El maestro sabe que vacilarle en clase está mal, y que ello está acabando con su quebradizo equilibrio mental, pero también reconoce que por mal que esté un comportamiento, el resto del grupo lo aprueba. Esa frase me vino ayer a la cabeza, cuando pudimos ver gracias a un genial plano corto de la señal de TVE, cómo algunas dirigentes del Gobierno esbozaban una sonrisa cuando su Presidente, antes de marcharse de vacaciones, a pregunta sobre posibles cambios en algún ministerio, señalaba lo contento que estaba con los servicios prestados.

Qué detallazo, pensarían. Y no se equivocaban. En una rueda de prensa plagada de errores de comunicación y coherencia, y caracterizada por una falta de inteligencia a todas luces -pocas-, el Presidente tuvo un espacio para confirmar a los suyos en su cargo. Probablemente basándose en algo irrefutable: él cree que es lo mejor para los intereses generales de España. Creo que con eso nos basta, Mariano. Y allí andaba sonriendo su gente, capaz de vender a su madre por la promesa de un futuro chupando del frasco, estrenando trajes para ir a cenas, y siendo consejeras delegadas de cualquier cosa, en ese nivel en el que si hacen bien las cosas se llevan una pasta, y si no, también, quién sabe si con cinco pisos en Madrid, y cobrando dietas por desplazamiento. Le deben mucho a su Presidente.

Entre las mejores perlas de Mariano, encontramos:

-”Como es habitual comparezco” Es falso. Es el presidente más esquivo que se recuerda, y eso que la prensa es zalamera y poco dada al cuerpo a cuerpo.

-”Las administraciones gastaron quince billones de pesetas más de lo que ingresaron en 2011” Que un presidente de Gobierno hable en pesetas resulta entre inquietante, y macabro. Me quedo con eso, ni siquiera profundizaré en la argumentación, porque es bien estúpida. Hay muchas empresas -muchísimas- que, o bien en sus primeros ejercicios, o bien en contextos complicados, gastan más de lo que ingresan, y se financian, con el objetivo de que en un futuro se ingrese más de lo que se gaste, es decir, siguiendo un plan. Se llama inversión. Eso es lo que falta, el plan, y por eso los mercados nos prestan el dinero más caro. El argumento es estúpido, pero se lanza porque la gente empatiza mucho con el concepto “ser ahorrador”, y entra al trapo de la comparación infame entre micro y macroeconomía.

-”Hemos vivido con demasiado crédito” Falso. El crédito nunca es demasiado si el plan es bueno. Pero… ¿Dónde está el plan, y la pasta?, ¿Qué ha pasado con los responsables de que ese dinero no se invirtiera?, Cuando se pide ese dinero ¿No se exige un plan de viabilidad, para garantizar la devolución?, ¿Y la deuda privada no tiene relación con la pública?, ¿Las grandes empresas endeudadas, pero cuyos directivos se reparten dividendos?, ¿Y la intervención de entidades financieras sin diligencias, ni juicios a los anteriores responsables?, ¿Qué instrumento de control financiero se ha empleado?, ¿Qué mierda es todo eso? Como el crédito es malo, y no se puede gastar más de lo que se tiene, supongo que el Gobierno del PP va a prohibir la actividad financiera, los mercados de capital, y que cerrará los bancos, ya que es de lo que viven.

-Un resumen de los seis meses de mandato en el que no sólo pasó por encima de las medidas tomadas, sino que se limitó a enumerarlas de manera genérica “hemos hecho una ley nacional de turismol, hemos hecho una ley de costas, una ley de transparencia…” Y así durante minutos. Es información que no sirve de nada. Paja. Vacío. Le faltó decir que reza antes de dormir, que se cepilla los dientes, y se cambia de muda todos los días. Incansable trabajador. Excepto si hay Eurocopa, claro.

-“Tomar estas medidas es muy incómodo”. No Mariano, lo incómodo es tener tres hijos, que tu mujer y tú estéis en paro y que os quiten las ayudas “para incentivar vuestra búsqueda de empleo” inexistente. Incómodo es que tu padre se dependiente y te lo tengas que comer con patatas. Incómodo es que vayas a por su medicación y tengas que pagar, que tus hijos paguen 3 euros al día por calentar la comida en un taper, ya que te han quitado la beca de comedor, que te desahucien de tu casa, y que todos tus ahorros, que te dijeron que habías metido en un plazo fijo, hayan desaparecido. Incómodo es olerte que la educación y sanidad pública van a desaparecer, y que tu jubilación pende de un hilo. Y que aparezca alguien como haces tú ahora, a decirte que has vivido por encima de tus posibilidades. Eso es lo verdaderamente incómodo.

-”Nuestras medidas están creando confianza“. La salida neta de capitales del país alcanzó los 163.185,9 millones de euros en los cinco primeros meses del año, de los que 41.294,3 millones salieron sólo en mayo. En el mismo período de 2011 el saldo era positivo en 14.598,5 millones, #laherencia. Sobra decir más.

-”La mayoría de los EREs que ha habido en este año, que los ha habido, ya no son EREs de extinción definitiva de empleo, si no que son EREs de suspensión temporal, o de reducción de la jornada laboral”. Tremenda aportación de cifras, datos, porcentajes y contextos. En los meses siguientes a la aprobación de la última reforma laboral -marzo, abril y junio-, se han registrado un total de 4.490 ERE no pactados entre las partes, una cifra que casi multiplica por diez la registrada en el mismo periodo de 2011. Los despedidos por un ERE no pactado se han multiplicado por cinco (de 2.262  a 10.121), los afectados por un ERE de suspensión temporal se han multiplicado por más de diez (de 3.774 a 39.392), y los afectados por la reducción de la jornada laboral, por catorce (de 1.024 a 14.053). Los despidos por ERE entre enero y junio ascendieron a 29.844, lo que representa un 17,75% más que en el mismo periodo de 2011. Todo un éxito.

-”Por primera vez hemos ganado en la balanza de pagos con Alemania. Es un hito (…) significa que nuestras empresas están exportando“. Ni un dato. Como él no los dio, les comento que las ventas a Alemania (10,1% del total) han aumentado un 3,5%, lo cual parece un buen dato, qué duda cabe, pero conviene ponerlo en cuarentena. No es sintomático de buena salud económica, o sólo en la medida en que consideremos que en España existen empresas viables que venden fuera. Dice que “las empresas están exportando“, porque el hecho de la exportación, en sí, se considera un valor, pero convendremos que no es lo mismo exportar alta tecnología, que exportar mano de obra barata. Para que se hagan una idea, la muy saneada Italia presentó la semana pasada un balance exterior positivo con un crecimiento de mil millones de euros, y la líder Portugal también ha mejorado su último dato un 8,4%. Para una rueda de prensa sí vale, ningún periodista va a preguntar.

-“Nadie ha planteado un referéndum, ni ningún grupo político me lo ha pedido que yo sepa”. El líder de IU, Cayo Lara, lo pidió el 11 de julio. Hace veinte días. Era tan fácil como apuntillar ese dato y repreguntar. Está en el diario de sesiones del Congreso, lectura que recomiendo de vez en cuando, para aquellos que quieran saber qué piensan los políticos más allá de los titulares. El señor Cayo Lara dijo: “Pregunte al pueblo, señor Rajoy. Someta estas medidas a un referéndum porque estamos en un estado de excepción social y económica en nuestro país. Estamos en una democracia intervenida.” (página 26). Pero la prensa no está para eso, claro. De rositas.

Las preguntas de la prensa fueron poco concretas y fáciles de torear en general, salvo por un par de extranjeros (una japonesa y un argentino) que resultaron incisivos y fueron esquivados en un mar de titubeos. La redacción de la noticia por parte de TVE ya dejó notar la mano del nuevo director de informativos, el lacayo de Esperanza Aguirre, Julio Somoano. Éste ya está haciendo la purga correspondiente: el nuevo director de Informe Semanal será Jenaro Castro -COPE-, mano derecha de Buruaga, para Jenaro el 15M es un movimiento radical que incumple la ley. También se trae a un director de contenidos nuevo, José Gilgado. Me llegó, vía @calvin,  su perfil en facebook, -que he puesto arriba-, en el que podemos ver algunas cosas de las que es fan: “FAES”, “Bibiana Aído no es un cargo público, es una carga pública”, “JESÚS TIENE MÁS FANS QUE CUALQUIERA, VAMOS A DEMOSTRARLO!”, “Si Manuel Pizarro fuera Ministro de Economía, otro gallo nos cantaría”… en fin. Así son las cosas, y así se las hemos contado.

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El combate final

Tener un presidente con barba rala, como de mofetilla, y la piel grasa, es necesario para poder salir de la crisis. Si tenemos un presidente que habla como si tuviera una piruleta en la boca, saldremos de la crisis, si no , no. Eso lo saben los mercados. Los mercados también están pendientes del retroceso al siglo XIX de ley del aborto. Ahora están mucho más tranquilos. Si encesto este papel en la papelera, salimos de la crisis. Si el próximo coche que me cruzo es blanco, saldremos de esta difícil situación. Si consigo pisar sólo las baldosas rojas, se reactivará la economía y crearemos empleo. Los mercados lo saben. Si el rey vence en su batalla contra Picolo, saldremos de la crisis. Mario Draghi puso ayer como condiciones para el rescate, que España reúna las siete bolas de dragón. No sé si las juntarán, pero tocarlas se las están tocando: han dejado al dragón sin paga de navidad, le llevan recortando poder adquisitivo desde 2008, y queda poco para que los seres mitológicos queden fuera de la cobertura de la Seguridad Social.

Si comparecen los responsables financieros de la catástrofe en el Congreso, les hacemos una serie de preguntas y beben agua con gesto circunspecto, en ese caso sí que saldremos de la crisis, ellos saldrán del Congreso -al que accedieron por el garaje-, con sus indemnizaciones por los servicios prestados. La empresa privada tiene estas cosas: si lo haces bestialmente mal, eres absolutamente inepto, y hundes a tu compañía, la jubilación está asegurada. El incremento de la desigualdad nos hará salir de la crisis, porque es lo que hay que hacer. Aumentando la desigualdad mejoramos el crédito, por lo que creamos empleo. Esa deducción es aplicable a cualquier ámbito, y su primera parte es sustituible por lo que se quiera. Ejemplo: “si comercializamos un felpudo hecho con vello púbico, que ponga Wellcome, mejoramos el crédito, por lo que creamos empleo”.

Es fenomenal saber que hemos puesto nuestro destino en manos de personas que saben hacer las cosas. Por lo menos experiencia tienen las castas gobernantes: llevan siglo y pico siendo los mismos. La clase media se levanta en armas, pues no entiende el por qué deben ser ellos los que paguen los desmanes de la crisis. La clase baja que se joda. A la clase baja que le folle un pez espada, que hubieran estudiado. Esas familias en el comedor social de Doctor Cortezo. Ese escalofrío del “yo podría tener un golpe de mala suerte”. A esos que les den. ¿Qué pasa con las clases medias?, ¿Así nos agradecen una vida consumista, sin referentes?, ¿Así se gratifica el servicio prestado a la causa de la frivolidad y la adicción al BMW, la tele de plasma y el chalet? Cabrona crisis, ¿Qué más podemos hacer por ti? ¡Hemos dejado a nuestros hijos en guarderías desde los cuatro meses, y luego entregados a la televisión, hemos enclaustrado a nuestros mayores en asilos, hemos vendido a compañeros por un ascenso, hemos aprendido lo que es la comida deconstruida, hemos prometido pagarte una cuota todos los meses durante los próximos cuarenta años! ¿Qué coño más quieres?

El rey echa un pie atrás y flexiona la rodilla de la otra pierna. Sonríe, junta la palma de sus manos y, con un gesto, esconde los brazos tras el tronco. De sus muñecas sale una bola de luz. Ha llegado el momento. El ataque final. Es la hora de dar por acabado el combate, de lanzar la onda vital. Su majestad, con los problemas clásicos e imitados de dicción comienza un rumor que acabará en grito: “on-da-vi…”. Mario Draghi, los miembros del BCE, Ángela Merkel, Standard y Poors se miran perplejos, sabedores de que todo está a punto de acabar. Juan Carlos finaliza el grito “¡¡Vi-taaaal!” y de su cuerpo sale una bomba de energía luminosa, que fulmina todo lo que encuentra a su paso, provocando una explosión de magnitudes colosales. Una vez más, don Juan Carlos ha salvado España. Ahora se marchará, discreto en su moto, hasta perderse en el horizonte para siempre.

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La increíble teoría del joven-viejo

Repasemos la situación, mi teniente: son las cuatro de la mañana y no puedo seguir durmiendo, supongo que por el calor. A la una y media pensé lo mismo y volví a dormir. Volví a dormir, y soñé que estaba en mi colegio, cantando con Kelly Jones una versión de Starman, que yo hacía la segunda voz, y que no se me oía. “There’s a starman waiting in the sky, Hed like to come and meet us, But he thinks he’d blow our minds…“, y nada. La gente mirando con cara de “no se te oye“. Despierto. Cuatro de la mañana. Voy a buscar jugadas de James Harden en youtube. Mi mujer está durmiendo, mi perra está durmiendo, mi vecindario está durmiendo, y yo viendo jugadas de James Harden en youtube. Seremos veinte vecinos, no hay luces, sólo yo sucumbo al calor. Un cinco por ciento no está mal. Siempre que alguien piensa en el cinco por ciento de algo malo, piensa que a él no te va a tocar. Somos víctimas de nuestro optimismo.

Me he despertado porque llevaba quince noches durmiendo a pierna suelta en Gijón, y eso sí es vida. El norte es la vida. Evidentemente en las agencias de viajes no aparecen pósters con señores durmiendo plácidamente, porque no es nada sexy, pero si se pudiera definir la calidad de vida sería muy parecido a dormir bien. Tener calidad es dormir. Messi tiene que dormir como un hijoputa. Un póster de Messi durmiendo sí puede encajar. “Las vacaciones de tus sueños”, algo así. Pero eso no pasará, porque la industria del turismo está controlada por el lobby del Sur. Sí, esos que comen pescados en fase de desarrollo, aniquilando la biodiversidad de sus costas, y bebiendo vino fino.

El rollo es que como un etarra cualesquiera, me he levantado pensando en Rubalcaba. En concreto en las imágenes que vi ayer de la medalla de la judoka Almudena Muñoz en Barcelona 92. En los míticos Juegos de los que se tira ante la nulidad metálica de Londres. MIrad, éramos buenos. Somos estos, los de las medallas. Vale, volvemos Rubalcaba, plis, gracias. Resulta que enfocan a unos jóvenes reyes de España, y que se nos cuela en la esquina superior izquierda, bajo el viejo logo de Tve2, un joven-viejo Rubalcaba y aquí aterriza la teoría de que existen los joven-viejos, y que se podrían definir como personas de poca edad real, pero que lucen rasgos de viejo recién estrenados, calvas, barrigas, canas, o looks de viejuno, pero nuevos del trinque. No sé de donde viene la expresión, pero trinque y político quedan bien. Haha. Qué demagogo, qué bien. Qué valiente en su blog. Ya.

Es de sobra conocida la teoría de los señores que envejecen como señoras -léase Paul McCartney-, o la gente que envejece cual chica rejuveneciendo -como David Bowie- que, cuando no pueden aguantar más el paso del tiempo, desaparecen de la faz de la tierra mientras se publican grandes éxitos sin rubor. Luego hay quien opta por autoenvejecerse, como Nicole Kidman, que confesaba hace poco que se había desintoxicado del bótox, y que ya podía mover la frente. Lo malo de ser irónico es que si dices algo así impactante en serio, no causas ningún efecto porque la gente está acostumbrada a oírte o leerte cualquier cosa. Lo bueno de ser irónico es todo lo demás.

En la imagen Pérez Rubalcaba, Alfredo P. Rubalcaba, Ruby, o como coño les dé a sus asesores de imagen para la próxima campaña -porque es inmortal-, además de lucir esas fauces tan características, aparece con cuarenta y un años. Para que nos hagamos una idea, hoy tienen cuarenta y un años Richard Ashcroft, Carme Chacón, Sofía Coppola, Roy Keane, o Ewan McGregor. Comprenderán que Alfredo en esas imágenes, parecería tener su edad actual, sesenta y uno, de no ser porque los joven-viejos no son tan fáciles de encajar en los cánones habituales. Es muy complicado calcular la edad de un joven-viejo. Es decir que ahora no aparentaría ochenta y un años, aunque sí por los detalles: arrugas, ojeras, mirada, calva, complexión, sería falso afirmar que podría confundirse con un ochentón, porque si algo tiene un joven viejo es que es viejo, pero también joven. No sé si se me entiende. Vuelvo a la cama.

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