El futuro de Juan Ferrándiz

En 1985, el ilustrador y escritor Juan Ferrándiz, famoso por sus cuentos infantiles, se aproximaba al futuro en el cuento Amadeo astronauta del siguiente modo:

“Todos los aparatos, hasta las zapatillas volantes, tienen un cerebro electrónico conectado a nuestro cerebro”.

“El telefonovisor de bolsillo permite localizar a nuestros amigos”.

“Al tirar del rabillo los melones se abren en tajadas y sin pepitas”.

“Los niños (…) en casa pueden estudiar con libros cuyas ilustraciones son animadas y divertidas como una película que, sin necesidad de texto, se desarrolla clara, sonora, en relieve, con la sensación de tal vida, que se aprende con rapidez”.

Hace treinta años y no iba tan desencaminado Ferrándiz.

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Nuestra falsa postguerra

Bertín Osborne

Ya se acaban estas fechas de ilusión y magia en la que los comerciantes nos cuentan una película con la que estamos contentísimos. Cuando era pequeño había pequeños debates sobre el monumento al consumismo que era la Navidad -en un colegio Marista, ojo-, pero es que cuando yo era pequeño pasaban cosas muy raras.

Nunca hice bailar bien una peonza. Las peonzas valían sesenta pelas, eran de madera y no era fácil hacerlas bailar. Luego le pillabas el truco, pero yo era impaciente y cuando llegaba el truco yo ya no estaba. Hoy las peonzas tienen un mecanismo por el que bailan solas. Me parece una metáfora generacional muy chula. Son peonzas que tiras borracho desde un caballo rampante sobre el agua, y bailan. Dentro llevan una especie de rotor que hace pequeños contrapesos y convierte a esas peonzas de colores chillones en garantía de éxito. Los niños de hoy no toleran el fracaso porque todo ha sido un “sí”, y una peonza de madera mal azotada, que yace muerta en el asfalto, es una dosis de fracaso.

Nuestros padres hablaban con otros padres y justificaban tal o cual compra en “darnos lo que la generación de la postguerra no les había dado a ellos”.  Ahora mi generación empieza con la cantinela de dar lo que ellos no tuvieron y desearon, como por ejemplo el catálogo entero del toisarás. Dentro de poco veré quintos míos justificando la compra de iPads a preescolares en base a lo mal que lo pasamos de pequeños, con nuestros balones hechos de tela, y nuestro arroz de cartilla de racionamiento. La Nocilla será pobre y progre.

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