in mis cosas

5 consejos para jóvenes creativos audiovisuales que están de becarios este verano y tienen tiempo libre a gogó

1) Déjalo. Estudia una puta ingeniería, o algo de informática. Ahora te parece que no, pero los sueños siempre empiezan queriendo ser feliz y acaban basándose en querer un BMW. La treintena te pasará factura y querrás cosas importantes como “estabilidad” o “seguridad”. Estas dos palabras se pueden traducir en esa camiseta de Billabong, que ahora te paga tu padre.

2) Llama a mi madre. Ella tiene la clave: mandarle un currículum a Pedro Almodóvar. Por lo visto ella sabe de muy buena tinta que Pedro abre su buzón todos los días, sobre un colchón musical de flautitas, esperando encontrar un currículum que le mole, para ponerle manos a la obra en su productora. Cuando está de rodaje, es su hermano Agustín quien abre las misivas. Ganaréis puntos si se lo enviáis en sobres perfumados.

3) Enrróllate con algún Trueba. Es una forma desagradable de entrar en la gran familia del cine español. Seguro que alguno tiene su puntillo, mira David, por ejemplo, que va de literatito y de intelectual, y es coleguita de Guardiola. La opción hacértelo con Garci es más chunga, no por edad, que estás en la idónea, sino por el sexo y la necesidad de ser rubia con cuerpazo, aunque hoy en día todo es operable.

4) Hazte con una buena máquina falsificadora. Sacar planchas de billetes con valor de once millones de euros, garantiza independencia en tu arte. Si todos dicen que lo que haces es una mierda, desóyelos. No digo que les quites la piel a tiras, que es una reacción comprensible, sino que no les oigas. Sin doble ele porque… bueno, da igual, eso se lo comento a tus guionistas, tú sólo arte. Pues eso, no desistas porque igual crees que es una puta mierda, igual que todo el mundo, y con los años, como ha pasado muchas veces, tu obra se cotiza del copón. Osea que tú sufre por tus ideas, pero forra un poquito el riñón.

5) Nunca, nunca, nunca se te ocurra pensar que formas parte de una industria, de un proceso de fabricación. Ten en cuenta que eres un artista. Los pintores de reformas en general perdieron esa perspectiva y mira ahora cómo les va. De la capilla sixtina al gotelet y el estucado veneciano. El cliente no sabe, tú sí, pero nadie te entiende. Piensa en el punto cuarto.

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  1. Hay otra posibilidad de la que se puede llegar a obtener pingües beneficios, a nada que se te de un poco bien. Interpretar monólogos. Sé que a primera vista puede parecer una opción un tanto absurda y carente de sentido, pero hay mucha gente que se dedica a ello…
    Cuando coincidí -coincidimos- con Daniel de la Cámara en “Antenitas” le pedí algunos consejos porque a mí me interesa el asunto y me dijo que todos los consejos se encerraban en uno, como los mandamientos que son 10 pero con que te sepas dos vale. Habla de cosas que conozcas. Así que desde entonces ando pensando en monólogos explicando la aventura de ser padre; o como ser cartero y no morir en el intento; o en las aventuras y desventuras de un cojo en la era de los gym por doquier.
    En Piqueras, un pueblo de Guadalajara que está donde Cristo perdió las mangas del chaleco, después de interpretar “Sobre el daño que hace el tabaco” unas señoras -mira, podían hacer grupo en Facebook- me dijeron que se pensaban que iba a hacer un monólogo de los de la tele. Entonces me di cuenta de lo depreciado que está el monólogo por estos pagos.

  2. ahora que soy licenciada (por fin) tendré q estudiar otra carrera???????’ INGENIERIA??’
    no por diosssssssss…aunq mi hermana se está forrando JAJAAJJ

    nunca e starde. nunca