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A cara perro

Al hilo de este impecable post de fondo sobre la corrupción, recuerdo mi convivencia durante bastante tiempo con ella. Conversaciones, eventos, sospechas. Ya les he dicho muchas veces que Guadalajara era un lugar sostenido principalmente por el ladrillo y por las empresas constructoras e inmobiliarias Rayet, Gestesa, Hercesa y Reyal-Urbis. Si sumamos a la Central Nuclear de Trillo, los organismos públicos (Ayuntamiento, Diputación y Junta de Comunidades), y entidades financieras (Ibercaja y Caja de Guadalajara) tenemos al núcleo económico exclusivo de la ciudad.

Yebes era un pequeño pueblo -unos doscientos habitantes- cercano a la capital, donde la familia del marido de Esperanza Aguirre poseía unos terrenos. El Ministerio de Fomento de Álvarez Cascos, la Junta de Castilla la Mancha, con Bono en la presidencia, y el Ayuntamiento de Yebes, en manos populares, logran que se construya la estación del AVE allí, para sorpresa de los vecinos de Guadalajara, que llevaban años clamando por solucionar sus problemas de comunicación con la creación de un tercer carril en la Nacional II. Veinte años clamando por un puto carril.

¿Cómo se vendió todo aquello? Pues verán, se dijo que sería un medio de comunicación fundamental entre Guadalajara y Madrid, que llevaría actividad económica, que irían a vivir madrileños, blabla, puestos de trabajo, blabla… riqueza, blabla… ¿Les suena? En realidad se untó de manera legal a los medios de comunicación, y a las fuerzas vivas de forma más o menos legal. Les adjunto los precios para comprar billete de AVE Guadalajara-Madrid esta misma tarde:

No sólo se nos va un poquito de precio -desde 25,50 hasta 64 euros ida y vuelta, frente al Cercanías que tarda el doble y cuesta 8,50 euros ida y vuelta-, si no que es complicado utilizarlo, ya que hemos de desplazarnos desde Guadalajara hasta Yebes. Adjunto el plano de google maps, mientras les recuerdo que la media de usuarios anuales son 75. Esto es un viajero cada cuatro días y medio:

En mitad de este absurdo, la familia de Esperanza Aguirre se forra con la recalificación de lo que era un terreno rústico. La recalificación para poder construir la dichosa estación, se tomó con el visto bueno del arquitecto municipal de Yebes, Jaime de Grandes, hermano del exportavoz parlamentario del PP, y actual europarlamentario, Luis de Grandes. ¿Por qué en PSOE no se opuso a la construcción? No nos engañemos, el Partido Socialista, y los medios de PRISA, principalmente la beligerante Cadena SER, suelen saltarse esta parte: porque la empresa encargada de la construcción de toda una ciudad alrededor de la estación –Ciudad Valdeluz– es Reyal-Urbis, propiedad de un íntimo amigo de Bono.

Para que se hagan una idea -porque Cien años de soledad resulta esquemático comparado con todo esto- Rafael Santamaría, dueño de Reyal-Urbis, aparece en otra empresa con el mafioso Gianni Montado, imputado en el caso Malaya (lean la información publicada en la Opinión de Málaga), y en otra con José Luis Sanz Arribas, abogado de Paco el Pocero -se va cerrando el interminable círculo- de forma que, si al que fuera alcalde de Seseña, le aparecieron un millón de euros en el banco… (rellenen ustedes los puntos suspensivos)

Hace un par de post les hablaba del comienzo de la privatización del Canal de Isabel II. En Guadalajara ya se privatizó. ¿Saben a quién le concedieron la gestión del agua de la ciudad? Sí, a una empresa participada por Rayet, la principal constructora e inmobiliaria, ahora en concurso de acreedores. Guadalagua es una empresa que, amén de tener un divertido e inolvidable juego de palabras a modo de nombre comercial, carece de experiencia en el servicio que presta, y parece que está teniendo algún trato de favor a la hora de pagar el canon por la concesión.

En las fiestas patronales se podían ver en más ocasiones, y más grandes, los logotipos de estas empresas que el propio escudo del Ayuntamiento. Para que se hagan una idea, el gran evento de la navidad, es la pista de hielo que se pone en la Plaza Mayor. Un año tuve la fortuna de presentar la inauguración, con el alcalde a mi izquierda, y el presidente de la Caja a mi derecha. Al finalizar, un señor de Caja de Guadalajara me dio un sobre con treinta y cinco mil pesetas. Mientras se televisaba el evento, no se hablaba de Ciudad Valdeluz, ese proyecto de ciudad entorno a la estación del AVE, con capacidad para 30.000 habitantes, en el que, a día de hoy, viven poco más de 2.500 personas. Hoy sus pisos se venden a la mitad de lo que costaban en 2006. Es un poco el rollo de siempre: aquí todos pueden ser más o menos culpables, pero no todos de igual manera.

El otro día vi una foto con el presidente de la Asociación de la prensa de Guadalajara dándose la mano con el presidente de otra inmobiliaria, Gestesa, sellando otro acuerdo absurdo: que les financien el anuario de la prensa. Sólo espero que se vendan por algo más que treinta y cinto mil pesetas. No jodamos. Y salgamos a la calle. A cara perro.

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  1. Mi familia es de las trasladadas desde Barcelona hace unos 15 años cuando “ampliaron” la producción de la fábrica de helados Nestlé de Marchamalo, y en el plazo de unos años, pasamos de un recorrido rápido, cómodo y tranquilo a una de las estaciones más sobrias que he visto en años, como la de Guadalajara capital, con un intercambiador enorme y elementos tradicionales como la cafetería de la entrada, a la chapuza de Yebes, donde la última vez que tuvieron que venir a recogerme en coche particular casi nos matamos por la desidia y el lamentable estado del CAMINO DE CABRAS que algún bastardo denomina carretera.
    Desde un primer momento quedó claro quién sacó tajada de la situación, pero si el populacho alcarreño no ha tomado medidas, que hagan como los que estamos tragando bazofia independentonta en Barcelona, DISFRUTEN LO VOTADO.
    Reconozco que la última consecuencia de la crisis del ladrillo es que la Alcarria que me enamoró todavía perdurará unos años, sin que Guadalajara tenga su Seseña …