in mis cosas

Algunos mitos sobre la crisis

Así, a la buena de dios. Cansado de escuchar frases vacías que, como mantras, van repitiendo los medios, huyendo de toda reflexión, dándolos por supuestos.

1) Del boom del ladrillo todos tenemos una parte de culpa, todos nos hemos enriquecido. Pongamos un ejemplo con otra materia. Ustedes saben que cuando un país o región emite moneda, aumenta la inflación, la moneda pierde valor. Supongamos que la Real Casa de Moneda y Timbre no tuviera la manía de ejercer el monopolio sobre la emisión de dinero. Supongamos que fuera legal fotocopiar euros, y que éstas fotocopias fueran válidas. ¿Cuánta gente no tendría una fotocopiadora en casa?, ¿No es lógico que todo hijo de vecino se dedicara a tirar copias a diestro, y algunas a siniestro, de billetes de quinientos euros?, ¿Sería el ciudadano fotocopiante el responsable del aumento de la inflación? Pues oigan, parece evidente que, en tal caso, las actuaciones individuales tienen cierta lógica, y que la responsabilidad real está en quien legalizó las fotocopias.

2) Hemos vivido por encima de nuestras posibilidades, ahora toca apretarse el cinturón. Verán, yo he sido joven, guionista y autónomo. Efectivamente puede que sea la combinación que les aporte mayor imagen de ruina económica, y estarán en lo cierto. Bien, pues en aquella época Caja Madrid me ofrecía una hipoteca. Cuando hablamos del crecimiento en la pasada década en nuestro país, nos referimos a un crecimiento basado en el consumo y, la compra más importante para el español medio, su momento más importante de consumo, es la vivienda. En aquella época yo pensaba que comprarme un piso era algo que iba en contra mía: suponía una presión extra, una condena hasta mi jubilación, y era consciente de que mi carrera profesional estaba en un punto poco consistente. Es cierto que tuve que aguantar a todo mi entorno y su cantinela de “vivir de alquiler es tirar el dinero“. La mayoría de la gente -también en mi entorno- accedió a hipotecarse adquiriendo más deudas de las que un entorno deslocalizador, líquido, con relaciones laborales fugaces, podían hacerles asumir, y por eso el país creció. La base del crecimiento de este país ha estado en consumir más de lo que podíamos -en concreto en la compra de vivienda a precios inflados- y, quienes permitieron esto, hoy se garantizan jubilaciones doradas en bancos y cajas. A ellos no les toca apretarse nada.

3) Tenemos que hacer lo único que podemos hacer. Si lo hacemos saldremos de la crisis, si no lo hacemos no saldremos de la crisis. Equiparable a Coco, de Barrio Sésamo, son palabras que salen de la boca del presidente de nuestro Gobierno, con el objetivo -en serio- de intentar tranquilizar a mercados y calles por partes desiguales. Es evidente que no es lo ÚNICO que se puede hacer. Lo más simple sí. Recortar en todo es algo que podrían haber hecho una docena de chimpancés. De hecho, a pesar de que a los ciudadanos les encanta criticar los desmanes de los políticos, como si éstos fueran seres de otro planeta, el problema real está en la deuda privada. Aunque Mariano recortara tanto que hiciera desaparecer al Estado, es decir, suprimiera absolutamente todos los ministerios, funcionariado, y privatizara todo tipo de empresas públicas, se seguiría desahuciando a personas de sus casas -a muchas más-, el paro se dispararía -mucho más-, las empresas seguirían sin tener acceso al crédito, y todos los problemas actuales incrementarían de intensidad. Pero si queremos seguir viendo el problema billonario en los coches oficiales, somos muy libres. En definitiva, las acciones del Gobierno no garantizan absolutamente nada, y pensar que sólo caben estas opciones es estar ciego. Otra cosa es que estemos muy calentitos en la ceguera, que vivamos cómodos después de décadas aniquilando pensamientos alternativos, pensando que vivíamos en el mejor de los mundos posibles.

4) No nos podemos permitir aquello que no sea rentable. Con esta frase se suelen referir a que aquello que no ingrese directamente más de lo que gasta directamente, debe ser eliminado. Es curioso porque si algo necesita nuestro país, es inversión, que es justo lo contrario: depositar confianza en futuras rentabilidades directas o indirectas. Precisamente definir lo que es rentable, es la política. Por ejemplo, si una sanidad pública prácticamente no tiene ingresos directos (no extiende facturas al usuario), y sí gastos -sueldos y salarios, gastos corrientes, instalaciones…-, hemos de tener en cuenta que recibe dinero de nuestros impuestos -para eso los pagamos-, y que una sociedad sana es más productiva y menos problemática que una enferma. Es, pues, rentable la inversión. Lo que pretenden con esa frase, es que pensemos: 1) que la sanidad es gratis, que no la estamos pagando ya, y 2) que para que sea posible, tenemos que pagarla. La argumentación, como vemos, basa en un puñado de inconcrecciones bastante peligrosas y reducidas. La función del estado no es la RENTABILIDAD, es la EFICIENCIA, y la REDISTRIBUCIÓN de la riqueza en busca de un equilibrio social.

5) Tenemos que arrimar el hombro y redoblar esfuerzos todos juntos. Ese discurso lo encontramos en el Gobierno, y deriva a otros líderes de opinión, como la muy trabajadora Marta Sánchez. Verán, no seré yo quien se arrugue ante las adversidades, o quien rehuya la pelea, pero así no. Remar todos a una y a gran velocidad es una metáfora magnífica si se descontextualiza y dejamos de ver que estamos remando hacia el precipicio. Creo que la pobreza no es tan mala. De hecho la considero purificadora, y creo que hasta podría venir bien, pero con un Estado de Bienestar que garantice ciertos mínimos, y con los responsables del estropicio en el trullo. Desde las amnistías de la Transición, este país parece que funciona con un piloto automático. Tras el franquismo no pasó nada, consenso, todos tan contentos: oligarcas manteniendo el coto de sus chiringuitos, inmovilidad entre estratos… Parece que lo que se propone ahora es algo parecido: no se sabe qué ha salido mal, pero mientras el personal pase hambre, los Montoro, Solbes, Rato, De Guindos, Salgado, Roig, Zaplanas, Fabras… y una bochornosa e interminable lista, salen indemnes de la gran estafa, tan tranquilitos. Cuando exista un plan, un claro liderazgo, y una idea moral en torno a la que remar, pídanlo. El resto es palabrería de patriotillas de bandera en el cinturón y huida de capitales.

6) Los funcionarios viven muy bien. Los consejeros de los bancos intervenidos tienen responsabilidad directa en la crisis y viven mucho mejor que los funcionarios. De hecho usted, querido lector, ha tenido cientos de miles de posibilidades de ser funcionario, y usted mismo las ha rechazado, probablemente porque hasta que en El Gato al Agua se lo han dicho, ha considerado que no vivían tan bien. El mito antifuncionario se alimenta esperando colas, e imaginando a vagos tomando cafés, como el mito antifutbolista lo alimentan gordos frustrados desde las gradas, imaginando tardes desafortunadas de los jugadores y justificándolas mentalmente con que salen de copas. Si usted es tan bueno, baje al campo. Si no es usted funcionario es porque o no ha tenido ni arrestos ni talento para superar una prueba de acceso, o considera que ser funcionario no mola demasiado o bien usted considera que los funcionarios viven muy bien, pero es usted gilipollas y prefiere no vivir bien. Ni soy funcionario ni tengo familiares funcionarios, sólo es que el mito de los funcionarios me parece estúpido. Es curiosos que todos los fans de emprendedorísmo odian al único sector meritocrático de este país, y obvian que la mentalidad de trabajador pasivo existe en toda gran empresa, sea ésta pública o privada.

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  1. Creo que te equivocas caballero. El flujo del dinero ha sido unidireccional por demasiados años. Vendimos nuestra industria, y gozamos de una glotonería consumista digna de los yankees. Y todo esto contrario a una España que funcionaba en antaño en construir un negocio en generaciones. De padre a hijo… pero no, vendimos los negocios a los guiris, nuestra cultura y les dejamos penetrarnos hasta niveles insospechados. Una vez cambiada la mente del ahorrador generacional y aquel que monta algo durante una vida, nos convertimos en una sociedad de gratificación en el momento, de como dar el zapatazo y forrarnos, con ansias de ser el más pijo con el BMW, el golf, el A3… la casita por aquí y la otra por allí… mientras se reían aquellos que nos hicieron menos españoles y nos daban el zapatazo de gracia, forrándose en el camino. Tan culpables son ellos por darnos el caramelo envenenado, como nosotros por tragarnos la bolsa entera.

    Durante la depresión norteamericana fue la gente que clamaba trabajar menos horas para que mas trabajasen… y no se miraban el ombligo con un egoismo coyuntural y lloraban como nenas malcriadas. Aqui faltan huevos (con perdón su señoría) Porque España está llena de gente poco seria en la que, a la vista del mundo extranjero, no se puede confiar… porque somos un desastre. Así que seguir con el bla bla politico, izquierda y derecha, adelante y atrás… A mi me importa generar riqueza para mi familia y que mi comportamiento se vea reflejado en los que están a mi alrededor.

    Si se quiere vivir de prestadillo en vez de vivir con lo que tienes… Vaya con Dios!!!

    • No me importa que me enmienden la plana. De hecho me gusta, se aprende.Ahora, hágalo con datos:
      1) En un sistema económico el flujo no puede ser unidireccional durante más de quince días antes del colapso, eso por tanto es falso.
      2) El consumo es lo único que hace funcionar a un sistema capitalista. El consumo exagerado hace crecer.
      3) España no funcionaba antaño ni nunca. Tiene una economía deficitaria, basada en el sector servicios con muy poca formación, y con unos sueldos que hacen a a esos trabajadores poco formados nada competitivos con respecto a otros países en vías de desarrollo. No se equivoque, la economía Española tiene una estructura lamentable.
      4) ¿Qué negocios se han vendido a los guiris?, ¿BBVA, Santander, Telefónica, Inditex, FCC…? Las principales empresas del Íbex siguen siendo de propiedad española.
      5) El ahorrador va en contra del sistema capitalista, necesitado de consumidor y de inversor.
      6) Los negocios que pasan de generación en generación, las grandes fortunas surgidas desde abajo… son mitos. Y no son exclusivos españoles. En USA es el chaval en el garaje, es el billgateísmo, o el stevejobismo. En todos los países hay esos mitos.
      7) Habla usted de “quienes nos hicieron menos españoles”. No sé muy bien qué es ser español. O qué es ser más español, o menos español.
      8) Parte de mi argumentación va en que no somos responsables a partes iguales. Quien legisla tiene una responsabilidad mucho mayor, una responsabilidad social.
      9) No creo que se llore como una nena malcriada. Pienso en los mineros, y me recuerdan todo excepto una niña malcriada. Los lloros son más de impotencia. Demócratas engañados. Llámelo como quiera. La malcrianza no sólo es tener el BMW, es la ignorancia premiada por el sistema.
      10) Si a usted sólo le interesa generar riqueza para su familia, cuéntele todo esto a su familia. Viva para su familia. Hable sólo son su familia. No creo que la respuesta a un problema de egoísmo y falta de sensación de pertenencia al concepto ciudadano, sea más egoísmo. Quédese con su familia, y que le vaya muy bien. Yo, como ciudadano, tengo una responsabilidad social. También con usted y su familia.
      Gracias por leer y comentar. Sea usted quien sea.