in mis cosas

Carta al presidente

Señor Rodríguez Zapatero:

Verá, no tengo nada contra usted. Vaya, que me es indiferente. Sé que cree que España está dividida en dos, pero hay una línea que las separa, que es donde vivimos unos colegas y yo. También sé que usted tiene culpa y méritos de poco, que existen unos poderes fácticos que toman las decisiones de verdad, y que están ahí ponga la cara quien la ponga, cualquier señor, partido o régimen político. De esos hará una novela mi amigo Javi, que ese sí que le tiene más atragantado, pero nos desviamos del tema.

No puede dejar de reconocer que, dado mi nivel de hiperactividad mental, y mi conciencia como ser político, como ciudadano, además de las experiencias en el sector de la comunicación que voy adquiriendo con el tiempo, no tardaré demasiado en liar alguna gorda. Aún teniendo en cuenta que no la arme en condiciones, no me puede negar que mi presencia en la sociedad no le es precisamente cómoda. Soy crítico y cabrón, y eso no le conviene a usted y, por lo que dice mi médico a mí tampoco.

Voy dejándome la juventud, y me doy cuenta que los méritos sirven de más bien poco, que las expectativas con las que ha crecido mi generación se quedan en la cuneta, y que siempre tendré subnormales por encima que me dirán cómo vivir. Esto me enfada. He visto el mecanismo de la gran mentira, lo estoy interiorizando, y acabaré sabiendo cómo articular algo que arme ruido, que le ponga entre la espada y la pared, a cualquier nivel.

Por ello le propongo lo siguiente: págueme mil quinientos euros al mes. Con ese dinero podría vivir mediobien. Así reactivaría un poco el consumo, y se ahorraría los desperfectos que podría causar el fruto de mi reflexión. Sume. No soy Obama, pero sume pequeñas acciones, comentarios, proyectos. Por poca relevancia que tenga mi forma de vida, a poquitos, la cosa no le acabará saliendo barata. Usted me ingresa la cantidad sugerida, y yo dejo de hurgar. Me dedico a la vida contemplativa y usted gozará del beneplácito de los grandes medios, banqueros y demás.

Escríbame y le paso el número de cuenta.

Siempre suyo.

Su perfecto caballero británico.

Share

Leave a Reply

  1. Después de los atentados del 11-M es muy difícil armar una más gorda. Hasta los terroristas de mentirijillas de las últimas hornadas etarras lo fliparon. Eso si que es matar, y lo que hacen ellos ganas de tocar los cojones poniendo cadáveres al servicio de PP y PSOE.

    Tengo un amigo que se está quitando de la heroína y anda un tanto depresivo -lo ha sido toda su vida- que está buscando a alguien que le proporcione un cinturón explosivo para inmolarse al paso de la Belén Esteban; mira, esto, según andan las cosas, sí que sería liarla parda, que se dice ahora mucho.

  2. El problema de este gobierno es que no está diagnosticado por un buen orientador de la Eso. Estos son todos tipos con necesidades educativas especiales. De verdad. Y espérate que con el IVA nos van a joder aún más, todavía más.

  3. Una ocasión estupenda esta que vivimos, para las ideas peligrosas con trazas de demagogia. Me pregunto en las noches en la que no se como llegar a fin de mes ¿por que demonios los gobiernos dan dinero a los bancos? ¡que nos lo den a nosostros y nosostros ya lo meteremos en los bancos o lo gastaremos (inversión) y ya lo ingreseran otros!: ¿No hay nadie mas que yo con la sensación de que “alguien” se ha saltado un paso? Seguramente existen grandes razones financieras para que esto no sea una buena idea pero hay noches …