in mis cosas

Cinco notas, que me voy.

-Mi padre trabaja en una central nuclear, vaya por delante. Vaya por delante también la chapa que me ha dado toda la puta vida con la seguridad, con que es la forma más segura de producir energía, con su vídeo para escolares, con dibujitos y cositas y todo muy fino. Hoy desayunamos con un desastre nuclear japonés imparable, y de consecuencias desconocidas, y con la noticia de la falta de fondos para cerrar el “supersarcófago” en Chernobyl. Que vuelvan todos esos y me lo expliquen, por favor.

-Ante la ausencia de argumentos socialistas, Aznar aparece para hacerles la campaña electoral, en su versión superhéroe-viejocachas-sinbigote. Da más miedo por su físico que por su discurso, que ya es decir. Su físico hace intuir que tiene mucho más dentro, que podría destruir el mundo con un solo dedo. Preguntas ¿Qué coño es esa especie de chaleco raro, diez tallas mayor, que lucía tras el púlpito ayer?, ¿Quién le contrata para dar charlas en universidades?, ¿Creen los yankis que es un deportista famoso español?, ¿Esos que van a sus charlas serán los directivos del futuro?

-Ha muerto Jean Claude Darnal. De éste se sabe poco. Hizo canciones para Édith Piaf (toque a los modernos), o para Petula Clark. Si el mundo fuera de culturetas,las salas de cine se hubieran llenado para verle repartiendo leña entre ninjas, y no a Van Damme.

-Oriente de desangra. Pero se desangra, oiga. Pasando de Libia, lo de Siria en el 24 Horas de anoche, con Vicente Vallés, era un clamor. Imágenes caseras en mitad de un tiroteo eterno. Desinformación, desinterés, descontrol. Tribus a tiros, y la sombra europea de las eternas divisiones con escuadra y cartabón. La ética de la diplomacia occidental huele a muerte.

-El pequeño delantero del Manchester, eterna promesa, muñeco roto, ídolo con pies de barro, Michael Owen, le da a la materia gris, y escupe que son los titulares los que joden las entrevistas, y hacen parecer a los jugadores como subnormales. Hay casos, como el de Albiol, o Güiza, por ejemplo, en que se lo ganan a pulso. Otros no, y Owen lleva razón. El titular es atención, la atención son minutos, o visitas. No se puede tener todo, Michael.

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