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Con este post no se soluciona nada

Hoy la educación se ha parado de forma muy notable, desde primaria hasta las universidades, con apoyos no sólo de sindicatos, sino con una conciencia clara por parte de gran parte del tejido que la compone: profesores, personal, padres y estudiantes. La guerra de cifras siempre enmierda el debate. Lo enmierda, y es una estrategia de comunicación interesada más. Aún así, entramos en algún detalle. Por ejemplo que el diario ABC habla de un paro del 26,23%, citando como fuente al Ministerio de Educación. Pero yendo más lejos, el fanzine La Razón lo baja al 19,41%, citando también como fuente al Ministerio de Educación. Diarios de la derecha, misma fuente. Si hacemos caso a los números interesados del Ministerio -que pretende aparentar que no se está protestando en su contra- un cuarto del personal y alumnos han parado su actividad laboral hoy. ¿Imaginamos qué sucedería, si por una epidemia de, pongamos gripe, un cuarto de los maestros y alumnos de España dejaran de acudir a clase?, ¿Se puede hablar, entonces de una “jornada de normalidad“?, ¿Es ético informar de ese modo?, ¿Estamos interesados en ahondar esa diferencia entre lo que pasa y lo que nos cuentan que pasa? Pues claro.

Antonio Rodríguez tiene voz y voto en la educación privada, y presidente de la Confederación Española de Centros de Enseñanza (CECE), muy en contra de las movilizaciones, y declaraba esta mañana a Europa Press que “no hay motivos pedagógicos para ir a la huelga” y que los problemas de la educación “no se solucionan haciendo una huelga“. Sin entrar a valorar la primera frase, sí valoro la segunda: ¿De veras no se solucionan los problemas con la huelga?, ¿Se va a la huelga porque se piensa que se van a solucionar los problemas con ella?, ¿Y haciendo una jornada normal?, ¿Se solucionan?, ¿Se solucionan recortando el presupuesto?, ¿Se disolvió ETA porque la gente llevara un lacito azul en la solapa?, ¿Y el VIH?, ¿Se erradicará por llevar el lazo rojo?. Claro que no se solucionan los problemas con la huelga, muy señor mío, porque la huelga sólo es un instrumento, una palanca, una de mil. Tampoco se solucionan mirando hacia otro lado. De hecho, mirando hacia otro lado seguro que no se solucionan. Cuando alguien se dirige a Europa Press a desprestigiar una acción señalando su inutilidad, además de ahorrarse trampas lingüísticas, a lo mejor podría aportar su solución alternativa. Digo.

Siempre que alguien dice que la jornada de huelga no sirve para nada, intento imaginarme cómo cree esa persona que puede solucionar un problema. Suponiendo que sea una persona absolutamente individualista, incapaz de sentir solidaridad por compañeros, conciudadanos, o futuras generaciones, en cuestiones tan claves como sanidad, educación, o derechos adquiridos, supongo que ha de tener algo que le haga moverse, no sé. Imaginemos que un grupo secuestra a sus hijos, o que se prohiben los ascensos laborales, o los automóviles de más de 65CV. Algo que le haga indignarse. ¿Cómo lo hace?, ¿Pidiendo audiencia con el presidente del Gobierno y esperando?, ¿Trabajando cada día más duro? Porque toda esa gente que tuitea que trabaja duramente, mientras los demás hacen huelga -destacándose como constructivo frente a la destrucción-, puede estar duramente llevándonos al precipicio.

Volvemos al hoy, y retornamos para encontrarnos con la brecha entre realidad y relato: hoy no ha pasado nada, se nos dice. Sólo unos señores -pocos- que protestan ante unos recortes que, en realidad van a mejorar la enseñanza. La prensa de la derecha, desde sus cabeceras, opinadores y tertulianos, vienen resumiendo todo esto en una frase: ¿Es que tenemos que pagar todos los españoles a los repetidores? Es una pregunta que esos mismos opinadores no se hacen con el saneamiento de Bankia, por ejemplo. Ni con las inyecciones anteriores a la banca. Curiosamente, gran parte de esa derecha -nacionalcatólica- nos pide dinero para construir escuelas en países subdesarrollados de los que desconocen todo, y apoyan recortes en las escuelas a las que van los hijos de sus empleadas de hogar. Cambiar la igualdad por el privilego, el derecho por la caridad.

Preguntarse si debemos financiar a los repetidores, sin dimensionar el coste monetario de los repetidores, y ponderarlo en términos macroeconómicos, es pornográfico, soez y rentable. Preguntarse si debemos financiar a los repetidores, equivale a convertir el país en un concurso televisivo en el que unos pocos llegan a la final. Preguntarse si debemos financiar a los repetidores, equivale a preguntarnos si debemos asegurar a los enfermos, o si la justicia debería ser igual con los débiles. Hacer esa pregunta es creer en un darwinismo social que linda con el fascismo.

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  1. «Preguntarse si debemos financiar a los repetidores, sin dimensionar el coste monetario de los repetidores, y ponderarlo en términos macroeconómicos, es pornográfico, soez y rentable»

    Gran verdad, de la misma forma que es pornográfico, soez y rentable preguntarnos si debemos financiar los coches oficiales, o el Senado, si me apuras, sin acudir a las cifras. Y eso lo veo así, así, por todas partes. Si espero alguna consecuencia positiva de esta crisis no es otra que el que la gente de a pie se deje de marear por los millardos de las narices. No son lo mismo diez millones de euros, que cien, que mil, que diez mil. Que uno puede tener formada una opinión sobre muchas cosas, pero no todas pesan igual.

    A lo mejor tendría sentido una web molona de estas que hacen los chavales en el que tuvieras desglosados los costes de las cuestiones candentes y te lo tradujese a medidas que den sentido visual, no sé, del tipo: “Un Bankia son 80 Casasreales” o “El Senado nos cuesta como 24 Realmadrides”.