in mis cosas

El pueblo

Tuvo que atravesar el país para certificar aquella sentencia. Efectivamente, existe un pueblo en el que nadie ha escuchado nada de Manos de Topo, y todo va bien. Ninguna respuesta positiva para el informe. El perito musical y el perito de Pueblos Donde Todo Va Bien, estaban en sus respectivas habitaciones, durmiendo. Le habían dejado en aquel bar mugriento, un local que, con una mezcla de azúcar del alcohol derramado y serrín, le atrapaba por los pies.

Allí estaba una señora gorda, hinchada de tanto agua como bebía, que había salido de La Colmena, cansada por el olvido de los estudiantes de bachillerato. En la mesa, junto a ella, estaba el cadáver de Borges, jugando a la pocha con su propia versión joven, que tenía un Ipad de arena en la silla más próxima. Consultaba el aparato cada poco o mucho tiempo, porque esas coordenadas sí que no se controlaban. Lástima de perito de Pueblos Donde No Se Controla La Coordenada Tiempo, porque hubiera cobrado el bonus de final de año.

En la barra, los directores del FIB, el Sónar y el Primavera Sound esperaban cariacontecidos, que algo que nunca pasaría, sucediera. Entró canturreando Mío Cid, que escupió en el suelo y pidió un gintonic. La noche sólo se abría de vez en cuando con los flashes reflejados en los cristales de la puerta. Había un photocall en el que posaba Óscar Wilde, el marica del pueblo, que se hacía llamar literato, pero vivía de redactar frases para alamanaques. A veces cruzaba las calles pregonando la condición irónica de la sociedad, pero todos sabían que era para desquitarse de su vecino, Tagore, que le comía el mercado.

Justo detrás, y para terminar la noche, apareció Steve Jobs quien, incómodo porque el narrador le incluyó en otro post, en el que no entendía por qué se habían reído de él, derramó el Ipad de arena sobre el escupitajo de Díaz de Vivar. En mitad de la pelea que se desencadenó, se acercó a Jobs y le dijo que la autoreferencia estaba mal vista en los blogs, ante lo que el norteamericano gritó que haría lo que creyera conveniente para su comunidad, y que si lo encontraba, convertiría al narrador en un 404 error, file not found, por su santo peso testicular. Entonces, empezó a sonar esto…

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=GyXb57ZbhRM&feature=related]

…y tuvo que despertar a sus compañeros.

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