in mis cosas

Esa línea

Tantos años cogiendo el metro en Avenida América, la circular, y viendo el cartel de la línea marrón. Qué línea más fea me parecía la marrón. Siempre creí que sólo la gente fea cogía la línea marrón y, cuando una chica guapa guiaba sus pasos hacia ella, me daba la sensación de que se estaba confundiendo. Y ahora soy yo el que la coge. Esas cosas pasan. Y paso por Avenida América y por Diego de León, que coincidía con mi trayectoria en la circular, y me hacía pensar en lo absurdo de tener dos estaciones repetidas.

Al entrar al vagón veo a un indigente durmiendo en el suelo, bajo una hilera de asientos. Es tarde, así que hay poco bullicio, por no decir nada, aunque lo digo: nada. Miro al indigente, en posición fetal, con la cabeza metida en una capucha, orientado hacia el lateral del metro, y me pregunto si el tipo que diseñó su chaqueta, alguna vez pensó que tendría semejante portador. Supongo que no, pero esas cosas pasan. Inmediatamente entra un apuesto varón que se sienta enfrente del somnoliento. El chico, en su día, fue modelo de fotos de esa marca de chaquetas.

Entre el indigente y yo veo un muro de indiferencia suprema. No me da por levantarme a ver si está durmiendo o es un cadáver, porque me da un poquito igual, y eso es así, y ese así está delante de mí en forma de muro, transparente, pero muro. Esas cosas pasan. El chico es atento y se preocupa y, efectivamente, el indigente estaba plácidamente dormido, aprovechando las últimas horas de calor que le proporcionará el suburbano, porque la noche en la calle no debe hacer gracia. Mira, el guapo tiene buen corazón. Es algo que nos cuesta asumir, pero a veces los guapos tienen buen corazón.

Casi siempre que un guapo tiene buen corazón le pasa algo. O se depeña por un acantilado, o se pierde en la sierra, o lo mata ETA, porque siempre que eso sucede, cuando ves el reportaje, sus familiares, con una foto en la mano, destacan que era una persona de gran corazón, y los periodistas apostillan lo jóvenes y guapos que eran para haber muerto. Creo que todos somos siempre demasiado jóvenes y demasiado guapos para haber muerto, pero esas cosas pasan.

COMERCIAL

Campaña de publicity de La Abuela

[youtube=http://www.youtube.com/watch?v=1yNJmnJ1NGU&feature=channel]

Si no la conocéis, no me perdería la serie.

Share

Write a Comment

Comment

  1. Yo siempre odié la línea 5, por larga y por vieja (aunque ahora la han modernizado… hace unos años aún tenía la cabina del revisor). Pero el otro día me lo pasé muy bien cuando poco antes de llegar a Ventas la voz en off dijo: “Próxima parada: Atocha”. Unos ni se enteraron, y otros entraron en pánico pensando que nos habíamos teletransportado en un minuto y medio desde Diego de León hasta la estación de trenes. Me encantó ese momento de confusión en el que no dudaron de la voz en off sino del espacio-tiempo.