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Fin de la segunda parte

Es el fin de la segunda parte. Mariano ha decidido que la recta final de su mandato sea un lodazal. Cubierto de mierda hasta las orejas, con un sobre marrón con 25.000 euros en su interior, Rajoy se hizo carne ayer ante una prensa zalamera y estéril, y resultó tan efectivo como en su versión de plasma. Podría haber contestado con una alineación del Pontevedra, la suerte está echada. Mariano Rajoy no acabará la legislatura, pero ha elegido que su final sea por la vía más chapucera posible, teniendo en cuenta todo lo que se va a llevar por delante, como si fuera un argumentario del 15M con patas.

La declaración de Bárcenas ayer deja varios jugosos cadáveres, empezando por el del presidente, siguiendo por la heredera Cospedal, y acabando por clásicos como Paco Cascos, Javier Arenas, un tal JM, o Federico Trillo, actual embajador en Londres. Pero lo más curioso del caso es la identificación de la Casta, que quedara en el subconsciente colectivo durante mucho tiempo. La alineación de corruptos ocupando los puestos de mayor responsabilidad nacional, heredando cargos por decreto ley. Vamos con los principales hits de la deconstrucción institucional que vivimos cada día:

-Jaime Ignacio del Burgo: metido hasta la coronilla, este político navarro, hijo de historiador carlista, ha sido ponente en el Congreso de diversas normas sobre incompatibilidades de Diputados, Senadores y Altos cargos de la Administración, échenle huevos. Es un corrupto de postín. En 1979, cuando presidía la Diputación de Navarra, concedió un anticipo de 81 millones de pesetas (499.000 €) a la empresa FASA (Fundiciones Alsasua, S.A.), de la que era accionista. Se autoconcedió un adelanto de dinero público que nunca devolvería. La gente de bien sale milagrosamente ilesa de ese tipo de cosas, y años después puede seguir metiendo la mano en la caja.

-Sacyr: el sector privado es el que hace llegar todo este dinero a cambio de contratas de obra pública. En este caso 200.000 euros al Partido Popular de Castilla la Mancha, el mismo partido que pidió que los diputados no cobraran sueldo. Sueldo oficial, se entiende.

Ubaldo Nieto: el presidente del Tribunal de Cuentas, es decir, del órgano que debe velar por la salud y verosimilitud de las cuentas de los partidos políticos, pagó 3.000 euros. Ya en 2006, una fundación de la que era vocal, que se dedicaba a promocionar a cultura en Torrelodones, se negó a presentar las cuentas. Fantástico.

Elvira Rodríguez: ella también cobró. Y Elvira Rodríguez no sólo fue ministra, es que ahora es la presidenta de la Comisión Nacional del Mercado de Valores, un organismo cuyo objetivo es velar por la transparencia de los mercados y por la correcta formación de precios en los mismos. Son los que deciden si se suspende de cotización un valor, o si se ponen sanciones a oligopolios que pactan precios, o si se sanciona a bancos que estafan con preferentes.

Supongo que lo que nos queda es sentarnos a disfrutar del final como Sofía Loren disfruta ante el espejo, sólo que nunca fuimos Sofía Loren. Nos queda observar cómo crece el desencanto, cómo lo postmoderno se adueña de la política y, cómo la hiedra, se pega a nuestras estructuras mentales en silencio, como esperando que pase algo.

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