in mis cosas

Garaje Sessions

Hace un año estábamos en el Mobile Word Congress de Barcelona. Este año no. Trescientos cincuenta euros dos personas cinco días, viaje, dormir, comer… todo incluído. De nuestro pírrico bolsillo. Llegábamos con nuestros proyectos de “vaidio“, nos sangraban en los parkings, y nos desfondaban señores de Seattle o de Texas. Enroscamos las bombillas y llamamos a Manolo: se nos había ocurrido una cosa. Sólo ha pasado un año entre esto y esto otro.

Ando desorientado, no lo niego. Supongo que estar en un garaje buscando la gloria tiene mucho de eso, de desorientación. Hay veces que la falta de un objetivo es lo que motiva llegar antes a objetivos insospechados, pero, como no los sospechas, no lo sabes. En breve tendremos una reunión, una convivencia, con el absurdo objeto de encontrar algo que nos haga diferentes, y no sólo eso, que nos convierta en los mejores del mundo.

El futuro es una hoja en blanco rotulada con un título que nos marca: “Crear algo diferente”. Y es que crear algo diferente no es fácil. Se acabaron los refuerzos positivos gratuítos y la autocomplacencia absurda de la infancia, donde la creatividad es una forma en una cartulina, hecha con bolitas de papel pinocho. Ahora va en serio, y en el garaje hace frío y sobra mortadela. Tenemos un grupo que suena bien, y no son pocos los productores que se han acercado a felicitarnos, pero ninguno ha puesto un duro para multiplicar la difusión de nuestros éxitos.

Existe el miedo a que nos cambien al batería porque el nuestro no es comercial, o que retoquen nuestras canciones, o que se aprovechen de nuestros potenciales hits, y nos dejen tirados. Algunos en la banda creen en el fenómeno Arctic Monkeys, que la red pondrá a cada uno en su sitio. Que dios les oiga.

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  1. Buff… hasta que la realidad te atiza y te deja sin grupo… Que también es una alternativa que a veces ocurre… :(