in mis cosas

Hasta la vista Iñaki

Supongo que cuando has sido director de una emisora desde los 27 años, director de informativos de TVE durante la noche del 23 de febrero de 1981, has catapultado a una cadena de radio hasta el más absoluto liderazgo, y has puesto en órbita la legitimidad de los servicios informativos de un nuevo canal televisivo, tiene que ser cuanto menos inquietante que te avisen de que te apagan el micro diez días antes de que ocurra.

Cuando mi profesión me lo ha exigido, he puesto en juego las lecciones que enseñó durante veinte años en el Hoy por Hoy. Su frialdad para el análisis, su pausa para dejar a un lado las primeras intuiciones, sin por ello caer en el elitismo a la hora de contar las cosas. La necesidad de que el entrevistado que se escurra entre las preguntas quede retratado. Y sus preguntas. Secas, certeras, directas y empleando las palabras exactas, o corrigiendo sobre la marcha.

Su estilo quedó demostrado durante la época aznarista, presidente que negó entrevistas a su emisora, pero que le llamó tras los atentados del 11M para indicarle que había sido ETA. Fue el único que le dijo no. El País publicó los rumores, pero el clamor de un país volvió a estar pegado al transistor porque, al parecer, las cosas tampoco eran como se estaban contando en la tele. Años más tarde, los jueces demostraron que el trabajo del equipo de Iñaki no fue en balde.

Aún así con el paso de los años llegó a reconocer, en una colección de editoriales, que el presidente que le había negado la palabra y que le había asfixiado todo lo posible, tenía razón con el asunto de las negociaciones y los terroristas, y que él no. Ahí radica la naturaleza extraordinaria del personaje, y lo que lo convierte en un relator único: es capaz de abstraerse a las diatribas de su tiempo, para trascender, para dejar de un lado el cultivo al ego, la necesidad de premio, del disfrute de seducir y ser seducido, por la pasión de contar cosas.

Todos los que decimos que sentimos las necesidad de contar cosas, tenemos anhelos colaterales que dinamitan nuestro servicio a la comunidad. Porque en el testamento que leyó anoche Iñaki, la vinculación entre el periodista y la sociedad para la que cuenta las cosas es fundamental. Tanto como la importancia de la muerte de CNN+ para una democracia. Aún así, al filo de la media noche, se desanudó la garganta para, como siempre, golpear sin rodeos en la boca del estómago de la noticia: “Cerramos por situaciones muy difíciles, como la que pasan muchas empresas y, también la nuestra“.

Iñaki recordó la importancia de ese medio, mientras Gran Hermano, un buen puñado de canales más allá, seguiría manteniendo grandes niveles de audiencia “CCN+ ha acreditado un señorío, una elegancia que debería ser muy estudiada por quienes quieren hacer del periodismo un oficio útil para la sociedad“, vacunaba frente al utilitarismo de todos esos periodistas que justifican actuaciones atroces por su realismo frente al poder, o en otro nivel, por su mileurismo.

Atinó Gabilondo cuando dijo la frase de la noche: “Esta casa ha dado muchos ejemplos a un periodismo que trata de saber por dónde anda el rumbo“. Y es que nunca le ha preocupado reconocer que no sabe por dónde andan los rumbos y que, puede que ni la dirección sea importante, porque lo vital es estar siempre dispuesto a permanecer en la búsqueda de ese faro.

Veremos los años que pasan hasta que podamos disfrutar de la honestidad crítica de un profesional, que cuando firmaba con su clásico “informa la SER” hacía temblar casas y palacios. Veremos en qué cojones se nos va quedando el panorama informativo, y cuáles pueden ser las oquedades en las que se alojen las buenas prácticas en el periodismo, frente al atropello de los diarios gratuitos, Matías, Piqueras, y todo ese circo tan divertido, que hace que nos pudramos con una sonrisa de oreja a oreja, tan estúpida como los contenidos con los que nos distraen.

Share

Leave a Reply

  1. Enhorabuena, Alberto, por tu post sobre Iñaki y el cierre de CNN+. Bueno, y en general, por tu blog, que sigo asiduamente. ¡Algunos echamos tanto de menos el toque personal y desenfadado que dabas en Ser Guadalajara!

    Comparto contigo ese sentimiento de tristeza por un medio informativo serio, auténtico, inteligente que nos dice adiós… y por profesionales como la copa de un pino como Iñaki, cuya trayectoria para muchos de nosotros, periodistas por vocación, ha sido ejemplar…

    Son tiempos difíciles pero, como dice el señor Gabilondo en el vídeo de La Ser que has colgado, “aunque estemos desanimados no debemos rendirnos jamás”. Ojalá Iñaki encuentre un nuevo rumbo donde seguir dando clases de cómo ejercer el buen periodismo (¿por qué no se lanza con un proyecto nuevo y propio?) y algunos podamos continuar disfrutando con esos pocos espacios que realmente merecen la pena en televisión.

    Desde las Alcarrias, que pases unas Felices Fiestas y un saludo de un colega de profesión,

    Óscar I.B.