in mis cosas

Indagaos

He asistido a unas cuantas charlas sobre los medios de comunicación, y sus problemas, y nunca se ha evaluado el verdadero problema de los medios: sus consumidores. Ayer se pudo ver una manifestación de indignados. Ojo. Y funcionó bastante bien, era digna del “manifestódromo” que se planteaba construir en su momento mi querido Álvarez del Manzano: un lugar alejado del centro, por el que los punkis de mi facultad pudieran dar vueltas y vueltas con una pancarta diferente en cada vuelta. Quien no recuerde la mejor idea de la democracia española, que pinche aquí. En esta legislatura hubieran tenido a los católicos antiabortistas, y a las víctimas del terrorismo con pedigrí, como compañeros de recorrido, y hubiera estado cachondo.

Lo de ayer era gente indignada contra la corrupción, los bancos, el gobierno, la oposición, la SGAE, los salarios bajos, las hipotecas, y la madre que me parió. Churras y merinas por doquier tuiteadas y retuiteadas por toda España. Hoy se jactan de la repercusión que tuvo en esa ONG llamada Twitter. Lo hacían con terminales de esas otras PYMES como Apple, Sony, Nokia o HTC, aprovechando las tarifas de las no menos benéficas Movistar, Vodafone, Orange o Pepephone, con recibos cómodamente domiciliados en los humanistas BBVA, Santander o Caja del Mediterráneo.

El discurso intelectual de la izquierda es tan débil, que un panfleto como “Indignaos” ha servido para convertir un best seller en una biblia revolucionaria. La revolución hoy es una pose que emplea palabras prostituídas por las marcas. Hace una década ser libre era ser de Amena, y la felicidad es monopolio de Coca Cola, no lo olvidemos. El problema de la filosofía barata es que es imprecisa y cuando esto sucede, combatirla es un juego de niños.

Los medios le han dado pávulo a la carnaza y los tertulianos multitarea han campado a sus anchas ante tamaño conglomerado de ideas débiles. Sólo espero que, tras dar caza en un mismo mes a Bin Laden y al presidente del FMI, el polipatético Ted Turner reconozca que todo es parte de un programa de televisión a escala mundial, donde todos hemos logrado ese medio que se ha convertido en fin: participar.

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  1. Eres duro ante un despertar de la ciudadanía que yo no creía posible, pero una reflexión muy interesante y para reflexionar ( desde otra pyme iPad )

  2. Estoy muy de acuerdo con mucho de lo que dice, que quede claro señor perfecto caballero británico.
    Sería mucho mejor y más barato para todos que nos comunicásemos con señales de humo, códigos de luces o morse…pero de eso ya no sabemos nada. La izquierda se parece tanto a la derecha que se difuminan y es normal que sus discursos sean pobres, débiles y manidos.¿Intelectuales? ¿quién se preocupa por escucharlos? Churras y merinas, igual hacen falta juntar también las suffolk, negra colombiana, la dorset y la corriedale. Cuantas más ovejas nos juntemos y más diferentes seamos, mejor. NO sólo me gustaría ver a los perroflautas en esas manis.
    Lo único que me gustó fue que no había pancartas de pp, psoe y putamierda, solo gente, que por un motivo u otro allí estaba (igual solo por pose revolucionaria como dices) pero allí, y no fuimos pocos. Yo qué sé, no valdrá para nada, pero creí que debía ir.
    Y perdóneme porque igual estoy hablando de algo totalmente diferente y lo que pasa es que no me entero.
    Alabo su punto ácido. Un saludo.

  3. Sihomesi, me parece bien lo de estar allí, pero estará conmigo en que ni estar en un sitio es un objetivo en sí, ni se muestra disconformidad con una manifestación pacífica. No hay un discurso práctico detrás, y por eso me da la sensación de ser paja, para que el lunes todos volvamos a nuestro día a día, pensando que hemos hecho algo.
    Los medios online se han cebado con un “movimiento” capaz de congregar, con un fondo difuso y multilateral (donde cualquiera cabía), a 15.000 madrileños, esto es, lo que reúne, cada 15 días, el Rayo Vallecano en Segunda División…
    Gracias.

  4. jo, ahí le has dao, lo del Rayo, y no te cuento los de primera, eso me deprime mucho. Si es que me encanta decir lo que puedo para que luego me den una colleja. Gracias. Tienes razón señor perfecto caballero. Pero, ¿y si vale para que el 22, próximo domingo, algunos cientos de jóvenes se piensen bien lo que van a hacer, o mucho mejor sería lo que no van a hacer como es votar o no y en caso afirmativo a quién? Puede ser que en vez de votar a IU por no votar al psoe voten a miciudadlahagoyo (que no existe, creo) o voten en blanco o simplemente POTEN que es lo que voy a hacer yo. Precisamente por eso que es ciertísimo de los cinco minutos más durmiendo, me parece extraordinario que fuese tanta gente. (otra cosa hubiese sido que lloviera y hubiese un partido de la champions importante) Si con sálvame de lux, la liga y supervivientes estamos entretenidísimos y lo saben. Que conste que no tengo ninguna esperanza ni confío en la juventud española en tema revolucionario. Como ya he dicho en otra ocasión hacen falta más vueltas de la tuerca, no una, varias, para que reaccionemos (sanidad y educación privada, jubilación a los 80…todo llegará)
    Gracias de nuevo por la colleja. Que sí, es cierto que a los ilusos de boca nos hace falta (porque realmente no me creo lo que digo…ja!)