in mis cosas

La mujer esponja

PTDC0015Hace muchos años, cuando estaba en octavo de E.G.B., un profe de esos que va en enrollao, que lleva allstar, que va de “si sois buenos y estudiáis, acabaréis siendo unos tíos con una vida tan chachi como la mía“, nos dijo que las personas somos capaces de reconocer, por el olor, a otras personas. Contaba que cuando te despiertas cada mañana al lado de la mujer perfecta, acabas valorando su aroma. A todos nos flipó la idea, y fuimos muchos los que salimos de clase para apuntarnos a una Bolsa de Mujeres Perfectas.

La mujer perfecta es la ideal, la fetén, la que mola sin cortapisas. Nada de que eso no existe, que si los fallos y que si nosequé, o creemos en la magia, o nos tiramos al río (por putas). Y te vienen los de los fallitos, y el desencanto y toda esa mierda. Que ya, que vale, que te pires, que creo que están poniendo Callejeros y seguro que te va a gustar. Atormentado de mierda. Total que los adscritos a la dichosa Bolsa de Mujeres Perfectas, esperamos pacientes durante muchos años. Nos desecharon por acné, por estar gordos, por vestir pésimamente, por no mentir…, la de dios, hasta que, por fin cumplimos todos los requisitos y empezaron a llamarnos.

Al principio es como cuando dices que eres guionista, y los de INEM te requieren para hacer un curso de soldador. Que vale, que puede ser una salida tan válida como cualquier otra, pero no es la tuya. Increíblemente, y aquí la metáfora hace un guiño con la literalidad, no vale cualquier salida. Llega un punto que te da por buscar al profe enrollado en la menos enrollada guía telefónica para ajustar cuentas. Y lo consigues. Y quedas para tomar un café y decirle a la cara que fue un falaz hijoputa, y que si te la coló con esa, con el principio de Arquímedes pudo hacerte la del trilero.

Me he despertado tres días con el último envío de la Bolsa. Lo cierto es que no esperaba ninguna llamada de tan insigne organismo público, pero me han sorprendido. Son despertares felices, tras los que embalo en plástico con burbujitas el recelo y la desconfianza, como si fuera imbécil, como si no supiera el final de las cosas, como si fuera la primera vez, como si me creyera inteligente y capaz de burlar al mercado. Es decir, como me gusta ser. Estoy intentando quedar con el profe para que me deje las allstar, pero me ha dicho que esta tarde no puede, que tiene cita con los abogados, que los trámites de separación son un rollo. A ver si mañana.

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  1. Sin ser pedante, “enrollado” ¿no? que no “enrrrrrrrollado”

    Te leo inspirado, me ha gustado “Que ya, que vale, que te pires, que creo que están poniendo Callejeros y seguro que te va a gustar. Atormentado de mierda”

    A despertarse bien, pues.

    Besin

  2. Es que los que tenéis todos los dientes bien nunca habéis tenido problemas para pronunciar la erre, por tanto adolecéis de complejos con marcar esa letra, aunque sea, repitiéndola.

    Pelín pedante, pero simpática, Yera