in mis cosas

Leer después de quemar

Por fin ayer, subvencionado por Amaia S.L. en mi calidad de alcalde de Darfur, pude ver la nueva de los Cohen. Los Cohen deben ser como los De Grandes en Guadalajara: una familia importante. Aunque creo que los americanos tienen talento y los alcarreños dinero y pocos escrúpulos. Quemar después de leer es una gran peli en muchos sentidos.

Por un lado Brad Pitt demuestra que no es un gran actor porque necesita papeles muy muy marcados para demostrar su calidad. Hasta su personaje en Ocean´s Eleven tiene la característica extraña de ser un glotón increíble, lo que le dota de una cierta personalidad que él no es capaz de dar. Dicho esto un pedo de Pitt transmite más que la filmografía de Bardem.

Por otro, no hay actor que aparezca en la peli, que no tenga una voz excepcional. Yankis 2Hayqueayudaralcineespañol 0. Los que muestran mucho son Clooney y Malkovich. Con el primero me une una admiración que casi me hace plantearme mi orientación sexual. Igual te mata de risa en ésta, que te jode la vida en Syriana. El segundo es de los que los adolescentes no tienen en su fondo de pantalla de Windows, pero de los que perdurará en el tiempo, por dignificar un trabajo mucho más simple de lo que nos hacen creer: el de actor.

El sábado rodamos, en un par de casas de Moncloa, el cortometraje del que les hablé hace unos post. Lo hicimos del tirón -nos ahorramos el domingo- y todos quedaron contentos con el trabajo. Me siento muy cómodo actuando desde el punto de vista más lejano a la intelectualización de ese trabajo. Es como el fútbol o la música: en realidad no es tanto, ni requiere tanta explicación ni complicación, pero seguro que si cada vez que un albañil levanta un murete de pladur, tuviera que hacer promo en radios, teles y prensa escrita, acabaría creyéndose que el pladur es pura magia.

Siempre que ruedo un corto con Álvaro Moro (he pasado de sonido a delante de las cámaras) conozco a gente que mola y, en éste caso, y ya que Moro goes to London, he dado con un director –Óscar Cavaller, su ayudante de dirección- para un par de historias subnormales que tengo escritas. ¡Encima vendí dos de mis cuadros y tuve que repetir la toma del beso siete u ocho veces! Buen finde sin duda. ¿Cuando te enrrollas con una tía siete u ocho veces, te la puedes apuntar, no?

La actriz en cuestión es Raquel Escribano, la autora de la idea, que también quedó contenta con el resultado. Además todos confiamos mucho en los productos finales que salen de Álvaro. Y después de éste par de frases que navegan entre la corrección política y el cascudismo, y escucho a Josep Piqué, presidente de Vueling -espero que los boeing de la compañía o aterricen como su cabeza sobre las manos de Bush– diré que me siento como unos buenos papeles confidenciales a los que se ha quemado después de haber leído. Nada de seguir por ahí pululando, que luego caen en manos de cualquiera.

PD: Siento ser insistente, pero siempre hay gente a la que le va peor. Miren a McCainn, que cuando sacó las patatas zig-zag creyó que el mundo era suyo. O si no el tipo de éste vídeo. Después de lo que ven, le informaron de que Morgan&Stanley era el mejor lugar para depositar sus ahorros.

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  1. Perfecto. Esta noche voy a ir a verla. Y cuando me pregunten qué tal ha estado, voy a decir eso mismo que tú has dicho en los tres primeros párrafos. Siempre con tu permiso, claro