in mis cosas

Que te jodan

Unheard of...  Usain Bolt

Ayer, a primera hora de la tarde, mientras Bolt destrozaba el crono en los 200, contra todo pronóstico, y su imagen ganadora daba la vuelta al mundo, un avión reventaba en el aire de Barajas, contra todo pronóstico y su imagen destructiva comenzaba a dar la vuelta al mundo. Cosas de la vida. En cualquier caso, algo común: el espectáculo. Los mass media han convertido el deporte en una carrera donde lo no-espectacular queda al margen, donde el esfuerzo, el espíritu de superación, o el trabajo y la constancia son argumentos grises, alejados del brillo de las portadas. También las grandes tragedias han sucumbido al envoltorio de la venta: cabeceras especiales, sintonías, bustos parlantes tristes pero…

Después del 11M tuve programa de radio. Había más de una docena de víctimas de la ciudad en la que lo hacía. Nada es más ridículo que una sintonía musical en un día así. Es como ir a una recepción real con una camiseta de tirantes. Pero bueno, como todas estas cosas magnificadas, como cada tragedia griega donde el azar y la casuística juegan el papel fundamental (donde la ciencia no tiene respuestas), al final me la acaba sudando.

Llevo un mes de agosto horrible. Ni siquiera llego a enganchar una rutina. Es como una especie de depresión que no acaba de afectar del todo, pero que no te deja arrancar. El equipo español la está cagando a nivel medallas, no cumplen las espectativas ni de coña, el Athletic huele a segunda otro año más, los Kniks siguen sin hacer movimientos, no tengo un clavel, encima en la única guerra que se menea, que fue la de Georgia, me dan asco los dos contendientes… y además follo poco (es un eufemismo, claro).

[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=HkaF3KSq6kI]

 

Una mierda de verano, así que comenzaré a escuchar cómo los que vuelven de vacaciones tienen sus clásicas depresiones, mientras yo casi reciba con alborozo la vuelta, hoy, a la ofi. Como siempre: nadie por aquí. Encima cuando vuelva a casa (en la que ha dejado de funcionar la lavadora, por cierto), dentro de seis horas, la perra puede haber encontrado el énésimo recoveco que creí tapado y estar destrozando el vinilo más preciado, la foto menos oportuna o el libro con mayor valor. Tiene radar la hijaputa.

Ya ven, estoy de bajón. Pero es que tenía que reventar ya. Y qué bien jugó España, ¿Eh?

Share

Write a Comment

Comment

  1. Odio a Marbury. Representa todo lo que odio del baloncesto: el típico que hace buenos números, pero no mete a su equipo en playoffs. ¡¡Que venga Nash!! (¿Por qué no apostaríamos por Calde?)

  2. Mis primeras zupas buenas (ya que nunca conseguí el sueño de las Reebok the pump), fueron unas Ewing… cómo molaban, con el llaveros de la pelotita… sí tío si tiene que partir de cero con un equipo superjoven que lo hagan, pero estoy hasta la polla de chulitos y medianías…