in mis cosas

¿Saben aquel que diu?

Ojeo los medios digitales buscando el gazapo, la errata, la tradicional inocentada. Os juro que no las encuentro. Creo que he visto tantos en los últimos meses, que los periódicos parecen una versión de El Mundo Today. Por ejemplo el sábado volvió Maria Antonia Iglesias a la Noria. El postulado ya es friki, pero es que le regalaron un collar de perlas ¿¿??, Jordi González la trató como a una retrasada, con un rollo proteccionista en plan “Maria Antonia, estamos contigo“, le cantó Falete, y se dijeron frases como “incluso gente del PP se interesó por mi salud“. Vivir para ver.

En la 2 (para que veáis que soy un chico de pueblo, pero que he leído y soy guay) clavaron dos documentales sobre el cómic. En el primero hablaban de los superhéroes de DC Cómics, Marvel y demás. Un directivo editorial comentó que “por más que en Europa lo nieguen, todos queremos tener superpoderes, estar cachas y ellas tener grandes pechos, eso es así y por eso vendemos millones de cómics”, coño es cierto. Luego un sociólogo apostilló lo útil que habían sido las historietas de Supermán y compañía para transmitir los valores de la cultura norteamericana.

El segundo documental, era sobre la escabrosa cosmología política que gira en derredor de la figura de Tintín.  Se decía que defiende valores paternalistas y orgullosos del colonialismo. Es cierto, Tintín tenía un rollo filonazi bastante pronunciado pero, ¿Os dáis cuenta del detalle, no? En Europa somos colonialistas, los estadounidenses transmiten valores. Inquietantes matices ya en todos los cines de Irak y Afganistán (nota: llamar a Barack a ver qué pasa con los chavalillos que tiene por Oriente).

Ahora mismo entrevistan por la radio al hijo de Eugenio. Hace un espectáculo llamado ReEugenio -ojo que viene- que trata de… imitar a su padre. Él dice que es un homenaje. Ya no saben cómo sacar pasta. Lo siguiente es lo de Pelé con la Viagra. Lo dicho, sigo buscando gazapos.

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  1. Poco a poco, pero demasiado poco a poco para el tiempo que nos ha tocado vivir, costumbres ancestrales que nos distinguen como unidad de destino en lo universal, se están yendo a la mierda para regocijo y solaz de los que llevamos muchos años denunciando tanta estupidez humana.