in mis cosas

Social entera

mira cómo nos mira. El ojosdewebber

Caminar por las redes sociales cada día es acojonante. Tan acojonante como sería cualquier otro trabajo, porque te encuentras el mismo nivel de clarividencia o de gañanismo que en la vida misma. Pese a lo que anuncian los gurús, detrás del social media, hay gente, la misma que compone el social entera. Te encuentras desde los programadores frikis que cuelgan el último consejo para programar con Greils (guaaaaau… lo vamos a petar), hasta el grupo de facebook que dice algo así como que “tú nos prohibes los toros, yo no consumo productos catalanes”. Duración de la braimstorming: 0,86 segundos, profundidad del discurso: 0, número de fans: la de dios.

En los últimos tiempos veo como una especie de Nostradamus de lo que se lleva, vaticinan el final de las redes sociales, porque no son rentables como negocio. Se escudan en que el boom de las .com pasó, y se la pegaron, para decir que las dospuntocero (las redes sociales, donde el usuario aporta contenido) van por el mismo camino. El discurso, como veis está muy trabajado. Las míticas reglas de tres que nos valían hasta para resolver ecuaciones. Las .com se hostiaron, es cierto. Algunas. Desde google.com, hasta putalocura.com, han sido, son, y tienen visos de seguir siendo negocios rentables. Se cayeron muchas .com, infladas por esos mismos gurús de la economía abstracta.

Con las redes sociales pasará lo mismo. Muchas se quedarán por el camino, y muchas otras sobrevivirán y serán rentables. Si yo monto una carnicería y me va bien, otros cuatrocientos millones de personas van a montar una carnicería. Con cuatrocientos millones de carnicerías, además de aumentar el colesterol y el enfado de los, de por sí eternamente enfadados veganos, es lógico pensar que más de trescientos millones se irán a pique. Es un reajuste muy básico que comentó en su día Adam Smith, pero que los gurús se suelen saltar, porque Adam Smith no tiene un blog en el que salga su fotografía con su pensante cabeza reposando sobre la mano.

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  1. Me encanta Internet, tiene unas posibilidades cojonudas… Y todos los jefes de 40 años para arriba y todos aquellos gilipollas (veganos o no) que vomitan mierda sobre Internet porque siempre vomitan mierda sobre todo lo nuevo que ha ocurrido en el mundo en los últimos cien años se pueden ir a su propia mierda… O a su propio vómito… Y, no, no siento este comentario tan grosero, porque es lo que pienso en verdad… Basta ya de lo políticamente correcto en los blogs, en el facebook y en su puta madre…

  2. - porqué todos los que triunfan en el basto mundo de la red tienen la misma cara de agilipollados??

    - si, si, agilipollados pero megaforrados.

    - cierto, aunque millones de frikis se quedaron en el camino.

    El impacto de las redes sociales ya es más que el de las .com porque además de estar en el día a día de las personas ya son una herramienta básica de su vida y sus relaciones personales.

    Aplauso enorme a tu artículo

  3. Ser políticamente incorrectos es el camino que hay que elegir. Eludir la censura no escrita, así que dale, Sergio. Wen ¿Te mola Adam Smith? ¡Cómo sois las econofílicas! Álvaro, gracias por el aplauso, me sienta genial, como que Disimulando me robe, o hurte. Y gracias Mario… Diossss!!!