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Suma y sigue

Los expertos económicos del Fondo Monetario Internacional recetan a España las siguientes medidas:

1-Recortar el sueldo de los funcionarios. Palman los funcionarios y se resiente el consumo. Sólo un paso previo al despido de empleados públicos. Ustedes dirán que mejor. Que los funcionarios no son productivos. Un día, con un café, y varios gintonics, les puedo hablar de la productividad de las grandes empresas privadas, y nos echamos unas risas. Es un viaje para el que no se necesitan muchas alforjas. Por cierto ya se ha hecho, y parece que no ha funcionado, pero si se hace otra vez, seguro que funcionará.

2-Aumentar el IVA. Recauda de primeras. Otra ingeniería creativo-financiera. Graba el consumo, aumenta los precios, disminuye el poder adquisitivo, cosa más delicada cuanto menos recursos se tiene. Es decir, ataca al consumo, y vuelve a joder a todos por igual, sin ser todos iguales.

3-Reducir las inversiones públicas. En las últimas dos décadas, España ha privatizado algunas de sus empresas públicas más rentables. Las que daban pasta. Las que daban beneficios. Se repartieron a amigos de las personas en el poder, u otras personalidades o grupos empresariales influyentes. Ahora vienen estos lodos, y no existe la responsabilidad histórica. Si no hay responsabilidad más allá de cuatro años, no se pueden pedir políticos que piensen más lejos de esa fecha. Otra idea revolucionaria del FMI.

4-Subida del impuesto de los carburantes. Efectivamente se echa de menos una intervención en este sentido. El combustible está muy barato, apenas se está especulando con el crudo, y parece una política, la de subir los carburantes, totalmente novedosa.

Como vemos todo son medidas que atacan directamente a las clases media y baja. Disparan contra los emprendedores, jóvenes, y personas menos favorecidas. Son medidas para perpetuar estatus sociales, y en las que los causantes del gran crack, se van de rositas, as always. Lo mejor es que tienen los santos huevos de presentar medidas que YA SE HAN TOMADO.

Entre nosotros, me gustaría saber cuánto cojones ha costado semejante subnormalidad por parte del Fondo Monetario Internacional. Quiero recordar la confianza que el FMI puede inspirar en los mercados, tras el escándalo conspiranoico en el que anda envuelto. También me encantaría saber si cuando dicen que “en aras de tranquilizar a los mercados“, en realidad se trata de una amenaza y, si es así por qué coño vamos a celebrar elecciones, y quién se cree que el poder reside en el pueblo. Los políticos ya hablan de los mercados y su tranquilidad como si hubieran asumido que la política ha perdido la batalla.

Oía el otro día al nuevo President de la Generalitat valenciana, esa magnífica institución que, acosado por las sospechas de la prensa, repetía que era el momento de la “gestión, gestión, y gestión“. Pues mire señor, para eso se contrata a una gestoría, y se va usted a comer helados de cucurucho a su puta casa. De lo que es el momento es de que la sociedad civil dé muestras de la valentía, personalidad, e inteligencia. Pero de eso hay muy poco.

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