“Todos acabaremos siendo nuestros padres”

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Publiqué este texto en octubre de 2009. Fran sacaba disco. Era otro blog. Ahora la pongo por aquí.

Cuando me da por sacar la grabadora, ya llevamos un rato charlando. Francisco Fernández (Gijón, 1971) ha surcado la columna  vertebral del indie patrio desde algunos de los mejores barcos - Australian BlondeLa Costa Brava- y ahora empieza un segundo viaje a bordo de su catamarán Francisco Nixon. En el céntrico café Manuela dibuja nuevas travesías, recuerda viejas batallas, y saborea su conquista principal: la paz interior.

Su Perfecto Caballero Británico- ¿Por qué empezaste tu blog?, ¿Qué te aporta?

Francisco Nixon- Lo empecé después de un concierto de La Costa Brava en el Contempopránea de 2006. Busqué por Internet si había salido alguna crítica del concierto, googleé y saltó un blog de una chica, Patata (Ana Serrano), que comentaba una pijada: que a las siete de la mañana se encontró a un tío pedo, buscando a alguien que le llevara al hotel. Que ella se ofreció sin saber quién era el tipo, y luego se enteró que había llevado al cantante de la Costa Brava. Ahí me di cuenta de que no necesitaba esperar a leer qué coño decían de mí, que podía contarlo yo mismo. Para hacerme autobombo, me lo hago yo.

El blog me ha dado la disciplina de escribir todos los días. No hace falta tener un tema especialmente interesante, sino que tengas una forma de escribir entretenida. Llevo tres años con él, y es una ventana independiente ante la visión de los demás. Intento que sea entretenido, hablar de las cosas que leo, que veo, que escucho. Es un contacto directo con la gente.

SPCB- He leído una respuesta tuya que me ha llamado la atención. Que en el boom tras el Pizza Pop, echaste de menos consejos desinteresados ¿Cuáles?

FN- No haber hecho el anuncio de Pepsi, por ejemplo. La gente lo interpretó como que éramos unos vendidos. Cuando eres joven y tienes éxito, ves las cosas a corto plazo y sin perspectiva. La gente quiere sacar todo el dinero posible en el mínimo período de tiempo, y sabían que esos grupos están arriba dos años, y luego desaparecen. Tampoco quiero que parezca que quiero reprochar nada a nadie, todo el mundo trabajó de buena fe…

SPCB- …la propia industria es perversa…

FN- …claro, es un mecanismo en el que buscas el dinero y olvidas que éramos tres colegas que nos juntábamos para pasarlo bien. Al final acabas haciendo cosas que no te gustan ni entiendes.

SPCB- ¿Por ejemplo?

FN- Suspendimos una gira de Pepsi donde tocábamos en sitios donde se distribuía la bebida. Nos llevaron a una discoteca de Benalmádena para gente de cincuenta años. Pensé que estaban allí ligando, y que nosotros les íbamos a cortar el rollo. Tocamos antes de fiestas de electrónica… no sé, fuera de contexto…

480SPCB- Pero hay cosas en las que también erais responsables.

FN- Claro, de repente dices “hostia, tengo la posibilidad de estar en la lista de Lo mejor del año de Rockdelux, pues voy a hacer un disco que le guste a los de la Rockdelux“. Se generan unas expectativas absurdas que hacen que todo se desinfle, y las decepciones personales en el grupo salen a relucir. Ahora disfruto mucho más, hago lo que me da la gana.

SPCB- ¿La bajada de Australian Blonde fue chunga?

FN- Sí. Es doloroso que la prensa independiente que te había apoyado te retire el apoyo, y que el gran público conozca el Chupchup, pero a los siguientes discos no les haga ni caso. Te ves sin apoyos. Tuvimos momentos chungos, pero creo que supimos encajarlo.

SPCB- Y conociste a Sergio (Algora)

FN- Sí, la verdad es que el componer en inglés me limitaba. Probé en castellano y a la banda no les gustó ni lo que contaba, ni cómo, así que me hice unas maquetillas en un cuatro pistas. Conocí a Sergio, y conectamos tanto, que la idea de montar un grupo fue la excusa perfecta. Ellos estaban con el bajón de Muy Poca Gente y yo con el mío. Ellos pusieron la banda y yo las canciones, porque casi todo el primer disco de La Costa Brava las tenía compuestas para Nixon.

SPCB- La Costa Brava es un grupo gigante, pero tardasteis en entrarle a la crítica…

FN- Sí, no entendían qué tenía que ver un tío de Australian Blonde, con otro de El Niño Gusano. Con el tercer disco llegamos a tener buenas críticas.

SPCB- Componer canciones tan redondas y perfectas como Adoro a las pijas de mi ciudad… ¿Mola, o es un lastre?

FN- Mola mucho. Soy hijo de un taxista e iba a colegio jesuita, así que siempre tuve la sensación de que estaba fuera. Las chicas que me gustaban eran así, porque no conocía otras. Me río de ellas y de mí, con cariño. Cuando hice ese disco, con TrentaitrésRonaldoLas pijas, fui consciente de que estaba haciendo lo mejor hasta el momento, y lo sigo pensando. Creí que esas canciones me gustarían dentro de veinte años. No he superado esas canciones. A veces creo que repito un poco el esquema, pero por lo menos ya no compongo con la ansiedad de antes.

SPCB- Tus fans son recalcitrantes…

FN- Me los he trabajado. Acabé un poco quemado de estar pendiente de las modas, que es muy pop, pero vi que debía conectar con los fans de uno en uno…

SPCB- …de la crítica tampoco tendrás queja…

FN- Creo que es porque he generado tanto discurso, que contradecirme les va a costar mucho trabajo (risas). En el fondo la crítica forma sus criterios con muy poco tiempo, lo que te hace caer en el prejuicio. Pero en el fondo el crítico es una persona un poco insegura de lo que escribe, porque conoce esa limitación. Las críticas malas me afectan mogollón, pero yo creo que, en el fondo, la crítica es publicidad encubierta, si un crítico ataca algo, es porque hay algo detrás, rencillas contra la discográfica, o lo que sea.

En realidad vendo mil copias de mis discos y llevo quince años de carrera, ¿A quién le va a interesar atacarme?

SPCB- El equipo pobre que siempre cae bien… ¡Eres el Sporting de la música!

FN- (risas) ¡Exacto! Esas cosas me hacen simpático de cara al mundo de la música. Si dices que mi disco es una mierda no te vas a colgar ninguna medalla. Soy caza menor. A mí no me gusta Radiohead, por ejemplo, pero no se me ocurre decir que Radiohead sea una mierda…

SPCB- …y en este barrio menos… (estamos en Tribunal, nido de la modernidad oficial madrileña)

FN- … ya ves.

SPCB- ¿Qué estás escuchando?

FN- Pues vengo de escuchar en casa el The Gilded Palace of  Sin, de los Flying Burrito Brothers. Escucho mucho clásicos. En los noventa mucho grunge, mucho noise

SPCB- ¿Cuanto más viejuno, más clásicos? Como nuestros jodidos padres…

FN- ¡Es que todos acabaremos siendo nuestros padres! Y es porque es imposible manejar la cantidad de información que maneja un crío de dieciséis años. Por ejemplo, mi grupo favorito de los noventa eran Teenage Fanclub. Yo no conocía a Big Star, no conocía a los Byrds, y cuando me hice mayor empecé a escucharlos, porque habían influenciado a los Teenage… y al final vas para atrás rellenando huecos… te das cuenta que la vida es limitada, y vas a los discos importantes…

SPCB- … y reivindicando a los Beach Boys, que se ha puesto de moda…

FN- … a finales de los noventa, ahora lo que se lleva es reivindicar a Joy Division.

SPCB- Aunque te parezcan insufribles.

FN- Claro, pero es por puro esnobismo. También es parte de la cultura pop lo de que los grupos suban y bajen.

SPCB- ¿Cómo te gusta escuchar música?

FN- Antes llegaba del cole, me tumbaba en la cama,  me hundía en la autocompasión y lo flipaba. Ahora sólo puedo escuchar en viajes o en el metro con el mp3, o en casa cuando hago la comida, o limpio. No tengo tanto tiempo, soy más selectivo, estoy menos al día. Cada edad tiene su música, es patético el rollo de “eh, que yo sigo en la onda“…

SPCB- … ya, es como las cincuentonas que visten del Zara…

FN- …eso es, que van con la minifalda.

SPCB- Convertirnos en nuestros padres es una derrota, Fran.

FN- No tío, estar en la onda no es tan importante. Yo escucho a los Flying Burrito, y sé que ese disco se hizo para mí… Eso sí, tengo el oído educado, cuando hay algo bueno lo pillo al vuelo.

(tras unos minutos divagando sobre la vuelta a lo artesanal en la música, los públicos muy parcelados y lo viejos que somos tan jóvenes…)

SPCB- Las referencias que sacas en el blog... ¿Te tiras el mocazo un poco, no? ¿O de verdad lees a Stanislav Lem?

FN- Joder, pillaba los libros de ciencia ficción de mi hermano. Me mola mucho Lem, es un tío que le ha dado la vuelta a todo. También soy muy fan de Philip K. Dick, que ahora lo están reeditando todo…

SPCB- De hecho el mundo entero tal y como va parece una enorme reedición de Philip K. Dick…

FN- Sí. Luego te das cuenta de que es uno de los pocos que no tiró por las máquinas, sino por la información, las drogas, los psiconáutas… mira LostMatrix y todo eso… es un tío que ha sido muy saqueado…

SPCB- ¿Cada cuánto vuelves a Gijón?

FN- …uff… intento volver cuando… cuando puedo…

SPCB- … ya, me suena…

FN- … llevo cuatro meses sin ir, la verdad. Una de las razones por las que quiero tocar menos, es para ir más a Asturias.

Me ha encantado hablar con él. Nos despedimos en la puerta, cada uno lleva un camino diferente. Fran se pone la sudadera gris con capucha, yo me ciño los pantalones, él baja y yo subo, así que nuestras trayectorias desabrochan la calle San Vicente Ferrer.

francisco nixon 14-03-09Fran escribe en el blog : francisconixon.blogspot.com 

Y ha publicado “El perro es mío”, en el sello Siesta.

Y quiero que se haga rico.

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Con Nixon

v2_239xY_thumb_nixonDiez segundos antes de que el tipo que ha puesto banda sonora a mis tres últimos años apareciera por el café Manuela, estaba asfixiado por el día tan absolutamente loco que me gasté. Fran es pequeño, está delgado y luce barba que se queda a medio camino entre tupida y el mero descuido que se te dibuja por exceso de trabajo o defecto de esmero. Habla bastante, ordenando bien las frases, pero es de esa gente que sabes que va a escribir mejor de lo que habla, porque lo piensa todo dos veces, cuando se lanza corrige y, las manos al moverse echan de menos lápiz y papel.

Como soy imbécil le digo que antes de nada me firme el disco, y lo hace encantado, con una dedicatoria estándar en la que me doy cuenta de dos cosas: la primera que se acuerda de mi nombre, y la segunda que pone el lugar, Madrid, que no es un dato baladí, pues los dos somos peces norteños en la gigante orilla que es la capital. Tan lejos del Cantábrico. Se lo agradezco de dos formas. Por un lado no le hago preguntas clásicas como “¿De dónde viene el nombre del disco?” “¿Hay algo de autobiográfico en tus letras?” y mierdas por el estilo. Por otro no le pregunto por la muerte de Sergio Algora, sólo por sus encuentros. El nuevo disco (el perro es mío, Siesta, 2009) está dedicado a la memoria del genial escritor maño, y eso ya me vale.

Al final charlamos de casi todo, osea de música. Que Richi está muy prolífico este año y ya tienen seis temas -tres de cada uno- que grabaron en verano, que a los de la discográfica igual les da por culo que cuelgue primeras versiones de nuevas canciones en su myspace, que quiere dedicar tiempo a las cosas que le gustan y ser un poco menos esclavo de los directos, que un artista hoy no debe vivir sólo de la música -volvemos a los griegos-, y que convertirnos en nuestros propios padres, esa sensación que os he narrado frente al espejo alguna vez, es algo irremisible, pero positivo. Es maduro, sabio, medio zen, y lo sabe.

Sólo queda que leáis la entrevista que, todo sea dicho, será el primer paso de un nuevo proyecto: El Blog De Entrevistas Que Nunca Publicará El País Semanal. Si me queréis ya podéis ir enlazándolo a vuestros blogs, hablando de él a vuestros amigos, y castrando a las vacas.

PD: Me ha dado corte decirle que nos hagamos una foto. Así soy.

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Despejo Equis

Ayer solucioné mis problemas con el fisco, con el Ministerio de la Vivienda y con el constipado. Así, de una tacada. Como cuando te da un arrebato y te pones a limpiar la casa moviendo muebles y toda la hostia. Los de Bilbao solventamos los problemas a lo grande. Eso lo sabe Mariano, que me llamó para que le diera ideas para con su cuitas valencianas. Le dije que me había jodido su política de comunicación y le colgué. El PP ha empezado a mandar las declaraciones de sus políticos, pregrabadas y editadas, a los medios. No se conforman ya con limitar preguntas, atraer medios, controlar tertulias, editar vídeos… ahora también mandan cedés recopilatorios con las mejores mentiras.

Menos mal que dejé la radio -porque, pese a mi actitud de looser, casi siempre soy yo el que deja las cosas-, porque si no hubiera montado un pollo y me hubieran echado. Con un buen paro, eso sí. Mira, ahora que lo pienso… (nota: llamar exjefe de la radio). Luego me llamaron los representantes legales de Fernando León. Les pregunté si llevaban corbata y me aseguraron que no, cosa que me alivió, y les invité a que me contaran. Dijeron que Fernando, en adelante el representado, quería meterme un puro que te cagas por haber publicado fotos sin su permiso.

Les dije que el representado me tocaba las pelotas, que en su primera peli contaba la historia de una familia que lo intenta, pero que choca con un sistema que les impide desarrollarse, que su segunda cuenta la vida de unos chavales de barrio, pero que chocan con un sistema que les impide desarrollarse, que la tercera habla de unos trabajadores guays, pero que chocan con un sistema que les impide desarrollarse… que si el representado no cree que todos hemos pillado el mensaje, y me dijeron que hacían lo que podían, que creían que me podían meter mano jurídicamente, pero que tenían la sensación de que el sistema les iba a impedir desarrollarse como bufette.

Vaya día, señores.

Hoy tendré el honor de tomar café con don Francisco Nixon. Mañana os cuento.

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