El caballero del chándal

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Creo que no era por meter a equipos de segunda en Champions. Supongo que lo adoraba por su flema. Esta noche ha muerto una figura épica del fútbol, y un líder atípico. Esta noche han muerto Luis Aragonés, tres cuartos de las vitrinas de la selección española, y medio escudo del Atlético de Madrid. Esta noche el odio eterno al fútbol moderno ha perdido a uno de sus emblemas.

En Mourinho el chándal resulta estrafalario, demagógico y pobre. Nadie se imagina a Mou cenando así en un lujoso restaurante londinense. En Luis el chándal era un traje. Como si se hubiera decidido quedar en los años setenta en un Madrid con veraneo en Marbella, con mucho de cigarro y mucho de bingo, con reloj de oro y pelo en pecho. Como si su impopular cabezonería hubiera desconectado la batería del tiempo, y se resistiera a ser algo más que el muchacho que un día se acostó jugador, y a la mañana siguiente se levantó entrenador.

Luis fabricó pequeños engranajes en el Calderón, el Tartiere, el Benito Villamarín, o el Luis Casanova. Diseñó a Mendieta o a Mijatovic, y recuperó tantas veces a Torres como hizo falta. Abrió el campo a Etoó, y desconectó a Romario o a Raúl sin que le temblara el pulso. Como si lo hubiera planificado, reunió toda esa sabiduría para dejarnos una obra maestra en forma de equipo que levantara una Eurocopa imposible. Porque el último tercio de la semifinal frente a Rusia fue una de las actuaciones más perfectas que jamás hayamos visto los amantes de fútbol. Y el gol de Fernando en la final fue el epílogo más brillante a una carrera intensa, colosal, e imperfecta.

Nada, ni nadie va a poder cubrir ese hueco. Descanse en paz, míster.

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Ficción empírica

La Historia es una forma de legitimar el ventajismo. Así los alemanes eran los malos oficiales, con sus campos de concentración y sus judíos, como si los aliados hubieran disparado con balas de fogueo, en las cuevas del Pacífico no se hubiera quemado vivos a japoneses o las bombas atómicas fueran una divertida mascletá. Como si los rusos no hubiesen hundido barcos alemanes con miles de niños, o nos olvidáramos que en Estados Unidos hasta los años 60 los negros, que fueron esclavos, tenían que mear en aseos para negros, supongo que por no acomplejarnos. Qué coño, como si ahora no hubiera campos de concentración, maniobras golpistas en Latinoamérica, o fomento de la violencia civil en África para poder lucrarse con el precioso mercado de las armas, controlar el narcotráfico y saquear los recursos naturales. Pero la Historia cuenta un pasado homogéneo, lógico, cómodo.

En la prensa deportiva hemos pasado de la hegemonía de dos equipos españoles sobrenaturales que debían jugar una final europea tras otra, y de una Liga indiscutible, al cambio de ciclo alemán, y ya podemos leer escuálidos artículos que explican el por qué e este cambio: economía saneada, apuesta por la cantera, nuevos estilos… tan saneadas como las arcas de los clubs españoles, campeones del mundo. Todo encaja y es que ahí está la clave: los periodistas, como historiadores impacientes, tienen que sostener la ficción empírica. Todo ha de tener una explicación porque de lo contrario la asunción de que en todo interviene el azar, que es como se llama aquello que no conocemos, es perturbadora. El hecho de que el periodista narre un hecho noticiable, sin más, es impensable. Poner contexto no es fácil.

Los periodistas deportivos todo lo veían venir. Si juegan los suplentes y pierden es natural por la falta de los habituales, si ganan también porque quieren demostrar. Si el jugador acierta en el penalti se veía su recuperación, si lo lanza dos centímetros fuera es porque no está en forma, no es el que era. Jugadores como Romario siempre desafiaron el empirismo. Su vida fuera del campo hacía presagiar un desenvolvimiento muy distinto en el terreno. Descuidado, perezoso, indisciplinado y holgazán, los técnicos más cartesianos -como Luis Aragonés- no lo podían soportar. La irracionalidad a veces es insoportable, pero su genialidad en el campo servía para generar discursos perfectamente racionales.

No contentos con la pequeña racionalización, a los relatores de lo actual les encantan los movimientos. Generar sistemas racionales bajo cuyo paraguas cabe casi cualquier acción. Ceden a la tentación de la grandilocuencia. Así resulta importante hablar de tal o cual movimiento cultural -como etiqueta fácilmente vendible-, o establecer poco elaboradas hipótesis que generen grandes teorías, germen de la comunicación política. Del Xixón Sound al “vivimos por encima de nuestras posibilidades” existen cientos de miles de racionales apoyados en el vacío, intentando construir una especie de discurso útil. Casi siempre es útil para la casta que ejerce el poder real. Casi siempre los objetivos son el control social y el lucro económico.

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Estás rodeado

Del Bosque usa una 54, el equipo es una 58 que siempre le vino grande. Sólo consiguió aplacar esa sensación siendo campeón del Mundo, que ya es aplacar. Luis Aragonés, el ingeniero del milagro, el creador de la máquina, barrunta su dulce jubilación danzando por las televisiones, en las que intenta ser cortés con su compañero, y a veces le sale. La revolución de Luis fue más allá de echar siete llaves al sepulcro del siete, su originalidad residió en bajar la pelota al suelo so pena de cárcel. Para que se hagan una idea, es como si llegara un político que erradicara la corrupción, y la irresponsabilidad en la sociedad pública española. Bajar la pelota al suelo pertenecía al territorio estético de maricas y meadores de colonia, nunca hubiéramos pensado que el viejo del chándal y la dentadura postiza y bailona, fuera capaz de erradicar la testosterona. Sólo Luis supo que las estrellas se bordan mejor en seda.

Lo del domingo fue un ataque de nervios del hombre tranquilo. Convocar tres delanteros para que no juegue ninguno, es como convocar a seis laterales izquierdos. Un invento de la cocacola improvisado, un ataque de nervios en toda regla, que acabó agarrando a Fábregas en el calentamiento, para espetarle que imaginara que aquello era el Barcelona, y que las rayas azules se las había prestado al rival para que se cosiera toda la camiseta. Y con el pitido inicial, los debates que en España son más sesudos cuanto menos importantes. La mayoría habló del delantero, la minoría de la duplicidad de funciones de los mediocentros, y los menísimos, del señor flaco al que se había puesto de lateral derecho.

Aunque ya sólo Irlanda respeta salir del uno al once, aunque un defensa sueco lleve el nueve y no haya sido ajusticiado por la International Board, de toda la vida los equipos se empiezan a cantar por el portero, y el campo se comienza con el lateral derecho, así que esa demarcación marca el comienzo de todo. El lateral derecho es el primer nombre de una retahíla de apellidos unidos para meter miedo a rivales, hacer historia y ser cantados en los colegios. Álvaro Arbeloa, cuyo mayor mérito es que, según la prensa, “da buen rollo“, es un técnico informático, o un oficinista, un señor que se podría llamar Emilio Pérez, o José González, un tipo que se mantiene en forma, y queda a jugar con los de la selección. De los veinte equipos de Primera División, se me ocurren dieciocho laterales derechos mejores, capaces de aportar sentido y brío, capaces de no pegar en cada jugada.

Porque Arbeloa siempre pega. Fíjense en las jugadas, en las repeticiones, búsquenlo en la imagen, aunque esté muy alejado del balón: pega. Si se inicia una contra en la otra punta del campo, verán cómo el delantero que pasa junto a Arbeloa, cae misteriosamente al suelo. Aprovechen las cámaras superlentas para ver sus hostias en alta definición. Si el cuero se acerca al área de influencia del jugador a quien marca, verán que se pueden dar tres opciones: que se la quite Arbeloa, previa patada, que no se la quite pero le pegue, y que ni le llegue la pelota, pero reciba el recado. La otra parte del partido se la pasa hablándole al jugador marcado, por detrás, todo el rato. Aparte de esos comportamientos rutinarios, el domingo, en concreto, fue la parte más vulnerable de la zaga española, una defensa en la que parece que han prejubilado a Piqué. Con condiciones muy ventajosas, eso sí: cobra el cien por cien de su sueldo, y tiene que ir a currar los días de partido. Igual no, pero es la sensación que da. En realidad existe quien se sacia de títulos, quien pierde la ilusión por esto del fútbol. Igual no, pero es la sensación que da.

En medio Xabi y Busquets sellaban las mismas cartas con los mismos destinatarios, enviaban los mismos paquetes con idéntico contenido, y pese a la menor experiencia, fue el catalán el que ancló mejor en medio, y el vasco el que se marchó, buscando la intervención desde la órbita, que es un arte inventado por Xavi. Alonso acabó disfrazado de mediapunta, gesticulando y sintiéndose visiblemente molesto por el campo, lanzando mensajes visuales a Del Bosque. El propio Vicente, siempre con la radio puesta, atendió a los tertulianos con sus cambios, y abrió el campo con Navas, y corrigió el debate con Torres, que tiene galopada de Champions y definición de regional preferente. Todos contentos, don Vicente.

Y es que el seleccionador no adquirió fama por jugar bien, lo hizo por gestionar egos. En un mundo en el que los vestuarios se han convertido en millonarias tiendas multimarca, gestionar la tensión con amabilidad es una azaña que te puede llevar a la cumbre. El mundo en que los jugadores son propiedades a porcentajes, en los que los fondos de inversión marcan los traspasos, y en el que los intermediarios son, desde hace años, “mediarios”, la gestión de mano blanda de Del Bosque es un bálsamo para esta España siempre dividida. Del Bosque es Cultura de la Transición. Y en mitad de todos los análisis, y de media docena de defensas rivales, está Iniesta, que es otra cosa. Para ser campeones, has de tener otras cosas, e Iniesta es todas esas otras cosas juntas. Inventa, la mantiene, ignoras si es su primer o último minuto, se atreve con los enjambres. A Iniesta le salen cosas con los pies que a los demás no les sale ni pensarlas.

Andrés es el último jugador antiguo. El chico que se divierte en la calle, la antítesis de la venta. Ver a Iniesta en un anuncio de Nike es como ver a nuestro primo, o a nuestro vecino. El slogan que le perseguirá siempre es el cutre “Iniesta de mi vida“, que le puso un señor que anunciaba Polaris World. Viene Silva, de moda, y se incorporan grandes promesas y eternos jugones, y nadie le iguala. Iniesta es el Brasil en La Mancha, es lo difícil hecho fácil, vuelto a hacer difícil, y devuelto de tacón. Iniesta es la sonrisa de Xavi. Iniesta son las jugadas que no importa cómo acaben. Iniesta, estás rodeado.

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Serpientes de verano

Comienza el verano, y con él… ¿Siguen leyendo? ¿Son ustedes del tipo de personas que ante la frase hecha “comienza el verano, y con él…”, siguen leyendo? Flipo.  Vamos, que flipo pero sigo… pues con el verano llegan las noticias deportivas que alegran a las familias en las playas patrias. Unas playas repletas en esas semanitas de vacaciones que se pilla todo hijo de vecino, ya se hable de crisis, deflacción, debacle, hundimiento u holocausto.

Sobre este tipo de noticias, tiene mucho que decir Antimarca, que lleva años dando cera a la escasez de profesionalidad, calidad o rigor en la prensa deportiva. Y si esto pasa habitualmente, imaginemos lo que sucederá en verano, cuando la actividad se reduce al mínimo. También hace tiempo que les vengo advirtiendo, que los medios son cada vez más literatos que pintan ficciones con la esperanza de que les consuman aquellas personas interesadas en esa ficción, y no en la de la otra acera. Aún así, tengo varias preguntas:

1) ¿Cuántos años lleva Cesc largándose del Arsenal?, ¿Y Ribery del Bayern?

2) Roberto Carlos, Luis Aragonés, GüizaGuti, Taffarel, ahora hablan de Forlán… ¿De donde sacan la pasta los equipos turcos para jubilar estrellas?, ¿Cómo los amortizan?, ¿Para qué les sirve?, ¿Es lo mismo un verano sin el rumor de fichaje de un jugador decadente por el Galatasaray?

3) La prensa de la capital actúa según el siguiente patrón: ilusionar con fichajes, fracasos, rajar de los fichajes y pedir canteranos, volver a ilusionar con fichajes y olvidar la cantera… ¿Qué día exacto la afición olvida que los fichajes no son sinónimo de buen juego?, ¿30 de junio?

4) Hablan del posible fichaje de Farinós por el Levante. Tras su paso por Valencia, Villareal, Hércules… ¿Le queda algún equipo de la Comunidad Valenciana por jugar?, ¿Es indestructible?, ¿Cuántos años tiene, realmente, Farinós?

5) Los vendehumos tienen una serie de equipos que siempre están interesados por cualquier jugador, sea éste quien sea. Son, por orden de aparición: Manchester City, Inter de Milán, Chelsea, Real Madrid, y Juventus. ¿A partir de qué presupuesto se entra en liza como equipo comprador-pufo?, ¿El Málaga, por ejemplo, ya se puede considerar de la lista?

6) ¿No hay ciertos equipos marcados por un destino en el que las plantillas poco tienen que decir? Me explico: el Valencia, por ejemplo, queda tercero con Silva y Villa. Vendiendo a sus mejores jugadores para hacer caja queda… tercero. El Atlético (que merece una enciclopedia) es experto en arruinar carreras. Jugadores de glorioso rendimiento, se arrastraron por el CalderónValerón, Capdevila, Mena, Albertini, Chamot, Baraja… Por lo que casi dan igual los fichajes. Esto explica el sueldo de García Pitarch.

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Esto es baloncesto

Los periodistas deportivos siempre consideraron que la falta de raigambre del baloncesto en nuestra sociedad, reflejado por los datos de facturación, minutos y páginas en medios, etc… se debía a la ausencia de logros deportivos por parte nuestros deportistas. Cuando en el fútbol los pequeñitos todavía no habían presentado credenciales, y la revolución de Luís Aragonés era agua de borrajas, Pau, Calderón, Reyes y compañía, ya eran campeones del mundo.

Siempre se dijo que la ACB era un desastre, y que no podían entenderse los escalados de horarios. Que esa fórmula hacía imposible realizar un buen seguimiento, vender un buen producto. Precisamente ahora, las televisiones, es decir, el negocio, ha fragmentado las jornadas futbolísticas como un puzzle absurdo.

El pasado domingo arrancaban los programas deportivos radiofónicos a las tres de la tarde y, hasta las once de la noche, cubrirían tres partidos, tres. El lunes la jornada cierra los otros cinco partidos disputados el sábado, desde las seis de la tarde hasta las doce de la noche, y nadie ha cuestionado el interés de la Liga.

Siempre se ha puesto como ejemplo a la NBA. En el último estudio de Forbes, se revelaba que 17 de las 30 franquicias son deficitarias, pierden pasta. Así los Sonics se fueron de Seattle para formar Oklahoma Thunders, sin encontrar la fertilidad económica buscada. Desde hace años, David Stern, alto comisionado de la NBA, estudia la fórmula de la Champions League, que tiene a 150 millones de espectadores de toda Europa, pegados a las pantallas cada martes y miércoles.

En definitiva, parece que lo que resulta atractivo no es más que un deporte arraigado, bien explotado, y con unas píldoras de espectacularidad dosificadas. El viejo continente, además, demuestra algo que va más allá de las meras estadísitcas. Quiero decir que si el Atlético de Madrid -que lleva diez años sin hacer un buen partido- fuera una franquicia norteamericana, irían seis espectadores aturdidos al pabellón. Por lo tanto, las teorías periodísticas vuelven a basarse en reflexiones de diez segundos, que los aficionados repetimos como papagayos.

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Su plan

Teníamos asumida la condición de perdedores sin glamour. Es la peor de las condenas, acostumbrase a morder el polvo y no ser capaz de mentirte, de revestir el fracaso en esa heroicidad que empezó con el I am a looser de Lennon, y no encontró mejor apóstol que el Atlético de Madrid. Ver a la selección era sentarse en un sofá cama chungo, con estampado de cuadros verdes, pasar calor, y ver a tu padre sufriendo, callado, sin quitar ojo a la tele, reviviendo un partido que ha sido el mismo siempre, con idénticos resultados, por supuesto desfavorables.

Y precisamente ha sido nuestro padre el que ha sido capaz de generar vida donde no la había. Nuestro padre era Luis Aragonés, nuestro padre es Vicente del Bosque, representantes generacionales, ejemplos del anti-nini, de lo que no mola, del trabajo sucio, del lado oscuro llevado con naturalidad, de la condescendencia socarrona con lo políticamente correcto. Ídolos del anonimato, expertos de las sombras, humanos. Los antihéroes de verdad han puesto toda su sabiduría en un grupo con un talento superlativo -no mucho más del que tuvo Clemente en el 94, o Camacho en 2002- para cortar siempre el cable amarillo.

Han sido capaces de caminar sobre las aguas que revolvía la siempre cruel e ignorante prensa deportiva, han capeado bajos estados de forma, lesiones, contratiempos, y no se han equivocado. Sólo quien asume los errores con naturalidad, entra en el estado perpétuo de gracia, de no equivocación. Lo de anoche fue una obra maestra, que apeló a todos los sentidos que remueve cualquier gran película, cuadro, o canción, pero con un regusto diferente. El regusto de venganza de la generación de nuestros padres, y todos estaban en un banquillo de Sudáfrica.

Anoche el entrenador del abrigo estandar de El Corte Inglés repleta de pegatinas de patrocinadores, estrechaba la mano del elegante seleccionador alemán, imagen de la bohemia y la intelectualidad muniquesa, transmitiéndole la calma de la superioridad perfecta. Anoche cumplió la fecha de caducidad del VHS de Malta. Anoche Puyol incrustó el gol de Cardeñosa y el de Salinas, el codazo de Tassotti, el penalti de Raúl, el silvato Al Gandour, el poste de Hierro y la mano de Zubi, en lo más profundo de nuestro recuerdo, en lo más hondo de nuestro olvido.

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Gentes antíguas

¿Qué fue de John McCainn? Ha contratado a Luis Aragonés. A las doce, cuando en la COPE dan el ángelus, el sabio de Hortaleza se presenta con su chándal, en el salón del excandidato republicano, lo coge por la pechera, y le grita “¡Usté es mejor que el negro!” Y se va.

nicoyyo3¿Qué fue de Johan Mülleg? Juanito ha sido contratado por los que hacen el tiempo para que regule el 2009. Le gusta el frío al cabrón. Menudo invierno ha programado. Nada más que de nevar y de nevar. Y Pocholo saliendo al jardín cada mañana, pensando que dios ha escuchado sus plegarias. Cuidado con los mocos estalactíticos…

¿Qué fue de Felipe González? Pues cumplió el sueño español: pasar a la Historia como alguien de izquierdas sin serlo, irse con una chavala a una ísla paradisíaca, publicando su opinión de cuando en cuando en El País. Felipe González es el Jonny Cash español (sus mejores amigos están en la cárcel). Le falta morir. Todo llegará, Felipe, todo llegará.

¿Qué fue del pelirrojo de Farmacia de Guardia? Pues luego hizo de hijo del Fary. Retirarse en el punto álgido es una sabia decisión. Que aprenda Raúl. Ahora será auxiliar administrativo de algún ministerio. Sueldo fijo, a las cuatro a casa. ¡Eso sí que es arte! Pasa productos farmacéuticos de estrangis en la oficina. Siempre será considerado el Paul Scholes de la interpretación española.

¿Qué fue de Macaulai Culkin? Cayó en las drogas. Al levantarse rectificó su mal pasado y ahora se ha convertido en un hombre de éxito: emprendedor, ambicioso, veloz, padre de familia, padece de eyaculación precoz (no viene mal si te follas equinos), pero la supera con una sonrisa angelical, y con el amante de su esposa. Tiene dos hijos y otro que siempre se deja en casa. Va al psiquiatra, osea que está tratao.

¿Qué fue de todos aquellos que han vivido de hacer secciones de “que fue de…”? Algunos casos se han aburrido. Otros se perdieron en el tiempo. Hablando del tiempo ¿Por qué no le dan papeles en pelis a Michael J. Fox? ¿Es que no tiene sitio? Le veo rentabilidad en el porno… ¿Tan anticomercial era llamarse Michael Fox, que había que meter la J?

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Rendir cuentas

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A las siete y cuarto me despierto y apago la alarma que me debería avisar a y media. Pocas cosas hay más absurdas en mi vida que un despertador. Deben sentirse frustrados, siempre me adelanto. Como mi despertador es mi móvil, seguro que se venga con ese silencio que cada vez es más tenso. Golden Grahams (parece que me desayuno a una familia dorada) y a sacar a la pequeña bastarda.

Como llueve, decido ponerme Converse, pantalón de chándal negro de Puma y una chaqueta de agua gris. Cuando me veo reflejado en un escaparate, me doy cuenta que parezco el puto Luis Aragonés. Me cruzo con la morena que me cruzo siempre en el Paseo del Prado que, en lugar de decirme un “hola” entre su sonrisa habitual, se me queda mirando raro. Como si acabara de ver al exseleccionador. Llego a casa empapadao y utilizo todos los trucos posibles para no mojar la casa: me descalzo en la puerta, espero a que Nico se sacuda en repetidas ocasiones, me quito la chupa y la meto corriendo en la ducha.

Oigo ruido en casa. Conversaciones. Cuando giro la esquina me doy cuenta de que tengo el salón lleno de gente. Me hacen un pasillo hasta el sofá. En la mesa de enfrente un ejército de micros de numerosos medios espera mi comparecencia, y todos me llaman “señor Aragonés“. Ostias. Si algo aprendí de Kafka es que ante las situaciones más absurdas hay que reaccionar con la mayor de las normalidades, así que me siento y espero que los gráficos acaben su trabajo mientras me atuso un poco el pelo, todavía mojado.

-Señor Aragonés, para la gazeta dello sport (¿Qué responsable de prensa de mierda tengo que ha dejado entrar a un italiano?) se rumorea que tiene los días contados ¿No?

Joder, si contesto como quisiera quedará como un gesto simiesco más que añadir a mi álbum -Bueno, hasta que matemáticamente no estemos fuera, tenemos opciones de seguir en la pelea -toma topicazo, ahora vuelves.

-Sí, para el diario As, ¿No le estará superando entrenar a un grande? -vaya con la rueda de prensa, vienen a por mí a máscara quitada. Sereno, Luis, sereno

-No entiendo por qué dice eso -digo haciéndome el falso sorprendido

-No -contesta el hijoputa del becario de mierda del As- se le ha visto cómodo con Numancias y Racings este verano, incluso con algún Valencia o Sevilla, pero parece que no sabe usted gestionar el vestuario de un club grande…

- Bien, creo que siempre aprendes cosas y estoy dispuesto a ir aprendiendo con la ayuda del equipo. Es cierto que un club grande siempre da un poco de vértigo, las decisiones afectan a mucha gente y la lupa con que se miran es de mayor aumento, pero confío en que los resultados sirvan como bálsamo para la situación convulsa que se ha creado en los últimos días. -ni yo me lo creo. La verdad es que esto huele a podrido. Probablemente me haya confundido y en realidad no sepa gestionar un club así, pero tengo que parecer vivo los próximos cinco minutos.

Cuatro preguntas más y veo, de refilón, como el reportero de La Farola está metiéndo la zarpa en la nevera. Pilla mortadela con aceitunas, la criaturita. Le dejo y sigo en mi farsa. Sé que la mitad de periodistas que están frente a mí con una sonrisa de oreja a oreja, saldrán zumbando a sus redacciones a despedazarme. Ellos saben que los odio.

Recogen sus cachivaches y les acompaño a la puerta de casa. Una plumilla rubia, resultona, que va de Comoestoybuenalesacodeclaraciones me pide un aparte. Se lo niego y sale de casa con un palmo de narices, probablemente pensando que soy un viejo chocho. Me recuesto en el sofá y mi segunda de abordo, Nico, me dice “Luis, sé que no es novedad en este 2008… pero estamos jodidos“. Me gusta tener segundo. Me saca de dudas.

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No voy

Run!

No me lo puedo explicar. Ni me duelen las rodillas, ni los tobillos, ni nada. Pero llevo dos días que no voy. Que salgo a correr y no encuentro el ritmo, la respiración, me agobio, me aburro, me canso. No atisbo la motivación. Puede ser que tengo el cerebro distraído, confundido y, ya se sabe, el cerebro da vacaciones a las articulaciones… y todas esas putas mierdas que nos dijeron en La vida es así.

No me concentro, no se lo que quiero, ni a quién. No sé hacia donde tirar, no sé qué debo hacer o, por lo menos, qué se supone que debo hacer. Igual debería evadirme, simplemente, pero ¡si lo tuviera claro…! Y así va pasando el tiempo, y así me planto en medio de junio con la declaración sin entregar -otro año que casco, los del fisco me deben ver la cara de gili- y todo por hacer. O ya deshecho, que no es lo mismo, aunque lo parezca.

Ayer me alegró el combinado nacional -y no me refiero a DICcola- con su juego definitivo, alegre, profundo. Me moló que Xabi Alonso jugara tan bien. Me siento muy identificado con él. Es un jugador de los que saben de fútbol, que no ha encontrado un hueco en la selección, pero que tiene taaaanta clase… También me molaron unos detallitos de Cazorla (de Gijón también) y un par de planos de Luisel monoAragonés. Los que no lo conozcan fliparán. Millón y medio de llúros le pagarán los del Fernbahche turco la temporada que viene. ¿Le saldrá a devolver al mono?

Me podría devolver algo Hacienda. A cambio de mi dinero, me podrían ingresar algo de identidad, o bienestar, o concentración. Algún plan… no sé. ¿Para qué sirves maldita Agencia Tributaria?

Por cierto, esta noche me voy del tirón a ver a Raphael al metro. Es un indy.

Arrastrar la dura cadena
trabajar sin tregua y sin fin
es lo mismo que una condena
que ninguno puede eludir

El trabajo nace con la persona
va grabado sobre su piel
y ya siempre le acompaña
como el amigo mas fiel
Trabajar con nieve y con frío
con la fe del que ha de triunfar
porque el agua que lleva el río
no regresa nunca del mar

El trabajo nace con la persona
va grabado sobre su piel
y ya siempre le acompaña
como el amigo mas fiel
Vale mas tener esperanza
y luchar por algo mejor
trabajar con fe y esperanza
por lograr un mundo mejor

El trabajo nace con la persona
va grabado sobre su piel
y ya siempre le acompaña
como el amigo mas fiel.

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Jóvenes, rápidos, frescos

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Euro 2008: França x Holanda

Apareció ayer Holanda para barrer a los campeones del mundo. La Eurocopa vivió una final anticipada con un marcador tan injusto en una noche como ajusticiante resultó históricamente para con Italia. Los transalpinos saldaron parte de la deuda que tienen con la historia de éste deporte -Alemania en el último mundial, España en USA…- de manera dolorosa.

Un equipo de pequeñas maquinitas, naranjas e iguales -Van der Vaart, Sjneider, Kuijt, De Jong- cuajaron unos primeros 45 minutos perfectos, que reventaron las aspiraciones de los de Donadoni con dos goles blancos -Van Nistelrooy y Sjneider- y dejaron una sensación de que faltaba poder azul por todos los flancos. El que más lo notó fue la deidad italiana: Pirlo. El jugador más clarividente de las últimas décadas no fue capaz a coger las riendas del juego y tuvieron que ser sus machacas del Milan -conjunto al que Camacho llamó en la retransmisión de CuatroMílan“, así con acento en la “i“, además de confundir constantemente a Rafael Van der Vaart con Van der Sar… jodidos paletos campechanos- , Ambrosini y Gatusso -al que tuvieron que echar no menos de seis veces- los que le reflotaran la causa a base de patadas, agarrones y demás trucos prosaicos.

Palmando 2-0 y lanzados al ataque, como no le gusta a Italia -que salió con Luca Toni, ese delantero con pinta de chulo de playa de los años 70, a pegarse con todos y siempre perdió- il pinturiccino Cassano, Alex Del Piero… todos arriba… En estas que una falta de Pirlo con el celofán del gol, con la vitola de “jugada que entrará en los vídeos de la Euro” es magistralemente sacada por Van de Sar. Contragolpe y gol de Gio. 3-0, para flipar.

Es curioso lo de Edwing Van der Sar. Las primeras noticias que tuve del portero fueron cuando ganó la Copa de Europa con el Ajax – con una defensa Bogarde, Reiziger, Dani Blind, Frank de Boer, que ya es mérito- y la última ayer, dando la tranquilidad a su selección. Es el menos mediático de los guardavallas. Lo ganó todo en Holanda, se marchó a vivir un retiro dorado al Fulham londinense de los Al Fayed, pero su calidad le devolvió a la élite: Juventus primero -dos veces campeón del Calcio-  y ahora, titular indiscutible del campeón de Europa (y dos veces de la Premier), el Manchester… increíble.

Hoy debuta España. Va a ganar y a convencer. Rusia no tiene a Onopko, Nikiforov, Mostovoi, Karpin, Salenko, Kanchelsis… no tiene nada. En eso tiene razón el mono Luis: si la joden hoy no haremos nada, eso seguro. Si ganan y convencen casi seguro que tampoco, pero el matiz del “casi” es el que hace que el mundo del fútbol siga dando vueltas. Parez quel xixonés Villa pué ser titular´n el partiu d´hoy…¡¡Dallos pa´l pelo, guaje!! 

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