La crisis en el medio (III)

Berlusconi - The Untouchables - (next to Cannon street train station) - London

En 1993 el Washington Posvendía 832.332 periódicos. En marzo de 2013 vende 474.767. Esta es la realidad. Los periodistas del Post, lastrados por la decisión de hacer un periódico local, ven cómo la plantilla se reduce, pero tampoco han aportado ideas. Reconocen que la familia Graham, propietaria del Post, no tiene ideas, y piensan que tal vez Bezos sí las tenga. Mola recordar que los 250M$ que soltó por el rotativo, son el 1% de su fortuna personal, así que no parece una decisión demasiado arriesgada, aunque tampoco se trata de fetichismo de pipa y Olivetti.

Y es que a pesar de lo dicho anteriormente, el periodismo ciudadano es pobre e irrelevante. No ha sido el periodismo ciudadano el que ha llevado a bloquear las cuentas de Luis Bárcenas. Ha sido un juez tras un escándalo revelado por medios que, a día de hoy, son relevantes. Tenemos, por tanto un panorama con relevancia a precio de coste (en los mass media), e irrelevancia gratis. En cualquier caso, parece que la monetización vinculada con la información está en entredicho. Ni siquiera pensamos en monetizar información de calidad, hablamos de monetizar entretenimiento, pequeños o grandes argumentos que nos hacen vivir en la ficción de que estamos informados, porque ¿Estamos informados?

En Francia Jacques Chirac privatizó una empresa pública que se llamaba Matra, y que hacia mucho dinero con la aeronáutica y el armamento. Esa empresa recayó en el Grupo Lagardère, propietario del diario Le Monde. El grupo, además, tiene la filial Hachette Distribution Services, que se dedica al comercio al por menor en zona de transporte, al comercio de productos de ocio cultural y a la distribución de prensa, siendo el primer editor mundial de revistas de prensa con más de 200 títulos. Otra de sus ramas es la European Aeronautic Defence and Space Company, que resulta de la fusión entre la Aerospatiale Matra, de la española CASA y de la alemana Daimler Chrysler Aerospace. La empresa es líder mundial en aeronaútica, espacio y la defensa. Aprovechando la relación española, PRISA entra en el accionariado de Le Monde.

En Italia Berlusconi. Fininvest, de origen en el mundo de la construcción, vira hacia el control de los mensajes: a finales de los setenta se hace con la Società Europea di Edizionique controla el periódico Il Giornale pone en funcionamiento el canal Telemilano y adquiere el Teatro Manzoni. Luego se hace con la Editorial Mondadori, el Milán, y ahora entra en nuestros hogares cada día, vía Mediaset.

Lo que digo es que unos diez señores controlan el 85% de la producción de noticias que se producen en el mundo.

Share

La crisis en el medio

Amazon - official opening

En la última semana las tres principales cabeceras de la hegemonía narrativa occidental escrita han cambiado de dueños.  The Washington Post, The Boston Globe y Newsweek han sido protagonistas de primeras páginas en plena decadencia del medio, carcomidos por una crisis publicitaria y malheridos por la crisis de credibilidad. Tal ha sido el caos, que el editor de The New York Times, Arthur Sulzberger Jr., tuvo que salir a la palestra afirmando que su cabecera no estaba en venta.

“[Antes] había periódicos locales por todas partes. Si querías ser periodista, podías ganar un buen sueldo en el periódico de tu ciudad. Ahora solo unos cuantos periódicos ganan dinero porque son marcas nacionales y los periodistas deben pelear para reunir un salario que dé para vivir. Debemos reconocer que aquellos tiempos no volverán”.

La cita es de Barack Obama, en un especial de 15 páginas que regaló Amazon las semana pasada en su colección breve, días antes de conocer la compra del Washington Post por parte del propio dueño de Amazon. Obama sabe que a la gente se llega ya por otros lados y, probablemente, que el “cuarto poder” con quien conviene llevarse bien, también ha virado hacia los detentores de audiencia digital. De audiencia en cualquier caso. Conviene hablar de privacidad y de datos, más que de mensajes. Conviene controlar los marcos.

No todo el mundo tiene al atracción del presidente de Estados Unidos, pero está claro que en la estrategia de comunicación de Obama ha tenido por fundamental el salto sobre los “policías de la agenda”. Los medios tradicionales se quedaron como policías de agenda, pero ya no lo son. La gente empieza a sacar noticias de la nada, a desempolvar historias pretéritas y reventar planificaciones.

Al final el dinero lo lastra todo. Un profesional, por ejemplo, tiene un presupuesto de X para ir a un sitio X y obtener una información X. El profesional ha sido seleccionado, porque el empresario que lo contrata considera que con ese presupuesto puede obtener lo que le pide, pero no siempre es así. A medida que la crisis publicitaria es mayor, los presupuestos se reducen, y la probabilidad de obtener esa información mengua. Frente a ellos los amateurs, apasionados, expertos, amantes, y filtrados por la propia comunidad de personas interesadas en ese tema: un rival difícilmente batible.

Cualquiera de ustedes que haya hecho algo por placer, y luego haya hecho eso mismo por dinero, es decir, de manera profesional, debe reconocer que la cosa cambia. ¿Es el periodismo compatible con el negocio? Es evidente que hasta hace no mucho la industria era viable, pero ¿La industria del periodismo producía periodismo?, ¿En qué porcentaje?, ¿Qué era el resto?, ¿No les parece suficientemente metafórico que una tienda compre un periódico?

Share

La sociedad de la información

Qué grandilocuente el título, cómo me gusta. Suena muy a asignatura de libre configuración de 1999, o muy a Daniel Bell y toda esa mierda de sociología de cajón autoafirmante, relajante, reaccionaria y laxante. El pasado 23 de abril, además del día del libro en el que no leí una sola página, pero regalé una rosa a mi señora y felicité a mi amigo Claude por su cumpleaños, se produjo un fenómeno curioso en el mercado de valores estadounidense. A las 13:07 alguien entró en twitter.com, con el usuario de Associated Press y la contraseña pertinente, tuiteó que se había producido un atentado en la Casa Blanca, y desapareció sin dejar rastro. Quince segundos después la bolsa norteamericana se desplomó 138 puntos, un 1%. A los cinco minutos, confirmando la falsedad de la noticia, el dow jones volvió a la normalidad.

No sólo eso, como una reacción en cadena, el dólar cayó en la comparativa frente al yen, el precio de petróleo repuntó a la baja, el rendimiento de los bonos estadounidenses a diez años también sufrió. En todos estos casos, caída con rebote a los cinco minutos. Los trabajadores de Associated Press habían sido víctimas de phishing minutos antes. Según la investigación el FBI los culpables de la acción son un grupo de piratas informáticos que apoyan al presidente sirio Bashar Al Asad. Y esas son todas las explicaciones que trascienden.

La extraordinaria velocidad en las reacciones, las brechas enormes en negocio pero mínimas en tiempo entre la publicación de un conjunto de palabras y su interpretación y valoración humana, se deben a que la gran mayoría de las operaciones bursátiles están en manos de logaritmos, de máquinas que tratan datos, con problemas para la interpretación de los mismos. Es exagerado pensar que su puesto de trabajo, el de ustedes, está directamente relacionada con las inversiones que sobre su empresa realizan potentes ordenadores -siempre me ha gustado la expresión “potentes ordenadores”-, pero no es tan exagerado pensar que el negocio que se produce en esas pequeñas brechas sí pueden afectar a su empresa, a sus vidas.

Fuente: CNNMoney

Fuente: CNNMoney

¿Quién ganó en esos cinco minutos? Quien supiera que se publicaría ese tuit. No es difícil pensar que su autoría está relacionada con los principales beneficiados por la jugada, información que no ha trascendido ni en prensa, ni en blogs. Resulta difícil no entender que esas estrategias son poco limpias y producen efectos sobre la economía real. Para el abajo firmante se trata de robos. Siempre han existido (¿Remember Terra?) y esos pequeños robos han servido para chantajear con sus consecuencias, esto es, para generar terror económico. Son actos de terrorismo que durante años han realizado jefes de estado, medios de comunicación u organismos internacionales con más o menos legitimidad. Luego la legitimidad cayó a las agencias de calificación y organismos poco transparentes. Ahora el listón se desmorona a la altura de Twitter.

Además, este tipo de ataques permitidos por los mercados de valores, plantean un escenario interesante para todos aquellos gurús del marketing y el dospuntocerismo de canapé y blablablismo, ¿Cuánto vale un tuit? Porque en este caso el valor monetario se nos va un poco de las manos: un volumen de negocio colosal y el gabinete de prensa de  Obama hablando sobre la salud del presidente. Quizá lo interesante sea plantearnos el valor monetario de la credibilidad y sobretodo de los márgenes de error que se empiezan a manejar al meter Todo en una casilla de excel. La soledad y el frío ante la ausencia de respuestas válidas.

Share

La España real

Creo que España es Forocoches, y que el día que lo asumamos viviremos mucho mejor. Hay una falsa España que reniega de sus raíces, que vive como si Forocoches no existiera, cuando Forocoches debería elegir a dos tercios de los ministros. Forocoches ha sido capaz de tener una influencia decisiva en el mayor evento de democracia directa de este país: Eurovisión. Tan es así, que este año, en lo que significó toda una metáfora política, la organización ya no permitió que el público votara a su representante favorito, sino sólo la canción favorita de una artista puesta a dedo por unos señores que saben más que el vulgo. Imagino que no hay que graduarse en el curso de técnico en prevención de riesgos laborales de cececé, para captar las similitudes. Aunque nunca viene mal.

Forocoches es un currazo de idea. Un foro que empezó con gente hablando de coches, al que llamaron forocoches. También es un diseño tan cuidado como el de Seriesyonkis. Exitazos instantáneos y radiografías de un país. Adoro esos momentos en los que saco la cabeza del micromundo en el que habito, y la meto en la realidad hasta que casi me ahogo. Las estrategias online de los partidos políticos, siempre obvian este lugar, porque pretenden vivir del brutal reflejo de su potencial offline para aplicarlo al online, pero nunca han aprovechado el efecto contrario. El equipo de Obama hubiera utilizado Forochoces. Forocars. Dos. Pixar hubiera hecho una peli con foreros.

El micromundo se indigna con las audiencias y clama contra las cadenas y emisoras, como si las cadenas y emisoras fueran las que eligieran el morbo, las tetas, los culos y las situaciones límite en vez de ser la nueva BBC -por cierto, casi todos los españoles conocemos a la perfección el funcionamiento y la programación de la cadena pública británica-,  y es la gente la que la elige porque es así. Las marcas pasan del vulgo. Forocoches es el vulgo, y las marcas pasan y no sé si queda claro, o lo tengo que repetir con más variaciones en el orden de las palabras. Las marcas también saben que allí no serán bien recibidas, y se esfuerzan en buscar la aspiracionalidad, se dirigen a personas especiales y complejas, pero quieren vender seis millones de lo que sea que produzcan. Somos exclusivos, somos el rollsróis del sector… y queremos llegar a todo el mundo. Hay un salto, una chispa de irrealidad que para el motor. Luego los datos se falsean y los motores nunca paran, hasta que caes en desgracia y paran para siempre.

También creo que España es la restauradora del Ecce homo, y que el día que lo asumamos viviremos mucho mejor. La falsa España es aquella que se ha indignado ante la restauración del Ecce homo después de buscar “Ecce homo” en Google un famoso buscador. La señora restauradora es España, y quien no haya visto similitudes entre su restauración, y la gestión de la crisis económica en nuestro país, es que no se ha hecho el curso de guitarra de cececé. Si en vez de la señora restauradora le ponen un nombre francés, y lo cuelgan en el Tísen, el domingo tenemos a trescientos capullos diciendo sandeces sobre los puntos de fuga de la obra. La falsa España tiene miedo de la España real, de Forocoches y de la viejilla restauradora, y tiene miedo porque siempre pierde contra ella.

Share

Restituir la honorabilidad

Detalles:

-Movimiento de Costa detrás. Le pica el trasero. No es capaz de acomodarse. Sabe que en unos minutos, escucharán su conversación con El Bigotes en la que le dice: “¿Tú vas a cenar con éste (Camps), no? Podrías decirle que me tiene socarrado, que como secretario general podría ser más útil si me pusiera en el Gobierno“. El Bigotes‘ responde; “Tranquilo, pensaba darle de lo lindo por varios sitios“.

-La implicación de la prensa en el ajo “…he comido con el director del Levante y con el subdirector (…) es un poco el impuesto revolucionario (..) dicen que les ha bajado mucho la publicidad y quieren hacer cosas muy bonitas que parezca que están hechas sin pagar (…) no me importaría pagar 7 u 8 mil euros si no le pegan hostias“. Ese es el papel en todo esto del cuarto poder. Ahora que los periodistas sigan echando la culpa de sus miserias a Internet.

Camps no se anda con chiquitas. Quiere sentarse con Obama. Podría llevarse a Josep Piqué para que le diera un par de cabezazos como le dio en su día a Bush.

-Hablando de Josep Piqué, hay voces que sitúan a su esposa, Gloria Lomana, actual directora de informativos de Antena Tres, al frente de RTVE. Lomana y la mujer de Javier Arenas son íntimas. Javier Arenas está presionando para que Gloria Lomana presida RTVE. Imaginan ustedes cómo trataría este caso RTVE, y cómo lo está tratando ahora mismo Antena Tres. Volvemos a lo de los periodistas.

-Vaya por delante que la trama Gürtel se nutrió de sus actividades en la Comunidad de Madrid. El nuevo Ministro de Justicia fue presidente de la Comunidad de Madrid, y alcalde de la capital durante los años en los que la Gürtel campó a sus anchas.

-Con Zapatero, PRISA accedió a un canal en abierto, Cuatro, que hasta entonces tuvo prohibido. Nació La Sexta, dirigida por un tipo que jugaba con él al baloncesto en la Moncloa. Con Aznar, Telefónica entró en Antena Tres. La compañía de telecomunicaciones estaba en manos de un compañero de pupitre. El cuarto (del) poder convirtió, merced a Urdaci, un sindicato en las siglas más famosas de la tele.

-La honorabilidad puesta en tela de juicio no zozobra con la acusación, lo hace con la sentencia. Y no es a un político corrupto y bastante casposillo. Se trata de restituir la honaribilidad del legislativo (políticos), ejecutivo (gobierno), judicial, y prensa. Ahí es nada.

Share

¿Qué coño son las agencias de calificación de riesgos?

En los últimos tiempos venimos poniéndonos al día en economía a fuerza de titular. Como siempre, los medios de comunicación tocan tangencialmente los temas, hacen pornografía, es decir, nos enseñan sólo una parte de la realidad, obviando la generalidad, la perspectiva que nos puede permitir una visión más global.

Pasa, por ejemplo, con las famosas y archinombradas agencias de calificación de riesgos, que van poniendo notas a las deudas de los países y que, al paso que vamos, no sólo se ventilan la economía de naciones enteras (millones de ciudadanos), sino que son capaces de cargarse la zona Euro y, lo que es un objetivo desde hace años, al presidente Obama. Veamos quién anda detrás de esas deidades macroeconómicas:

1. Moody’s son estadounidenses, y cuentan entre sus principales accionistas con fondos de inversión de todo tipo: desde hedge funds (fondos cuyo objetivo es la MÁXIMA RENTABILIDAD, así con mayúsculas y salivando) hasta planes de pensiones. Su fundamento es Berkshire Hathaway, el hólding financiero de Warren Buffet (uno de los figurines más ricos del mundo).

El tal Buffet, considerado por sus fieles como “el oráculo de Omaha” por la calidad de sus análisis, fue citado por el Congreso de Estados Unidos, ya que no predijo la crisis de las subprimes (detonante de la Gran Crisis). Es decir que se llenó el zurrón, y ahora está de retirada. Por cierto que Moody´s cotiza en bolsa. Denle una vueltecita. Y permítanme el chiste, pero no puedo evitar: lo curioso es que Bernard Madoff está en la cárcel, y Buffet, libre.

2. Standard & Poor’s. Es la más nombrada, del grupo editorial estadounidense McGraw-Hill, ¿Quién no se ha comido un manual de economía de McGraw? Nos educan en su soniquete desde la facultad… son fans de las ideas neoliberales y con diversas publicaciones de información económica de gran peso como The Economist, han aprovechado para dotar de valor a su propia agencia. Son expertos en rating, califican deudas, materias primas, analizan y recomiendan.

Como vengo diciendo desde hace tiempo, ser un talibán del mercado, es ideología, por tanto nos equivocamos si pensamos que no existe una línea editorial política en sus análisis. Para que nos hagamos una idea, al talibán del mercado se la pelan de canto no sólo pobreza, o desigualdades, sino todo aquello que no sea rentabilidad inmediata, incluyendo escenarios que puedan garantizar rentabilidad futura. Para que nos hagamos una idea, meses antes del gran boom, le dio la máxima solvencia a Lehman Brothers.

Otra curiosidad, en su accionariado, encontramos ciertas coincidencias con el de Moody´s :The Capital Group (12,31%); State Street (4,34%); Vanguard Group (3,84%); BlackRock (3,84%) y T Rowe Price (3,32%) son accionistas de ambas, es decir que el discurso, y los intereses de los análisis, inquietantemente parecidos.

3. Fitch es francesa porque pertenece a Fimalac, pero tiene sede en Londres y NY. También está controlada por accionistas privados. Sus calificaciones también marcan el destino de poderes públicos. Detrás de esta firma se encuentra un miembro de la lista Forbes: Marc Ladreit de Lacharriere.

Me gustaría que los pinchazo de teléfonos, que los reportajes de investigación, y los grandes titulares, salieran de las conversaciones entre estos accionistas. El verdadero Club Bilderberg, y la conspiración real, no es una paranoia de Iker Jiménez, la tenemos ante nuestras narices cada día. Un pulso porque el orden de las cosas, enfermizo y alimentado por la velocidad y la codicia, jamás cambie.

Share

De resaca

-Escucho esta mañana a los analistas de tendencia, digamos, “liberal“, es decir, los que piden el voto al PP, y sostienen que con Mariano todo irá muy bien. Creen que Zapatero no adelanta elecciones, porque confía en una pequeña recuperación económica, y defienden que el presidente no puede estar seguro de que esa recuperación se producirá porque nadie sabe lo que puede pasar. Son los mismos que llevan años defendiendo que Zapatero ocultó una crisis que había previsto, para salir reelegido. Es decir, que para lo malo era adivino, y para lo bueno, no puede serlo.

-El nuevo candidato socialista aterriza en redes sociales, siguiendo el camino trazado por Obama, pero sin Soul. Como dije el otro día, lo importante de lo social está en dar la sensación de que tus seguidores ayudan a construirte, pero es complicado que así sea, si no te dejabas construir en el mundo 1.0. Será el clásico boom de campaña que desaparecerá. Puro interés y propaganda, como Pedro Jota tuiteando avances en la demostración de su teoría conspiranoica del 11M. La gente no quiere encontrarse en las redes lo mismo de lo que ha huido en el papel. O por lo menos, eso creo.

Rubalcaba sacude a los grandes capitales. Por lo menos en titulares. No creo que nadie sea tan gilipollas como para creer que los grandes capitales no saben las vías para ser menos grandes a ojos de la administración. La gente con pasta sabe cómo camuflarla. Y la cera a los bancos… hubiera estado bien tener muy claro bajo qué condiciones se dotó de liquidez a las entidades bancarias con dinero público. Qué compromisos tuvieron que adquirir los bancos.

-La extinta Cajamadrid, ahora Bankia, ha lanzado una campaña sangrante. Su claim, viene a decir poco menos que “si eres un tío chachi (dueño de tu negocio, ingeniero, médico, el puto amo, vamos), cómo no vas a invertir en Bankia“. El trasfondo es la necesidad de inversión a toda costa. Las cáscara es que por mil euros tú puedes entrar en ese estatus que tan buena prensa tiene hoy en día: banquero. O mejor dicho: bankero. Muy aspiracional. Todo un acierto, sí señor.

-Tengo amigos que me cuentan teorías sobre cómo los chinos, merced a la cantidad de pequeños establecimientos que han ido tomando por España, acabarán conquistando el mundo. Creo que también ayuda que China lleva meses comprando deuda norteamericana y europea. Puede hacer un poco más rápido lo de conquistar el mundo. Las conclusiones básicas son que los orientales marcarán las grandes líneas macroeconómicas, y que, además, estarán muy interesados en que a Occidente le vaya muy bien, si es que quieren recuperar su inversión. Por cierto, que el régimen chino nos parece fenomenal.

Share

Se buscan ideas (creo)

1. Si partimos de que el 15m se planteaba una lucha entre indignados y el mundo, en unos pocos días por acción, omisión, o alusión, han quedado esquematizados en jóvenes vs clase política. Los unos felices en sus papeles protagonistas de la revolución que han visto en las películas, autoreforzados y con poco que perder, los otros en su clásico discurso buscando el voto con algunos matices.

2. Los matices que he visto en los políticos, amén de las declaraciones más torpes de los Pepiño Aguirre y compañía, son curiosos. Unos y otros partidos (han comparecido en SER, RNE, Cope) han dedicado la tarde a tranquilizar al personal más tranquilo, pero en sus palabras han coincidido cosas como que el sistema es mejorable y necesita reformas, o que es lógico que se pida más participación. Esto difiere con el discurso clásico (Constitución intocable, perfecta democracia representativa…) y me inclino a pensar que se trata de maniobras gallardonianas populistas, basadas en los estudios sobre la comunicación de la imagen de políticos como Obama. Quieren mostrarse más cercanos.

3. Los jóvenes repiten que tienen ganas de hacer cosas. Hasta hoy no habían propuesto más que slogans como “que no nos representan“. En la efervescencia y emoción del momento, están siendo expoleados por los medios. La red propaga sus mensajes y, a tenor de la repercusión, pareciera un nuevo mayo del 68. En toda la portada de elpais.com, no hay una sola propuesta del supuesto movimiento. Con indignarse y ya, no vale. Y moverse no sólo significa manifestarse, significa aprovechar todos los resquicios para hacer cosas. No existe un discurso intelectual, ni una alternativa (parece) al sistema actual. Para plantearla hay que sentarse a estudiarla a fondo durante mucho tiempo, y tener los huevos muy grandes.

4. Ante la ausencia de reflexión que, ya hemos visto que poca falta hace para tener “repercusión”, o “movilizar”, asistimos al choque de titanes entre dos vacíos: el que protesta y el que defiende status quo. No sé si es casualidad que las protestas emerjan cuando miles de desempleados comienzan a quedarse sin subsidio, y cuando se dispara la pérdida de poder adquisitivo. Es decir, cuando tocan el bolsillo. Las revueltas funcionan cuando se implican quienes tienen que perder. Sin discurso no se va a conseguir.

5. La generación televisiva ya no es la televisada. La segunda ha visto cómo podía acceder a imágenes imposibles en otros tiempos, la primera está acostumbrada a protagonizar los programas, a que las marcas diseñen productos personalizados, y que el escritorio de su PC, o la funda de su móvil estén customizadas. Ahora reclama la voz. Ya la tiene. Todos los medios giran en derredor suyo y no sale nada más allá de pedir que los banqueros vayan a la cárcel. Siento decirlo, pero creo que así no funciona. Aunque seguro que los banqueros se lo pensarán.

6. Por más que lo intento, no imagino un escenario de cambio con unas propuestas tan imprecisas, complejas e imposibles. A no ser que lo que se pretenda sea un toque de atención en forma de street marketing. Nadie de los manifestantes actuaría de otro modo si tuviera poder, porque la clase política es como ellos: seres humanos formados en un sistema de incentivos, principalmente económicos, rodeados de todo tipo de seducciones en las que caemos. Plantear los cambios que precisa el sistema es tan radical, que descubriríamos que la primera revolución está en cada uno de nosotros.

7. No queremos afrontar esa revolución. La real. La interna. Huimos y utilizamos a los muñecos del pimpampum para sacudir la ira. Ellos son los culpables. NOSOTROS pagamos SU crisis. Nos declaramos inocentes de todo crimen y cargamos contra los personajillos que gastan mucho y viven muy bien. Ya no podemos hipotecarnos a 50 años, ni tener el último modelo de videoconsola, ni fundirnos diez mil pesetas en copas un sábado. No tenemos “perspectiva”, no podemos “prosperar”. Olvídate del chalecito en la urbanización, con la pick up a la puerta. O del loft en La Latina.

8. Para mí la realidad de la crisis es que la clase financiera quiere aprovechar la supremacía para que los más pobres paguen sus desmanes. Existe supremacía en tanto no existe alternativa física desde la caída del muro, se ha premiado el barbecho intelectual que procure alternativas, y la población es manejable. No sé si la solución está en llamarles hijos de puta o en analizar, verdaderamente, por qué nos tienen cogidos por las pelotas, y por qué nos hemos dejado coger, es decir qué culpa real tenemos en contribuir a que esto funcione así.

Share

Me gustaría saber

1) Me gustaría ver la cara de los profes de Derecho Internacional de mi facultad, al saber la noticia del ajusticiamiento de Bin Laden. ¿De qué sirve pagar a unos funcionarios que cuentan un sistema de Derecho Internacional que nunca se cumple?, ¿Es parte del presupuesto que los Estados invierten en adoctrinar en doble moral a la sociedad?

2) Me gustaría saber qué diría la Comunidad Internacional si otro país introduce a sus fuerzas especiales en EE.UU., se ventila a un fulano, y tira el cadáver al mar.

3) Me gustaría saber cómo un tipo que hizo del cierre de Guantánamo parte de su programa electoral, confiesa que torturó a una persona para conocer la pista que les puso tras Bin Laden. También me gustaría saber cómo la clase política europea ha aprobado el asesinato de Bin Laden (y su familia), y sin embargo recelan de la tortura. Se ve que la tortura es peor que el asesinato.

4) Me gustaría saber, en caso de que sea cierto que las torturas en la base estadounidense dieron la pista, cómo puede ser que esperaran a este momento para intervenir, cuando llevaba cuatro años viviendo en la misma mansión de Pakistán, y hacía años que habían obtenido esa información.

5) Me gustaría saber, entonces, qué pintan los Aliados en Afganistán.

6) Me gustaría saber cómo los que dan coherencia al sistema pueden repetir, una y otra vez, las frases “El mundo hoy es un lugar más seguro“, acompañada de “Extremamos las medidas de precaución ante posibles atentados”, y que medios lo repitan sin rechistar y sin que les chirríe.

7) Me gustaría saber por qué lo de unos son intervenciones militares, y lo de los otros atentados.

8) Me gustaría analizar la foto de Obama, como Comandante en Jefe, con Hillary y sus asesores viendo en directo la intervención, para saber si era una pose para la prensa, o si el ejército estadounidense lleva a un cámara y un equipo de realización para filmar en directo sus intervenciones. Como lo dudo, me gustaría saber si la foto es un engaño más (especial atención a los portátiles abiertos, pero apagados).

9) Me gustaría saber cuándo se perdieron definitivamente las formas. Tras la II Guerra Mundial, hasta los mayores criminales nazis tuvieron un proceso penal internacional en Nüremberg.

10) Me gustaría saber cómo nuestro siempre Presidente Aznar, puede empapelarnos con artículos en los que dice que “los hombres de paz creemos que contra el terrorismo hay que intervenir así“, cuando hizo del GAL su principal reclamo electoral.

Share

Caza a la reducción de Argumento

-Los medios hablan de la muerte de Bin Laden como si al angelito le hubiera dado un infarto. Se llama asesinato. Imaginemos que el once de septiembre habláramos de una “operación militar” en NYC con el resultado de casi tres mil muertos.

-Como siempre, los que siembran el terror son ELLOS, los que ponemos justicia, NOSOTROS. ¿Cómo y YO no vamos a estar de acuerdo en que AQUEL es un hijoputa? Volviendo: es una guerra (asimétrica), así que no habría que hablar de “posibles represalias de los terroristas”, sino de contraataque. Asumamos que estamos en guerra –Occidente– y que nosotros la empezamos.

-Hace una semana, el impresentable triunfador del Capital, Donald Trump, significado con la causa del Tea Party, exigía algo inédito en la Historia de EE.UU.: la partida de nacimiento de su Presidente. Obama, completamente desnortado por las encuestas, se prestó. Tal vez Donald Trump debería estar más interesado por los orígenes de Bin Laden, el archienemigo que todo lo justifica (financiado y entrenado por la CÍA, de familia poderosa con intereses económicos recíprocos en Occidente), que por los de su Presidente. Pero en este circo, cuanto mayor barbaridad, y menor argumento, mejor. Aunque no permitan turno de preguntas, allí estarán los ojos de todas las teles.

-La violencia es lo que queda. Es la válvula de escape de un sistema que atenaza (género, ultras, o los términos anglosajones -cómo no- bullying, moving…), la violencia es la respuesta ante la brutalidad, la política de apropiación de recursos, la injusticia internacional, la imposición económica y moral (Al Qaeda), la violencia es la respuesta ante quienes se consideran en el Bien, y convierten en mal a todo lo demás (Bildu). En definitiva, la violencia “oficial” sólo responde a la violencia que no nos cuentan, o que nos empeñamos en no ver. Violencia es lo suyo.

-La ignorancia nos hace cómplices. Hay una frase que me encanta, y que refleja la seducción de una Era: “con todas las comodidades“. Acomodarnos es, creo, también ser cómplices. Como si de un caldo de Arguiñano se tratara, han reducido cualquier discurso a dos frases. Se ha jibarizado al ciudadano. Es la dictadura del titular, de lo llamativo, es un reinado donde los matices ya no son bien vistos por los convecinos de cabezas pequeñitas. La información va tan rápido que no hay tiempo para el detalle, las génesis, los enlaces, todo es sal gorda y rentable.

-Hace falta una reacción intelectual, un aumento de la presión hacia los medios y hacia los filósofos y artistas, un sentimiento de responsabilidad para con las ideas. Hace falta exigir historias creíbles, conexas. Hace falta saber que cada minuto de informativo de pacotilla, cada página de diario gratuito, cada hora de radio envenenada, es crédito al Sinsentido. Tenemos la Red y el presente pasa por generar y madurar un filtro, un criterio. Tenemos acceso a información de calidad. Está en nuestra mano. O peleamos, o algún día nos preguntaremos qué pintamos en este gigante coño de la Bernarda.

Share