in mis cosas

Vascos y tetas

Unos tíos empiezan a pasarse por whatsapp unas fotos subidas de tono para amenizar una clase de Microeconomía y, un par de días después, Pepe Ribagorda abre Informativos Telecinco enseñando unas mamellas. Es el efecto mariposa aplicado a la vida real, a nuestro mundo y al putrefacto estado de los medios de comunicación. A la hora de evaluar un caso así hemos de tener en cuenta la velocidad de la información, las dificultades para contrastarla, lo rutilantes que son unas buenas tetas a las tres de la tarde, y el premio que siempre han encontrado los bastardos descerebrados en los medios, en forma de ascensos y magníficos proyectos. El resultado es maravilloso.

Fotos eróticas de posibles alumnas de Deusto circulan por el campus” era el titular de Noticias Cuatro. Una maravilla de arranque, nervio periodístico puro, obra de auténticos orfebres de la palabra. Por no hablar del contenido. Una universidad, fotos eróticas -ojo, concepto erótico- circulando por un campus… uooohhh. ¡¡Blas para el rotativo, abrimos con esto!! Tremenda noticia. Ríos de tinta, comparecencia del Defensor del Pueblo que, se entiende, no tiene mucha mayor ocupación, y los bustos parlantes precipitándose al vacío de una noticia de mierda cuya falsedad es solo un detalle sin importancia.

Las voces en off agolpando argumentos absurdos, mezclando palabras como privacidad, WIFI, fotos, alumnas, vulnerabilidad… el argumento da un poco lo mismo, el impacto ya puede crear un pico de audiencia, o mantener el bajón posterior a las entrevistas a vecinos de un maltratador. Era un tipo normal, quién se lo iba a esperar. Que unos universitarios se pasen fotos de putalocura.com, eso es lo extraordinario para Matías y Roberto Arce.

Yo, a lo señora de cincuenta años, casada, de Valladolid, prefiero creer la mentira: esas fotos fueron extraídas maléficamente por el WIFI de la Universidad, y es que las chicas españolas componen una generación de golfas que llevan los móviles petados de fotos en pelotas, para atiborrar a los hormonados surfistas vascos de material pajil.

Llego a la sala de espera de las disculpas. Todavía hay un señor que aguarda a que Matías Prats se excuse por acusar a los palestinos en los minutos que transcurrieron entre el impacto a la primera y el impacto a la segunda torre gemela. Creo que me queda un buen rato, pero no desespero, el futuro del periodismo está en camino: los hijos de Matías, Quique Guasch, Gabilondo y un sinfín de querubines dispuestos a descubrir la verdad.

Como regalo os dejo uno de mis ejemplos favoritos de buena documentación: el episodio de McGiver en el que viaja a Euskadi.

Share

Leave a Reply