in mis cosas

Ver para crecer

Nuestra generación es un cúmulo de pequeños seres humanos que crecimos con la tele como máxima referencia educativa y cultural. Las dudas sobre sexo, el mercado laboral, las otras culturas, la integración en un mundo norteamericanizado… todos lo hemos conocido a través de la pequeña pantalla (hasta hace bien poco, cuando no sabíamos qué hacer con la pasta, también pantalla grande, de plasma, LCD o lo que nos saliera de las pelotas), que nos ha cubierto los huecos dejados por los padres, primera generación en la que trabajaban ambos para poder pagar la tele de plasma, LCD o lo que nos saliera de las pelotas.

Las virtudes del trabajo en equipo (y de que los malos nos encierren en el plató de Bricomanía) del Equipo A, la moralina barata de El Príncipe de Bel Air o Cosas de casa, el irrestible encanto de las chupas de cuero y la independencia de McGiver… La normalización, yo la mido a través del Diario de Patricia. Que mi abuela, por ejemplo, vea con cierta lógica y cotidianeidad a los gays, se debe a que los programas de marujas se han llenado de plumón (aunque ya exisitieran). Que tu vecina la del quinto deje que su hija se perfore la nariz, lo mismo.

El Diario de Patricia es el paso básico para la asimilación de nuevos conceptos y, parece, un camino sin retorno hacia la crisis de los valores (y no me refiero a los bursátiles, que no están para darles mucho crédito). A la tele debemos ponerla en su sitio. Y debe hacerlo mi generación, la primera que escandalizó a los popes con estadísticas vergonzantes sobre el número de horas que la consumíamos. La tele es lo más parecido al Congreso de los Diputados que existe, donde Jordi González, Buenafuente o Jaime Cantizano, hacen las veces de legisladores de lo moralmente aceptado.

Por el contrario la política se parece cada vez más a un espectáculo: los grupos se llaman “partidos”, los líderes “primeras espadas”, las promesas vacías “programas”… supuestos intelectuales enrocados en un sistema obsoleto al que nadie presta atención. Es hora de que se produzca ya el salto, de que Jimmy Jiménez Arnau (Rrrrrrrevital) lidere una opción para las elecciones de 2012, o AR (Ana Rosa) se líe la manta a la cabeza y cree el.. ¿PAR?.

Yo, por mi parte, me he dado cuenta de que en el servicio público está el negocio y planteo mis armas políticas que girarán en torno a dos acciones principales: la pira y el despertador-mamada. El resto de cosas va a dar igual que gobierne mi partido u otro (es lo que nos han inculcado, el rollo de los mismos perros…). La pira se basa en quemar a un español al día, televisado por un canal nacional a eso de las nueve y media (en access primetime, que le llaman los paletos que curran en la tele). La lista es compleja de confeccionar, pero sobran aspirantes para los cuatro años de mandato (Aznar, Raúl, LDDALa Duquesa De Alba– , Lopera, Emilio Botín, Gonzalo Miró, Pablo Motos, Melendi, Bertín Osborne…). En la Plaza Mayor madrileña, con ese olorcito a barbacoa, viéndo cómo revientan las ampollas de los quemados…mmmm…

El despertador-mamada es una medida polémica, pero dispuesta a reactivar la productividad del trabajador español. Cada mañana, todos los varones saludaremos al mundo con la sexual práctica de la felación, todo un lujo que, seguro tendrán consecuencias muy positivas en el PIB nacional. En caso de tener que pactar con IU, se contemplaría el depertador-cunnilingüe pero, aunque sea por su difícil pronunciación, lo veo poco comercial.

Vótenme. Y lean esto. ¿Quién nos lo iba a decir?

PD: Letra de la Costa Brava

Cuando pienso que he perdido todo no te miro y me duermo,
pero tengo que decirte que no puedo olvidar lo que he hecho.
Tú no me conoces pero siempre me sentaba a tu lado,
y soplaba levemente tu nuca en la cola del paro.

Soy un superhéroe que convierte lo que ama en hielo,
pero un día el guionista olvidó qué es el amor bajo cero.
He quedado con la mole para hablar de nuestros días violentos
y se había reducido el estómago y ahora es pequeño.

Para que fuiste a la tele, para que dijiste donde dormías.
Si estabas buscando amor, para que dijiste que eras tan fría.
No fue una brillante idea ir al diario de Patricia.
Si estabas buscando amor, para que dijiste que eras tan fría.

Y ahora estoy sentado en tu cama.
No respiras y mi traje está bajo tu almohada.
Estás tan helada, te pido perdón.

He quedado con la mole para hablar de nuestros días violentos
y se había reducido el estómago y ahora es pequeño.

PD2: Si no habéis visto El Club de la Lucha, vuestra vida no tiene sentido:

[youtube=http://es.youtube.com/watch?v=YUMS4Le1ZF8&feature=related]

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  1. ¿El despertador-mamada una medida polémica? La pira sería polémica y algo asquerosilla…eh?

    Yo voto por esto : depertador-cunnilingüe
    jajajaja

    que de dificil pronunciación nada, si no por el sinónimo.

    Me das miedo psicópata.